{"id":510,"date":"2013-02-07T22:05:33","date_gmt":"2013-02-07T22:05:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.damne.net\/?p=510"},"modified":"2026-01-19T23:29:50","modified_gmt":"2026-01-19T23:29:50","slug":"gubernamentalidad-y-precarizacion-de-si-sobre-la-normalizacion-de-los-productores-y-las-productoras-culturales","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.damne.net\/?p=510","title":{"rendered":"Gubernamentalidad y precarizaci\u00f3n de s\u00ed Sobre la normalizaci\u00f3n de los productores y las productoras culturales"},"content":{"rendered":"<p>Isabell Lorey, 2006<\/p>\n<p><em>_traducci\u00f3n de Marcelo Exp\u00f3sito, revisada por Joaqu\u00edn Barriendos<\/em><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Algunos de nosotros y de nosotras, productores y productoras culturales,<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn1\" name=\"_ftnref1\"><\/a>[1] ni siquiera consideramos la idea de un empleo fijo en una instituci\u00f3n. Como mucho unos pocos a\u00f1os, despu\u00e9s queremos algo diferente. \u00bfNo ha sido siempre nuestra idea la de no vernos forzados a una sola dedicaci\u00f3n, a la definici\u00f3n cl\u00e1sica de empleo que ignora tant\u00edsimas cosas? \u00bfNo se trataba de no venderse, de no vernos compelidos o compelidas a renunciar a las muchas actividades que tanto nos apetecen? \u00bfNo era tan importante el hecho de no adaptarse a las limitaciones de una instituci\u00f3n, ahorrar el tiempo y la energ\u00eda necesarios para los proyectos creativos, y quiz\u00e1s pol\u00edticos, que realmente nos interesan? \u00bfAcaso no aceptamos de buen grado un trabajo m\u00e1s o menos bien pagado que, sin embargo, abandonamos cuando sentimos que ya no nos viene bien? Al menos nos habr\u00e1 dado un poco de dinero que nos sirva para llevar adelante un nuevo proyecto con m\u00e1s sentido, seguramente peor pagado, pero m\u00e1s satisfactorio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para mantener la actitud que acabamos de sugerir resulta crucial la creencia de que hemos elegido nuestras propias situaciones, tanto vitales como laborales, y de que podemos realizarlas de manera relativamente libre y aut\u00f3noma. En realidad, tambi\u00e9n las incertidumbres y la falta de continuidad bajo condiciones sociales establecidas se eligen en gran medida de forma consciente. Pero lo que nos va a ocupar a continuaci\u00f3n no son preguntas como \u00bfcu\u00e1ndo decido realmente con libertad?, o \u00bfcu\u00e1ndo act\u00fao con autonom\u00eda?, sino al contrario: analizaremos las formas en que las ideas de autonom\u00eda y libertad est\u00e1n constitutivamente conectadas con los modos hegem\u00f3nicos de subjetivaci\u00f3n en las sociedades capitalistas occidentales. Este texto abordar\u00e1 en qu\u00e9 medida la precarizaci\u00f3n \u00abelegida para s\u00ed\u00bb contribuye a producir las condiciones que permiten convertirse en parte activa de las relaciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas neoliberales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ninguna afirmaci\u00f3n general sobre los productores o las productoras culturales o sobre aquellas personas que se encuentran actualmente en una situaci\u00f3n de precariedad se podr\u00e1 deducir de dicho enfoque. Sin embargo, lo que se evidencia al problematizar esta precarizaci\u00f3n<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn2\" name=\"_ftnref2\"><\/a>[2] \u00abelegida para s\u00ed\u00bb son las l\u00edneas de fuerza hist\u00f3ricas<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn3\" name=\"_ftnref3\"><\/a>[3] de la subjetivaci\u00f3n burguesa moderna, imperceptiblemente hegem\u00f3nicas y normalizadoras, y con capacidad para bloquear los comportamientos resistentes.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn4\" name=\"_ftnref4\"><\/a>[4]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para manifestar la genealog\u00eda de estas l\u00edneas de fuerza me voy a remitir en primer lugar a los conceptos de \u00abgubernamentalidad\u00bb y \u00abbiopol\u00edtica\u00bb de Michel Foucault. No para enfocar las rupturas y escisiones que se producen en las l\u00edneas de subjetivaci\u00f3n burguesa sino, al contrario, sus continuidades estructurales y transformadoras, incluidos sus entrelazamientos con las t\u00e9cnicas gubernamentales de las sociedades occidentales modernas hasta la actualidad. \u00bfQu\u00e9 ideas sobre la soberan\u00eda surgen en estos dispositivos modernos, gubernamentales? \u00bfQu\u00e9 l\u00edneas de fuerza, esto es, qu\u00e9 continuidades, autoevidencias y normalizaciones pueden trazarse en los que consideramos productores y productoras culturales \u00abpor elecci\u00f3n\u00bb (quienes se han convertido en precarios y precarias bajo las condiciones neoliberales), en nuestra manera actual de estar en el mundo y, m\u00e1s en concreto tambi\u00e9n, en las llamadas pr\u00e1cticas disidentes? \u00bfAcaso los productores y productoras culturales en situaci\u00f3n de precariedad encarnan una \u00abnueva\u00bb normalidad gubernamental a trav\u00e9s de ciertas relaciones con el s\u00ed mismo y de ciertas ideas de soberan\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el curso del texto voy a diferenciar, tomando en cuenta la genealog\u00eda de estas l\u00edneas de fuerza de subjetivaci\u00f3n burguesa, entre precarizaci\u00f3n como desviaci\u00f3n (y por lo tanto como contradicci\u00f3n de la gubernamentalidad <em>liberal<\/em>), por una parte, y como funci\u00f3n hegem\u00f3nica de la gubernamentalidad <em>neoliberal,<\/em> por otra. Finalmente, voy a intentar clarificar la relaci\u00f3n entre ambas bas\u00e1ndome en el ejemplo contempor\u00e1neo de la \u00ablibre\u00bb decisi\u00f3n de tener una vida y un trabajo precarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong><br \/>\nGubernamentalidad biopol\u00edtica<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con el t\u00e9rmino \u00abgubernamentalidad\u00bb, Michel Foucault defini\u00f3 el entrelazamiento estructural del gobierno de un Estado con las t\u00e9cnicas de gobierno del s\u00ed mismo en las sociedades occidentales. Esta relaci\u00f3n entre el Estado y la poblaci\u00f3n como sujetos no es una constante atemporal. Fue en el curso del siglo XVIII donde pudo echar ra\u00edces, por vez primera, aquello que ven\u00eda desarroll\u00e1ndose desde el XVII: una nueva t\u00e9cnica de gobierno o, m\u00e1s precisamente, las l\u00edneas de fuerza de las t\u00e9cnicas modernas de gobierno que se extienden hasta la actualidad. El soberano moderno, que Foucault caracteriza de forma protot\u00edpica a partir de <em>El Pr\u00edncipe<\/em> de Maquiavelo, en el siglo XVI, y en la comunidad de s\u00fabditos voluntarios basada en un contrato descrita por Hobbes en el siglo XVII, a\u00fan no se preocupaba por dirigir al \u00abpueblo\u00bb para su bien com\u00fan; su inter\u00e9s resid\u00eda m\u00e1s bien, de forma primordial, en dominarlo para el bienestar del propio soberano. Fue tambi\u00e9n en el curso del siglo XVIII (cuando el liberalismo y la burgues\u00eda se hicieron hegem\u00f3nicos) donde por primera vez la poblaci\u00f3n se sum\u00f3 a una nueva forma del poder que pretend\u00eda mejorar la vida del \u00abpueblo\u00bb bajo su mando. El poder del Estado ya no depend\u00eda solamente del tama\u00f1o de un territorio o de la regulaci\u00f3n autoritaria y mercantil de sus s\u00fabditos,<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn5\" name=\"_ftnref5\"><\/a>[5] sino de la \u00abfelicidad\u00bb de la poblaci\u00f3n, de su vida y de la constante mejora de \u00e9sta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Durante el siglo XVIII los m\u00e9todos de gobierno continuaron su transformaci\u00f3n hacia la econom\u00eda pol\u00edtica del liberalismo: limitaciones autoimpuestas al gobierno en beneficio del libre mercado, por una parte, y una poblaci\u00f3n compuesta por sujetos cuyo pensamiento y comportamiento estaban encerrados en paradigmas econ\u00f3micos, por otra. La subyugaci\u00f3n de dichos sujetos no se produc\u00eda por simples m\u00e9todos de obediencia, sino que se volv\u00edan gobernables en la medida en que, en general, \u00absus expectativas de vida, su salud, el curso de sus comportamientos, estaban implicados en relaciones complejas y entrelazadas con los procesos econ\u00f3micos\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn6\" name=\"_ftnref6\"><\/a>[6] Los modos liberales de gobierno presentaban la estructura b\u00e1sica de la gubernamentalidad moderna, la cual ha sido siempre biopol\u00edtica.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn7\" name=\"_ftnref7\"><\/a>[7] En otras palabras: el liberalismo fue el marco econ\u00f3mico y pol\u00edtico de la biopol\u00edtica, e igualmente \u00abun elemento indispensable en el desarrollo del capitalismo\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn8\" name=\"_ftnref8\"><\/a>[8]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada vez m\u00e1s, a finales del siglo XVIII, la fuerza y la riqueza de un Estado depend\u00eda de la salud de su poblaci\u00f3n. Bajo un marco liberal burgu\u00e9s, una determinada pol\u00edtica de gobierno (que se mantiene en nuestros d\u00edas) se orient\u00f3 entonces hacia esos fines estableciendo, produciendo y asegurando la normalidad. Para ello se necesitaba una gran cantidad de datos: se produjeron estad\u00edsticas, se calcularon las tasas de probabilidad de nacimiento y muerte, la frecuencia de las enfermedades, las condiciones de vida, los medios de nutrici\u00f3n, etc\u00e9tera. Pero eso no era suficiente. Con el fin de producir y maximizar los est\u00e1ndares de salud de la poblaci\u00f3n, estos m\u00e9todos de gobierno biopol\u00edtico, bioproductivos y en favor de la vida, tambi\u00e9n requer\u00edan la participaci\u00f3n activa de cada uno de los individuos, lo cual significa el gobierno de s\u00ed mismos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Foucault escribe en <em>Historia de la sexualidad<\/em>: \u00abEl hombre occidental fue <em>aprendiendo<\/em> gradualmente qu\u00e9 significaba ser una especie viva en un mundo vivo, tener un cuerpo, condiciones de existencia, probabilidades de vida, bienestar individual y colectivo, fuerzas que pod\u00edan ser modificadas, y un espacio en el que todo ello pod\u00eda distribuirse de la mejor manera\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn9\" name=\"_ftnref9\"><\/a>[9] Aqu\u00ed, Foucault describe dos cosas que considero esenciales: el individuo moderno debe aprender, en primer lugar, la manera de poseer un cuerpo dependiente de ciertas condiciones existenciales, y, en segundo lugar, debe desarrollar una relaci\u00f3n creativa y productiva \u00abconsigo mismo\u00bb, una relaci\u00f3n en la que es posible crearse \u00absu propio\u00bb cuerpo, \u00absu propia\u00bb vida y a \u00abs\u00ed mismo\u00bb. Phillipp Sarasin muestra el surgimiento, en el contexto del discurso higienista occidental de finales del siglo XVIII y comienzos del XIX, de \u00abla creencia de que el individuo era ampliamente capaz de determinar su salud, su enfermedad e incluso el momento de su muerte\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn10\" name=\"_ftnref10\"><\/a>[10] Esta idea de la capacidad de modelarse y crearse no surgi\u00f3 nunca de manera independiente a los dispositivos de gubernamentalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto de las tecnolog\u00edas gubernamentales liberales del yo, el atributo \u00abpropio\u00bb siempre significa \u00abindividualismo posesivo\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn11\" name=\"_ftnref11\"><\/a>[11] En un principio, sin embargo, las relaciones con el s\u00ed mismo (u orientadas de acuerdo con la imaginaci\u00f3n de un \u00abs\u00ed mismo\u00bb) eran competencia exclusiva del burgu\u00e9s y s\u00f3lo despu\u00e9s, gradualmente hacia finales del siglo XIX, lo fueron de toda la poblaci\u00f3n. La cuesti\u00f3n central en este punto no es la del estatuto legal de un sujeto, sino la de las condiciones estructurales de normalizaci\u00f3n de las sociedades: uno o una debe ser capaz de dirigirse, reconocerse como individuo sujeto a una sexualidad, aprender a tener un cuerpo que permanece sano por medio de distintas formas de atenci\u00f3n\u00a0 (nutrici\u00f3n, higiene, vida) y que puede enfermar si \u00e9stas faltan. En este sentido, la totalidad de la poblaci\u00f3n tiene que convertirse en sujeto biopol\u00edtico.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn12\" name=\"_ftnref12\"><\/a>[12]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lo que se refiere a los trabajadores y las trabajadoras asalariadas, tales relaciones imaginarias con el s\u00ed mismo<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn13\" name=\"_ftnref13\"><\/a>[13] significan que el cuerpo de uno o de una, constituido como propiedad de s\u00ed, deviene un cuerpo \u00abpropio\u00bb que debe venderse como fuerza de trabajo. El individuo moderno \u00ablibre\u00bb se ve compelido a coproducirse mediante un tipo de relaciones consigo mismo tan poderosas que lo hacen vender su fuerza de trabajo con el fin de vivir una vida que pueda mejorarse de forma sostenida.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las sociedades modernas, por lo tanto, las \u00abartes de gobierno\u00bb \u2014que es otro nombre que Foucault daba a la gubernamentalidad<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn14\" name=\"_ftnref14\"><\/a>[14]<a href=\"http:\/\/transform.eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#n14\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">\u2014<\/a> no consisten principalmente en aplicar medidas represivas sino en extender una disciplina y un control de s\u00ed \u00abinteriorizados\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn15\" name=\"_ftnref15\"><\/a>[15] Su an\u00e1lisis es el de un orden al que no s\u00f3lo se fuerza a la gente, a los cuerpos y a las cosas, sino en el que, adem\u00e1s, \u00e9stos juegan simult\u00e1neamente un papel activo. En el centro del problema de las t\u00e9cnicas de dominio gubernamental no se encuentra tanto la regulaci\u00f3n exterior de sujetos aut\u00f3nomos y libres como la regulaci\u00f3n de las relaciones mediante las cuales los denominados sujetos aut\u00f3nomos y libres se constituyen a s\u00ed mismos como tales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la segunda mitad del siglo XVII, John Locke, qui\u00e9n, seg\u00fan Marx, \u00abdemostr\u00f3 que la forma de pensar burguesa es la forma normal del pensamiento humano\u00bb,<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn16\" name=\"_ftnref16\"><\/a>[16] escribi\u00f3 en su <em>Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil<\/em> que \u00abel hombre [\u2026] due\u00f1o de s\u00ed mismo y propietario de su persona y de las acciones y trabajos de \u00e9sta, tiene en s\u00ed mismo el gran fundamento de la propiedad\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn17\" name=\"_ftnref17\"><\/a>[17] A comienzos de la era moderna la propiedad adquiri\u00f3 un \u00absignificado antropol\u00f3gico\u00bb<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn18\" name=\"_ftnref18\"><\/a>[18] tanto para el hombre burgu\u00e9s (para quien constitu\u00eda un prerrequisito de su libertad formal como ciudadano) como para el trabajador (que pose\u00eda su propia fuerza de trabajo, la cual deb\u00eda vender libremente como trabajo asalariado). La propiedad parec\u00eda ser el prerrequisito para que el individuo pudiera volverse independiente y libre del sistema tradicional de servidumbre y seguridad. Pero si adoptamos la perspectiva de la gubernamentalidad biopol\u00edtica, el significado de la propiedad sobrepasa el que adopta dentro de los l\u00edmites de las relaciones entre ciudadan\u00eda, capital y trabajo asalariado: debe entenderse como algo ampliamente generalizado, en tanto que en un dispositivo biopol\u00edtico las relaciones de propiedad corporeizadas afectan a la totalidad de la poblaci\u00f3n y no s\u00f3lo a los ciudadanos o trabajadores, en la forma de gobierno del s\u00ed mismo gubernamental.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn19\" name=\"_ftnref19\"><\/a>[19] La persona moderna, de acuerdo con esto, se constituye mediante relaciones consigo misma de tipo individualista y posesivo que son fundamentales para la conformaci\u00f3n de las ideas, hist\u00f3ricamente espec\u00edficas, de autonom\u00eda y libertad. Estructuralmente, las modernas relaciones con el s\u00ed mismo est\u00e1n basadas, m\u00e1s all\u00e1 de la interpelaci\u00f3n econ\u00f3mica, en una relaci\u00f3n m\u00e1s compleja con el cuerpo propio en tanto medio de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido amplio de la econom\u00eda y de la biopol\u00edtica las l\u00edneas de fuerza del empresario laboral, \u00abel empresario de s\u00ed\u00bb<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn20\" name=\"_ftnref20\"><\/a>[20] como modo de subjetivaci\u00f3n, se remontan al comienzo de las sociedades liberales modernas y no son por completo un fen\u00f3meno neoliberal.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn21\" name=\"_ftnref21\"><\/a>[21] Tal genealog\u00eda nos permite recorrer desde finales del siglo XIX hasta la era del Estado social y del bienestar, as\u00ed como poner en relaci\u00f3n la figura del actual empresario o empresaria de s\u00ed (que se constituye mayormente en tanto compelida en el marco de la actual reconstrucci\u00f3n y desmantelamiento del Estado social y del bienestar) con los m\u00e9todos gubernamentales de subjetivaci\u00f3n, fundamentalmente liberales, que tienen lugar desde finales del siglo XVIII. Con la actual interpelaci\u00f3n a ser responsable de s\u00ed, algo que ya hab\u00eda fracasado en el siglo XIX parece repetirse ahora: la primac\u00eda de la propiedad y la construcci\u00f3n de la seguridad que a ella se asocia. La propiedad fue introducida en las primeras fases de la dominaci\u00f3n burguesa como protecci\u00f3n contra la inconmensurabilidad de la existencia social, como seguridad contra la vulnerabilidad en una sociedad secularizada y contra el dominio de pr\u00edncipes y reyes. Originariamente serv\u00eda solamente a unos pocos; fue a finales del siglo XIX cuando el Estado naci\u00f3n tuvo que garantizar la seguridad social para muchos. Sin embargo, de ah\u00ed no se deriva autom\u00e1ticamente que hoy el Estado deba, una vez m\u00e1s, adoptar una funci\u00f3n social englobante de protecci\u00f3n y seguridad,<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn22\" name=\"_ftnref22\"><\/a>[22] puesto que ello reproducir\u00eda r\u00e1pidamente el nexo flexible que ha existido entre libertad y seguridad en el Estado naci\u00f3n occidental, con inclusiones y exclusiones estructurales similares, que nos impedir\u00edan poder atravesarlo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sujetos libres normalizados<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En las sociedades biopol\u00edticas gubernamentales la constituti\u00f3n de lo \u00abnormal\u00bb est\u00e1 siempre entretejida con lo hegem\u00f3nico.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn23\" name=\"_ftnref23\"><\/a>[23] Cuando en el curso de la era moderna se desarroll\u00f3 la exigencia de orientarse hacia lo normal \u2014que puede ser burgu\u00e9s, heterosexual, cristiano, blanco hombre, blanco mujer, nacional\u2014 se hizo necesario desarrollar tambi\u00e9n la idea de controlar el propio cuerpo y la propia vida, regulando y por lo tanto dirigiendo el yo. Lo normal no es id\u00e9ntico a la norma pero puede adoptar su funci\u00f3n. La normalidad nunca es algo externo, porque somos nosotros y nosotras quienes la garantizamos y la reproducimos con alteraciones. De acuerdo con esto, nos gobernamos en el dispositivo que conforman la gubernamentalidad, la biopol\u00edtica y el capitalismo, en la misma medida en que nos normalizamos. Cuando la normalizaci\u00f3n funciona de forma regular, como sucede por lo general, el poder y ciertas relaciones de dominaci\u00f3n son apenas perceptibles y extremadamente dif\u00edciles de observar de forma reflexiva ya que actuamos en favor de su producci\u00f3n en la manera en que nos relacionamos con nosotros y nosotras mismas y con nuestros propios cuerpos. La sociedad normativa y la subjetivaci\u00f3n que en ella aparece son el efecto hist\u00f3rico de una tecnolog\u00eda de poder dirigida a la vida. El sujeto normalizado es tambi\u00e9n \u00e9l mismo un constructo hist\u00f3rico que forma parte de un conjunto de formas de saber, tecnolog\u00edas e instituciones. Este conjunto apunta tanto al cuerpo individual como a la vida de la poblaci\u00f3n en su totalidad. La normalizaci\u00f3n se vive mediante pr\u00e1cticas cotidianas que son percibidas como autoevidentes y naturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por otro lado, lo normal se naturaliza mediante un efecto de facticidad, de autenticidad. Creemos as\u00ed, por ejemplo, en la esencia de nuestro yo, en nuestra verdad, en nuestro propio y verdadero centro, en el origen de nuestro ser, siendo todo ello en realidad un efecto de las relaciones de poder. Este gobierno de s\u00ed normalizador est\u00e1 basado en una coherencia, uniformidad y completitud imaginarias que podemos relacionar con la construcci\u00f3n del sujeto blanco y var\u00f3n.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn24\" name=\"_ftnref24\"><\/a>[24] La coherencia es, de nuevo, uno de los prerrequisitos de la soberan\u00eda moderna. El sujeto debe creer que es \u00abel amo de su propia casa\u00bb (Freud). Cuando esta imaginaci\u00f3n fundamental falla en un sujeto, no s\u00f3lo los otros perciben a la persona en cuesti\u00f3n como \u00abanormal\u00bb, sino que tambi\u00e9n esa persona adopta dicha opini\u00f3n de s\u00ed misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sigamos con el modo aprendido de relaci\u00f3n consigo mismo que he descrito como imprescindible para la existencia de la gubernamentalidad biopol\u00edtica en la era moderna, y que afecta a la totalidad de la poblaci\u00f3n de diversas maneras. Acabo de apuntar que esta relaci\u00f3n consigo mismo est\u00e1 basada en la idea de tener una naturaleza y esencia interior, lo que constituye en \u00faltimo t\u00e9rmino la individualidad \u00fanica de cada uno. Estos tipos de \u00abverdades interiores, naturales\u00bb imaginadas, estas construcciones de la realidad, se entienden por lo general como inalterables; tan s\u00f3lo pueden ser suprimidas o liberadas. Hasta hoy persiste la idea de que los sujetos tienen la capacidad o la necesidad de modelarse y dise\u00f1arse a s\u00ed mismos y a su propia vida, de forma libre y aut\u00f3noma y de acuerdo con sus propias decisiones. No es por lo tanto f\u00e1cil percibir este tipo de relaciones de poder ya que por lo com\u00fan vienen de la mano de decisiones propias y libres, como pueda ser un punto de vista personal, y hasta hoy producen el deseo de preguntar \u00bfqui\u00e9n soy yo?, \u00bfc\u00f3mo puedo realizar mi potencialidades?, \u00bfc\u00f3mo puedo encontrarme y desarrollar al m\u00e1ximo la esencia de mi ser? Tal y como ya he mencionado, el concepto de responsabilidad de s\u00ed, tan com\u00fanmente utilizado en el curso de la reestructuraci\u00f3n neoliberal, pertenece a esta l\u00ednea de fuerza de la facticidad y del individualismo posesivo liberales, lo cual funciona en consecuencia, actualmente, como una interpelaci\u00f3n neoliberal al gobierno de s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">B\u00e1sicamente, el gobierno de s\u00ed gubernamental tiene lugar en una aparente paradoja. Gobernarse, controlarse, disciplinarse y regularse significa, al mismo tiempo, fabricarse, formarse y empoderarse, lo que, en este sentido, significa ser libre. S\u00f3lo mediante esta paradoja pueden los sujetos soberanos ser gobernados. Y esto precisamente porque las t\u00e9cnicas de gobierno de s\u00ed surgen de la simultaneidad de sujeci\u00f3n y empoderamiento, de compulsi\u00f3n y libertad. Es a trav\u00e9s de este movimiento parad\u00f3jico que el individuo se vuelve no s\u00f3lo sujeto, sino sujeto moderno <em>libre<\/em>. Subjetivado de esta forma, participa de manera continua en la (re)producci\u00f3n de las condiciones de gubernamentalidad, siendo \u00e9ste el escenario inicial en el que surge su agencia. De acuerdo con Foucault, el poder se practica s\u00f3lo sobre \u00absujetos libres\u00bb y s\u00f3lo mientras lo son.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn25\" name=\"_ftnref25\"><\/a>[25]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el contexto de la gubernamentalidad, por lo tanto, los sujetos est\u00e1n subyugados y simult\u00e1neamente dotados de agencia; son libres s\u00f3lo en cierto sentido. Esta libertad es al mismo tiempo condici\u00f3n y efecto de las relaciones de poder liberales, es decir, de la gubernamentalidad biopol\u00edtica. A pesar de todos los cambios que han ocurrido desde finales del siglo XVIII \u00e9sta es una de las l\u00edneas de fuerza mediante las cuales los individuos pueden ser gobernados en nuestras sociedades modernas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta libertad normalizada de las sociedades gubernamentales biopol\u00edticas nunca existe sin asegurar mecanismos o construcciones de lo anormal y lo desviado que, de la misma manera, tienen funciones subjetivadoras. La era moderna parece impensable sin una \u00abcultura del peligro\u00bb, sin una amenaza permanente a lo normal, sin invasiones imaginarias de amenazas constantes y comunes como son las enfermedades, la suciedad, la sexualidad o el \u00abmiedo a degenerar\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn26\" name=\"_ftnref26\"><\/a>[26] Con la ayuda de esta cultura del peligro, las interrelaciones entre libertad y seguridad, entre empoderamiento de s\u00ed y compulsi\u00f3n permiten la conducci\u00f3n de los problemas de la econom\u00eda pol\u00edtica del poder liberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ante este tel\u00f3n de fondo, a quienes no eran conformes a esta norma y a esta normalizaci\u00f3n del sujeto libre, soberano, burgu\u00e9s y blanco (incluidas sus relaciones de propiedad) se les convert\u00eda en precarios y precarias. En el contexto del Estado social, que garantizaba la seguridad de la inseguridad moderna, no s\u00f3lo se hac\u00eda a las mujeres estructuralmente precarias en su condici\u00f3n de esposas por medio de las condiciones normales de trabajo que estaban orientadas hacia el hombre, sino que tambi\u00e9n se precarizaba a quienes eran excluidos y excluidas, como anormales y extranjeros, del acuerdo entre capital y fuerza de trabajo que se dio en el marco del Estado naci\u00f3n.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn27\" name=\"_ftnref27\"><\/a>[27] La precarizaci\u00f3n, de acuerdo con todo esto, ha venido a ser una contradicci\u00f3n inherente a la gubernamentalidad liberal que, como anormalidad, perturbaba la din\u00e1mica estabilizadora entre libertad y seguridad. En este sentido, ha sido con frecuencia el disparador de las luchas y los comportamientos de resistencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la actualidad, las condiciones normales de trabajo orientadas hacia el var\u00f3n \u00abque gana el pan\u00bb est\u00e1n perdiendo su hegemon\u00eda. La precarizaci\u00f3n forma parte creciente de las t\u00e9cnicas de normalizaci\u00f3n gubernamental; el resultado de esta transformaci\u00f3n neoliberal ha hecho que la precariedad haya pasado de ser una contradicci\u00f3n inherente a tener una funci\u00f3n hegem\u00f3nica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Economizaci\u00f3n de la vida y ausencia de comportamientos resistentes<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablar de \u00abeconomizaci\u00f3n de la vida\u00bb, una discusi\u00f3n que ha tenido lugar con frecuencia en los \u00faltimos a\u00f1os, limita las explicaciones de los procesos de transformaci\u00f3n neoliberales: no s\u00f3lo a causa de su ret\u00f3rica totalizadora sino tambi\u00e9n porque suele llevar asociada la afirmaci\u00f3n de que supuestamente se trata de un fen\u00f3meno nuevo. La \u00abeconomizaci\u00f3n de la vida\u00bb se refiere, por lo general, a ciertas tesis simplificadas: no ser\u00eda ya s\u00f3lo el trabajo, sino la vida la que estar\u00eda a disposici\u00f3n de los intereses econ\u00f3micos explotadores; no ser\u00eda posible separar trabajo y vida; la distinci\u00f3n entre producci\u00f3n y reproducci\u00f3n habr\u00eda implosionado en el curso de esta transformaci\u00f3n. Esta tesis totalizadora sobre tal implosi\u00f3n nos habla de un estatuto de v\u00edctima colectiva y distorsiona una posible observaci\u00f3n detallada de los modos de subjetivaci\u00f3n y agencia y, en \u00faltimo t\u00e9rmino, de comportamiento resistente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tesis de la \u00abeconomizaci\u00f3n de la vida\u00bb tiene, no obstante, cierto sentido desde la perspectiva de la gubernamentalizaci\u00f3n biopol\u00edtica. Apunta a las relaciones de poder y dominaci\u00f3n de la sociedad liberal burguesa que durante m\u00e1s de doscientos a\u00f1os se ha constituido en torno a la productividad de la vida. Desde este punto de vista, la vida no ha sido nunca la otra cara del trabajo. En la modernidad occidental la reproducci\u00f3n fue siempre parte de lo pol\u00edtico y lo econ\u00f3mico. No s\u00f3lo la reproducci\u00f3n, tambi\u00e9n la vida en general estuvo siempre dentro de las relaciones de poder. La vida, por el contrario (precisamente en su productividad, en su potencia para crear), fue siempre el efecto de tales relaciones. Y es precisamente este potencial creativo lo que es constitutivo de la paradoja de la subjetivaci\u00f3n moderna, entre subordinaci\u00f3n y empoderamiento, entre regulaci\u00f3n y libertad. El proceso liberal de constituci\u00f3n de la precarizaci\u00f3n como contradicci\u00f3n inherente no ten\u00eda lugar fuera de esta subjetivaci\u00f3n, siendo su resultado una mezcla de posiciones sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En este sentido, la \u00abeconomizaci\u00f3n de la vida\u00bb, que en la actualidad es objeto de lamento, no es un fen\u00f3meno completamente neoliberal, sino una l\u00ednea de fuerza de las sociedades biopol\u00edticas que quiz\u00e1s se hace hoy inteligible de una nueva manera. Las subjetivaciones que se le asocian no son nuevas, como habitualmente se cree, aunque sus continuidades gubernamentales biopol\u00edticas apenas hayan sido comprendidas hasta ahora.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfAcaso no han sido gubernamentales las condiciones de vida y trabajo que han surgido en el contexto de los movimientos sociales desde los a\u00f1os sesenta?<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn28\" name=\"_ftnref28\"><\/a>[28] En efecto, las pr\u00e1cticas conscientemente resistentes de los modos de vida alternativos, el deseo por tener cuerpos y relaciones con el s\u00ed mismo diferentes (en contextos feministas, ecologistas, de izquierda radical) se orientaban de forma persistente a diferenciarse de las condiciones de trabajo normales y a distanciarse de las coacciones, medidas disciplinarias y controles que a \u00e9stas se asociaban. Sus palabras clave eran: decidir por s\u00ed mismo en qu\u00e9 trabajar y con qui\u00e9n; elegir formas precarias de trabajo y vida en tanto en cuanto parec\u00eda posible una mayor libertad y autonom\u00eda, precisamente a partir de la organizaci\u00f3n del tiempo propio; y lo m\u00e1s importante de todo, autodeterminaci\u00f3n. Con frecuencia, estar bien pagado o bien pagada no era una preocupaci\u00f3n, porque la remuneraci\u00f3n consist\u00eda en disfrutar del trabajo. Lo que preocupaba era poder desarrollar las capacidades propias. Por lo general, la aceptaci\u00f3n consciente y voluntaria de condiciones de trabajo precarias ven\u00eda a ser una expresi\u00f3n del deseo de vivir la separaci\u00f3n moderna y patriarcal entre reproducci\u00f3n y trabajo asalariado de una manera diferente a la que permit\u00eda la situaci\u00f3n de trabajo normal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, son precisamente estas condiciones de vida y trabajo alternativas las que se han convertido, de forma creciente, en las m\u00e1s \u00fatiles en t\u00e9rminos econ\u00f3micos, puesto que favorecen la flexibilidad que exige el mercado de trabajo. As\u00ed, las pr\u00e1cticas y discursos de los movimientos sociales de los \u00faltimos treinta o cuarenta a\u00f1os no s\u00f3lo han sido resistentes y se han dirigido contra la normalizaci\u00f3n, sino que tambi\u00e9n, al mismo tiempo, han formado parte de las transformaciones que han desembocado en una forma de gubernamentalidad neoliberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPero hasta qu\u00e9 punto es obvio que los modos de vida y trabajo precarios, que anteriormente se percib\u00edan como resistentes, tienen ahora una funci\u00f3n hegem\u00f3nica y gubernamental? Y \u00bfpor qu\u00e9 parecen perder su capacidad para alimentar comportamientos resistentes? A continuaci\u00f3n voy a ofrecer algunas reflexiones que no pretenden constituir un an\u00e1lisis exhaustivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Muchos de los productores y productoras culturales que han entrado en una situaci\u00f3n precaria por su propia voluntad \u2014la gente de la que aqu\u00ed voy a hablar como un todo\u2014 se remiten de forma consciente o inconsciente a la historia de las anteriores condiciones de existencia alternativas, generalmente sin tener relaci\u00f3n pol\u00edtica directa con ellas. Y est\u00e1n algo perturbados y perturbadas por su desplazamiento hacia el centro de la sociedad, es decir, por sentir que hoy se sit\u00faan en el lugar donde lo normal y lo hegem\u00f3nico se reproducen. Eso no significa, sin embargo, que las anteriores t\u00e9cnicas alternativas de vida y trabajo se vuelvan socialmente hegem\u00f3nicas. Funciona justamente al contrario: la precarizaci\u00f3n masiva de las condiciones de trabajo se ejerce forzosamente sobre la totalidad de quienes salen de las condiciones de trabajo normales siguiendo la promesa de poder ser responsables de su propia creatividad y de fabricar sus vidas de acuerdo con sus propias reglas, como una condici\u00f3n de existencia deseable y supuestamente normal. Lo que nos concierne aqu\u00ed no es la manera en que las personas en general se ven forzadas a la precarizaci\u00f3n, sino el hecho de que algunas afirman que, en tanto trabajadoras y trabajadores culturales, han elegido libremente unas condiciones precarias de vida y trabajo.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn29\" name=\"_ftnref29\"><\/a>[29]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sorprendente que no haya estudios emp\u00edricos y sistem\u00e1ticos sobre esta situaci\u00f3n.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn30\" name=\"_ftnref30\"><\/a>[30] Sabemos sin embargo que existen una serie de par\u00e1metros comunes que caracterizan a los productores y productoras culturales. Se trata de individuos instruidos o muy instruidos, por lo general entre veinticinco y cuarenta a\u00f1os, sin hijos o hijas, en situaci\u00f3n de empleo precario de forma m\u00e1s o menos intencionada. Persiguen trabajos temporales, viven sobre proyectos y persiguen contratos de trabajo con varios clientes al mismo tiempo, o al menos uno tras otro, por lo general sin seguro de enfermedad, vacaciones pagadas ni subsidio de desempleo; sus empleos no les cubren la seguridad social y por lo tanto no gozan de ninguna, o s\u00f3lo de una m\u00ednima protecci\u00f3n social. La semana de cuarenta horas de trabajo es una ilusi\u00f3n. El tiempo de trabajo y el tiempo libre no tienen fronteras definidas. El trabajo y el ocio ya no se pueden separar. Invierten el tiempo de trabajo no remunerado en acumular una gran cantidad de saber por el que no se les paga, pero que de forma natural se exige y se utiliza en las situaciones de trabajo remunerado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto no es una \u00abeconomizaci\u00f3n de la vida\u00bb que viene de fuera, todopoderosa y totalizadora. Al contrario, se trata de pr\u00e1cticas conectadas, tanto con el deseo como con la adaptaci\u00f3n, en la medida en que estas condiciones de existencia son previstas y coproducidas constantemente mediante una obediencia anticipada. Los trabajos \u00abvoluntarios\u00bb, es decir, impagados o escasamente pagados en las industrias culturales o acad\u00e9micas, por ejemplo, se aceptan con much\u00edsima frecuencia como un hecho inamovible, en absoluto se exige algo diferente. Se asume la necesidad de andar a la busqueda de otros trabajos precarios, menos creativos, con el fin de financiar la producci\u00f3n cultural propia. Este financiamiento forzado, y al mismo tiempo elegido de la creatividad propia, no deja de apoyar y reproducir precisamente esas relaciones sufridas y de las que sin embargo se quiere ser parte.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn31\" name=\"_ftnref31\"><\/a>[31] Quienes trabajan de forma creativa, estos precarios y precarias que crean y producen cultura, son sujetos que pueden ser explotados f\u00e1cilmente ya que soportan permanentemente tales condiciones de vida y trabajo porque creen en su propia libertad y autonom\u00eda, por sus fantas\u00edas de realizarse. En un contexto neoliberal son explotables hasta el extremo de que el Estado siempre los presenta como figuras modelo.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn32\" name=\"_ftnref32\"><\/a>[32]<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta situaci\u00f3n de precarizaci\u00f3n de s\u00ed est\u00e1 conectada a experiencias de miedo a la p\u00e9rdida de control, a sentimientos de inseguridad por la falta de certidumbres y salvaguardas, as\u00ed como al miedo al fracaso, el declive social y la pobreza. Tambi\u00e9n por estas razones es dif\u00edcil frenar o ejercer otras formas de abandono de los paradigmas hegem\u00f3nicos. Todo el mundo tiene que continuar \u00aba toda velocidad\u00bb; si no lo haces te quedas fuera. No hay tiempos claros para relajarse o recuperarse. Este tipo de reproducci\u00f3n no tiene un lugar determinado, lo cual redunda en el anhelo, imposible de satisfacer, de un lugar estable y, por lo mismo, en el sufrimiento por su carencia. El deseo de relajar el ritmo para \u00abencontrarse\u00bb se torna insaciable. Estos tipos de pr\u00e1cticas reproductivas, por lo general, tienen que aprenderse desde cero. Carecen de toda autoevidencia y deben ser peleadas de forma encarnizada contra uno mismo, y contra los dem\u00e1s. A cambio, todo esto hace que el anhelo de reproducci\u00f3n, de regeneraci\u00f3n, sea tan extremadamente comercializable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A resultas de todo ello no s\u00f3lo el trabajo y la producci\u00f3n se han convertido en precarios, sino tambi\u00e9n lo que se dec\u00eda de su reverso, aquello que con frecuencia se define como \u00abvida\u00bb: la reproducci\u00f3n. \u00bfCoinciden por lo tanto la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n? S\u00ed, en el caso de estos productores y productoras culturales, tanto de una vieja como de una nueva manera. Lo que esto revela es que, en la forma neoliberal de individuaci\u00f3n, algunas partes de la producci\u00f3n y la reproducci\u00f3n se depositan \u00aben\u00bb los sujetos. Panagiotidis y Tsianos argumentan en esta l\u00ednea cuando afirman: \u00abLa progresiva derrota de la divisi\u00f3n entre producci\u00f3n y reproducci\u00f3n no se da en el hogar o en el lugar de trabajo, sino por medio de una corporeizaci\u00f3n del propio trabajo: \u00a1un modo reflexivo de precarizaci\u00f3n!\u00bb.<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn33\" name=\"_ftnref33\"><\/a>[33] Pero lo que se materializa en los cuerpos, m\u00e1s all\u00e1 del trabajo, es siempre tambi\u00e9n la vida gubernamental, ya que las relaciones de poder gubernamentales biopol\u00edticas funcionan obstinadamente mediante la producci\u00f3n de cuerpos y relaciones consigo mismo hegem\u00f3nicas y normalizadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La funci\u00f3n de la reproducci\u00f3n, por consiguiente, cambia en el presente contexto de trabajo y de \u00abvida\u00bb inmaterial, precario y por lo general individualizado. Ya no se externaliza en otros o en otras, como se hac\u00eda primordialmente con las mujeres. Ahora la reproducci\u00f3n individual y la reproducci\u00f3n sexual \u2014la producci\u00f3n de la vida\u2014 se individualizan y se deslizan, en parte, \u00abdentro\u00bb de los propios sujetos. Se trata de la regeneraci\u00f3n m\u00e1s all\u00e1 del trabajo; tambi\u00e9n <em>a trav\u00e9s <\/em>del trabajo, pero casi siempre fuera del trabajo asalariado adecuadamente pagado. Consiste en la regeneraci\u00f3n, renovaci\u00f3n, creaci\u00f3n a partir de s\u00ed, re-producci\u00f3n de s\u00ed a partir del propio poder, con el acuerdo de una o uno mismo. La realizaci\u00f3n de s\u00ed se convierte en una tarea reproductiva a cargo de cada uno. El trabajo se supone que garantiza la reproducci\u00f3n de s\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presentar a las productoras y a los productores culturales \u00abprecarizados\u00bb, a pesar de su heterogeneidad, de una manera uniforme como aqu\u00ed hemos hecho, permite afirmar que su subjetivaci\u00f3n en el neoliberalismo ha sido obviamente contradictoria, debido a la simultaneidad de la precarizaci\u00f3n (que tambi\u00e9n significa siempre fragmentaci\u00f3n y no linealidad) por una parte, y por la continuidad de la idea de soberan\u00eda, por otra. La continuidad de la soberan\u00eda moderna tiene lugar mediante la estilizaci\u00f3n y la realizaci\u00f3n de s\u00ed, la autonom\u00eda y la libertad, mediante la fabricaci\u00f3n y la responsabilidad de cada uno, y la repetici\u00f3n de la idea de facticidad. Un ejemplo de esto es la (todav\u00eda) extendida idea del sujeto artista masculino moderno, que extrae su creatividad de s\u00ed mismo porque supuestamente existe dentro de \u00e9l, ah\u00ed donde la modernidad occidental ha situado el sexo y lo ha convertido en la naturaleza, la esencia de lo individual. En general, para los productores y productoras culturales que aqu\u00ed se describen, \u00absoberan\u00eda\u00bb significa confiar principalmente en su \u00ablibre\u00bb decisi\u00f3n de entrar en la precarizaci\u00f3n: por lo tanto significa \u00abprecarizaci\u00f3n de s\u00ed\u00bb. Y esto podr\u00eda ser una raz\u00f3n importante de la dificultad para reconocer que la precarizaci\u00f3n es un fen\u00f3meno gubernamental neoliberal <em>estructural <\/em>que afecta a la sociedad entera y que en pocos casos se basa en la libre decisi\u00f3n. Pero los productores y las productoras culturales ofrecen un ejemplo de c\u00f3mo los modos de vida y las condiciones de trabajo \u00abelegidas para s\u00ed\u00bb, incluidas las ideas de autonom\u00eda y libertad, son compatibles con la reestructuraci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica. \u00bfDe qu\u00e9 otra manera podemos explicar que en un estudio de las condiciones de vida y trabajo de algunos productores de cultura cr\u00edtica, cuando se les preguntaba qu\u00e9 es la \u00abbuena vida\u00bb, no tuvieran respuesta?<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn34\" name=\"_ftnref34\"><\/a>[34] Que el trabajo y la vida sean cada vez m\u00e1s permeables entre s\u00ed significa, tal y como se expres\u00f3 una entrevistada, que \u00abel trabajo se filtra en tu vida\u00bb. Pero obviamente, por el contrario, no hay suficientes ideas de una \u00abbuena vida\u00bb que se filtren en el trabajo, que pudieran a cambio transformarlo en algo que llegase a significar colectivamente una \u00abbuena vida\u00bb. Faltan comportamientos resistentes que tengan la perspectiva de una buena vida, una vida que pueda ser cada vez menos funcional a la gubernamentalidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En apariencia, la creencia en la precarizaci\u00f3n como oposici\u00f3n a la gubernamentalidad liberal se puede argumentar con la ayuda de un tipo de subjetivaci\u00f3n contradictoria, entre la soberan\u00eda y la fragmentaci\u00f3n. De esta manera, sin embargo, la continuas relaciones de poder y dominaci\u00f3n se hacen invisibles y los mecanismos de normalizaci\u00f3n se naturalizan como decisiones aut\u00f3nomas y autoevidentes de los sujetos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablar de manera totalizadora de la \u00abeconomizaci\u00f3n de la vida\u00bb tambi\u00e9n contribuye a lo mismo, puesto que deja fuera de perspectiva los efectos de las formas de hegemon\u00eda y, con ellos, tambi\u00e9n los conflictos y luchas. No nos permite ver c\u00f3mo la imaginaci\u00f3n de autonom\u00eda y libertad para s\u00ed se refleja en las l\u00edneas de fuerza gubernamentales de la subjetivaci\u00f3n moderna; no nos permite imaginar otras libertades, lo cual bloquea la perspectiva de un posible comportamiento resistente que se enfrente a la funci\u00f3n hegem\u00f3nica de la precarizaci\u00f3n en el contexto de la gubernamentalidad neoliberal.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfCu\u00e1l es el precio de esta normalizaci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 funciona como anormal en el neoliberalismo?, \u00bfqu\u00e9 como desviado? \u00bfQu\u00e9 es lo que, de esta forma, no se puede explotar econ\u00f3micamente? Antes que esperar la llegada mesi\u00e1nica de la resistencia y las nuevas subjetividades (lo mismo que Deleuze formula ret\u00f3ricamente con la pregunta \u00ab\u00bfacaso no tienen los cambios en el capitalismo un \u201cencuentro\u201d inesperado en la lenta emergencia de un nuevo yo como centro de resistencia?\u00bb<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftn35\" name=\"_ftnref35\"><\/a>[35]), creo que es necesario continuar trabajando m\u00e1s en profundidad y con m\u00e1s precisi\u00f3n en genealog\u00edas de la precarizaci\u00f3n como una funci\u00f3n hegem\u00f3nica de la actualidad, as\u00ed como en el problema de las continuidades de los modos de subjetivaci\u00f3n gubernamental burguesa que se dan tambi\u00e9n en los contextos donde existen nociones de autonom\u00eda y libertad que se ven a s\u00ed mismas como resistentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><em>Gracias a Brigitta Kuster, Katharina P\u00fchl y Gerald Raunig por sus consideraciones cr\u00edticas<\/em><\/p>\n<div><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<hr align=\"left\" size=\"1\" width=\"33%\" \/>\n<div id=\"ftn1\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref1\" name=\"_ftn1\"><\/a>[1] El t\u00e9rmino \u00abproductores y productoras culturales\u00bb se utiliza aqu\u00ed como una designaci\u00f3n parad\u00f3jica. Se refiere a la imaginaci\u00f3n de los sujetos designados: la imaginaci\u00f3n de su propia producci\u00f3n aut\u00f3noma y de la producci\u00f3n de s\u00ed mismos. Pero al mismo tiempo estos modos de subjetivaci\u00f3n son instrumentos de gobierno y constituyen efectos funcionales de las sociedades de gubernamentalidad biopol\u00edtica de la modernidad occidental. Por lo tanto, se trata de un t\u00e9rmino que tiene un significado contradictorio, no coherente. Es m\u00e1s, no se refiere solamente, ni en primer lugar, a los y las artistas. Se remite m\u00e1s bien a la definici\u00f3n que maneja el grupo kpD\/kleines postfordistisches Drama (peque\u00f1o drama Posfordista), al que pertenezco junto con Brigitta Kuster, Katja Reichard y Marion von Osten [KPD, con todas sus letras en may\u00fascula, eran las iniciales del antiguo Kommunistische Partei Deutschlands, Partido Comunista Alem\u00e1n (N. del T.)]. \u00abEmpleamos el t\u00e9rmino \u201cproductores y productoras culturales\u201d de un modo decididamente estrat\u00e9gico. Con \u00e9l no hablamos de un cierto sector (industria cultural), ni de una cierta categor\u00eda social (por ejemplo, quienes disfrutan de la seguridad social para artistas en Alemania, que consiste en un seguro de salud, jubilaci\u00f3n y accidente para artistas y escritores), ni de una autoconcepci\u00f3n profesional. De lo que hablamos es de la pr\u00e1ctica de atravesar una variedad de cosas: producci\u00f3n te\u00f3rica, dise\u00f1o, autoorganizaci\u00f3n pol\u00edtica y cultural, formas de colaboraci\u00f3n, empleos remunerados y no remunerados, econom\u00edas informales y formales, alianzas temporales, una forma de trabajo y de vida sostenida por la idea de proyecto\u00bb (\u00abPrek\u00e4re Subjektivierung\u00bb, entrevista con kleines postfordistisches Drama, <em>Malmoe<\/em>, n\u00fam. 7, 2005, p. 24).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn2\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref2\" name=\"_ftn2\"><\/a>[2] No hay una sola palabra que pueda dar cuenta del actual proceso de <em>devenir precario o precaria<\/em>; se propone este t\u00e9rmino de forma tentativa. En alem\u00e1n, la palabra propuesta es \u00ab<em>Prekarisierung\u00bb.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn3\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref3\" name=\"_ftn3\"><\/a>[3] Por \u00abl\u00edneas de fuerza\u00bb entiendo las conformaciones de acciones o pr\u00e1cticas que se han homogeneizado y normalizado en el tiempo y en el espacio a lo largo de d\u00e9cadas o siglos y que, en \u00faltimo t\u00e9rmino, ejercen efectos hegem\u00f3nicos (v\u00e9ase Michel Foucault, <em>Historia de la sexualidad. 1. La voluntad de saber<\/em>, Madrid, Siglo XXI, 2005; Gilles Deleuze, <em>Foucault<\/em>, Barcelona, Paid\u00f3s, 1987).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn4\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref4\" name=\"_ftn4\"><\/a>[4] Hemos elegido traducir como \u00abcomportamientos resistentes\u00bb el t\u00e9rmino \u00ab<em>contre-conduite\u00bb<\/em> que Foucault usaba para describir las luchas contra los modos de gobierno que identific\u00f3 como \u00abgubernamentalidad\u00bb. V\u00e9ase Michel Foucault, <em>Geschichte der Gouvernementalit\u00e4t II. Die Geburt der Biopolitik. Vorlesungen am Coll\u00e8ge de France 1978-79<\/em>, Francfort, 2004 [el libro no est\u00e1 a\u00fan traducido al castellano, pero se puede consultar Michel Foucault, \u00abNacimiento de la biopol\u00edtica\u00bb, en <em>Est\u00e9tica, \u00e9tica y hermen\u00e9utica<\/em>, Obras Esenciales, Volumen III, Barcelona, Paid\u00f3s, 1999].<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn5\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref5\" name=\"_ftn5\"><\/a>[5] El mercantilismo tambi\u00e9n se orientaba al crecimiento de la poblaci\u00f3n, aunque m\u00e1s en t\u00e9rminos cuantitativos que en t\u00e9rminos de la cualidad de vida \u00abdel pueblo\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn6\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref6\" name=\"_ftn6\"><\/a>[6] Michel Foucault, <em>Geschichte der Gouvernementalit\u00e4t II<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, p. 42.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn7\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref7\" name=\"_ftn7\"><\/a>[7] Uno de los pocos lugares en los que Foucault apunta el car\u00e1cter inseparable de la gubernamentalidad moderna y la biopol\u00edtica es en el arriba citado <em>Die Geburt der Biopolitik<\/em> [v\u00e9ase <em>supra<\/em>, nota 4]. Sobre la gubernamentalidad biopol\u00edtica como concepto sociote\u00f3rico, v\u00e9ase Isabell Lorey, \u00abAls das Leben in die Politik eintrat. Die biopolitisch gouvernementale Moderne, Foucault und Agamben\u00bb, en Marianne Pieper, Thomas Atzert, Serhat Karakayali y Vassilis Tsianos (eds.), <em>Empire und die biopolitische Wende<\/em>, Francfort-Nueva York, Campus, 2006.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn8\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref8\" name=\"_ftn8\"><\/a>[8] Como afirma Michel Foucault en <em>Historia de la sexualidad. 1. La voluntad de saber<\/em>, <em>op. cit<\/em>.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn9\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref9\" name=\"_ftn9\"><\/a>[9] <em>Ibidem<\/em>. El subrayado es m\u00edo.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn10\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref10\" name=\"_ftn10\"><\/a>[10] Philipp Sarasin, <em>Reizbare Maschinen. Eine Geschichte des K\u00f6rpers 1765-1914<\/em>, Francfort, Suhrkamp, 2001.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn11\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref11\" name=\"_ftn11\"><\/a>[11] Crawford Brough Macpherson, <em>La teor\u00eda pol\u00edtica del individualismo posesivo. De Hobbes a Locke <\/em>(1962), Madrid, Trotta, 2005.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn12\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref12\" name=\"_ftn12\"><\/a>[12] V\u00e9ase Isabell Lorey, \u00abAls das Leben in die Politik eintrat\u00bb, <em>op. cit.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn13\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref13\" name=\"_ftn13\"><\/a>[13]Siguiendo las ideas de Althusser, estas relaciones imaginarias con uno mismo no pueden separarse de las \u00abcondiciones de vida reales\u00bb, que son las t\u00e9cnicas gubernamentales para dirigir a la poblaci\u00f3n que se materializan, por ejemplo, en la constituci\u00f3n de los cuerpos.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn14\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref14\" name=\"_ftn14\"><\/a>[14]\u00a0 V\u00e9ase Michel Foucault, \u00abLa gubernamentalidad\u00bb, <em>op. cit.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn15\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref15\" name=\"_ftn15\"><\/a>[15] Entiendo que no se trata de que la gesti\u00f3n de s\u00ed se \u00abinteriorizase\u00bb durante el neoliberalismo reemplazando otro principio regulador. La regulaci\u00f3n y el control no son t\u00e9cnicas establecidas por vez primera bajo el neoliberalismo en oposici\u00f3n a la disciplina, al contrario de lo que argumentan Gilles Deleuze [\u00abPost-scriptum sobre las sociedades de control\u00bb (1990), <em>Conversaciones 1972-1990,<\/em> Pre-Textos, Valencia, 1999 (<a href=\"http:\/\/tijuana-artes.blogspot.com\/2005\/03\/postscriptum-sobre-las-sociedades-de.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/tijuana-artes.blogspot.com\/2005\/03\/postscriptum-sobre-las-sociedades-de.html<\/a>)] y Michael Hardt y Antonio Negri (<em>Imperio<\/em>, Barcelona, Paid\u00f3s, 2002). En particular, si se atribuye a las tecnolog\u00edas de reproducci\u00f3n, junto con la higiene y la salud, un papel central en la producci\u00f3n biopol\u00edtica de cuerpos (sexualizados y racializados), entonces, en lo que se refiere a la burgues\u00eda, la introducci\u00f3n de tales pr\u00e1cticas de subjetivaci\u00f3n debe situarse a comienzos de la era moderna, como muy tarde a finales del siglo XVIII.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn16\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref16\" name=\"_ftn16\"><\/a>[16]\u00a0 Karl Marx, <em>Contribuci\u00f3n a la cr\u00edtica de la econom\u00eda pol\u00edtica<\/em> (1859), M\u00e9xico, Siglo XXI, 1980.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn17\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref17\" name=\"_ftn17\"><\/a>[17]\u00a0 John Locke, <em>Segundo Tratado sobre el Gobierno Civil<\/em> (1690), trad. de Carlos Mellizo, Madrid, Alianza Editorial, 2002, p. 70.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn18\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref18\" name=\"_ftn18\"><\/a>[18] Robert Castel, <em>Las metamorfosis de la cuesti\u00f3n social. Una cr\u00f3nica del salariado<\/em>, Barcelona, Paid\u00f3s, 1997.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn19\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref19\" name=\"_ftn19\"><\/a>[19]\u00a0 La subjetivaci\u00f3n biopol\u00edtica, a su vez, est\u00e1 diferenciada por medio del g\u00e9nero, la raza, la adscripci\u00f3n de clase, la religi\u00f3n y la heteronormatividad, pero ahora no puedo entrar en m\u00e1s detalles porque, en t\u00e9rminos generales, este texto se enfoca solamente sobre las l\u00edneas de fuerza de la subjetivaci\u00f3n burguesa, y no busca ofrecer una mirada comprehensiva sobre el problema de los modos de constituci\u00f3n del sujeto.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn20\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref20\" name=\"_ftn20\"><\/a>[20] Katharina P\u00fchl, \u00abDer Bericht der Hartz-Kommission und die \u201cUnternehmerin ihrer selbst\u201d: Geschlechterverh\u00e4ltnisse, Gouvernementalit\u00e4t und Neoliberalismus\u00bb, en Marianne Pieper y Encarnaci\u00f3n Guti\u00e9rrez Rodr\u00edguez (eds.), <em>Gouvernementalit\u00e4t. Ein sozialwissenschaftliches Konzept im Anschluss an Foucault,<\/em> Francfort-Nueva York, Campus, 2003.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn21\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref21\" name=\"_ftn21\"><\/a>[21] Michel Foucault, por el contrario, habla en <em>Geschichte der Gouvernementalit\u00e4t II<\/em>, <em>op. cit.<\/em>, sobre el \u00abempresario de s\u00ed\u00bb \u00fanicamente en el contexto de la formaci\u00f3n de la gubernamentalidad neoliberal en Estados Unidos, al igual que lo hacen las investigaciones basadas en su trabajo (entre otras: Ulrich Br\u00f6ckling, Susanne Krasmann y Thomas Lemke (eds.), <em>Gouvernementalit\u00e4t der Gegenwart. Studien zur \u00d6konomisierung des Sozialen<\/em>, Francfort, Suhrkamp, 2000; Marianne Pieper y Encarnaci\u00f3n Guti\u00e9rrez Rodr\u00edguez (eds.), <em>Gouvernementalit\u00e4t<\/em>, <em>op. cit<\/em>.). Br\u00f6ckling, Krasmann y Lemke argumentan, por ejemplo, que es posible detectar por vez primera \u00abel comportamiento empresarial de los individuos econ\u00f3mico-racionales\u00bb (<em>op. cit<\/em>., p\u00e1g. 15) cuando la regulaci\u00f3n liberal de la \u00ablibertad natural\u00bb se transform\u00f3 en la de la \u00ablibertad artificial\u00bb. Pero \u00bfqu\u00e9 es esta \u00ablibertad natural\u00bb sino el efecto de las t\u00e9cnicas gubernamentales y las luchas sociales? Y, frente a ello, \u00bfqu\u00e9 es la \u00ablibertad artificial\u00bb?<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn22\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref22\" name=\"_ftn22\"><\/a>[22] V\u00e9ase por ejemplo Robert Castel, <em>Las metamorfosis de la cuesti\u00f3n social<\/em>, <em>op. cit.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn23\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref23\" name=\"_ftn23\"><\/a>[23] En su genealog\u00eda de la gubernamentalidad, Foucault no establece ninguna conexi\u00f3n expl\u00edcita entre lo normal y lo hegem\u00f3nico. Con el fin de entender la din\u00e1mica y el significado de la gubernamentalidad, los mecanismos de normalizaci\u00f3n deben ser observados expl\u00edcitamente en conexi\u00f3n con la producci\u00f3n de discursos hegem\u00f3nicos y las luchas correspondientes. Sobre la conexi\u00f3n entre Foucault y Gramsci, v\u00e9ase Stuart Hall, \u00abThe Spectacle of the \u201cOther\u201d\u00bb, en Stuart Hall (ed.), <em>Representation. Cultural Representations and Signifying Practices<\/em>, Londres, SAGE Publications y The Open University, 1997, y Alex Demirovi\u0107, <em>Demokratie und Herrschaft. Aspekte kritischer Gesellschaftstheorie<\/em>, Munster, Westf\u00e4lisches Dampfboot, 1997.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn24\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref24\" name=\"_ftn24\"><\/a>[24] Sobre la conexi\u00f3n entre completitud imaginaria y la condici\u00f3n de \u00abser blanco\u00bb, v\u00e9ase Isabell Lorey, \u00abDer wei\u00dfe K\u00f6rper als feministischer Fetisch. Konsequenzen aus der Ausblendung des deutschen Kolonialismus\u00bb, en Martina Ti\u00dfberger, Gabriele Dietze, Daniela Hrz\u00e1n y Jana Husmann-Kastein (eds.), <em>Wei\u00df \u2013 Wei\u00dfsein \u2013 Whiteness. Critical Studies on Gender and Racism<\/em>, Francfort, Peter Lang, 2006.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn25\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref25\" name=\"_ftn25\"><\/a>[25] Michel Foucault, \u00abEl sujeto y el poder\u00bb, en Hubert L. Dreyfus y Paul Rabinow (eds.), <em>Michel Foucault: m\u00e1s all\u00e1 del estructuralismo y la hermen\u00e9utica<\/em>, Buenos Aires, Nueva Visi\u00f3n, 2001.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn26\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref26\" name=\"_ftn26\"><\/a>[26] Michel Foucault, <em>Geschichte der Gouvernementalit\u00e4t II<\/em>, <em>op. cit<\/em>., p\u00e1g. 101, nota al pie. La gubernamentalidad biopol\u00edtica estructura las sociedades modernas de un modo concreto y parad\u00f3jico. Tal y como Cornelia Ott afirma sucintamente, \u00abpermite a la gente llegar a entenderse como \u201csujetos\u201d \u00fanicos, y al mismo tiempo los re\u00fane como una \u201cmasa de poblaci\u00f3n\u201d amorfa y unificada [\u2026]. Por medio de esto, el reverso es siempre el \u201cderecho a vivir\u201d m\u00e1s que la exclusi\u00f3n o la aniquilaci\u00f3n de la vida\u00bb (\u00abLust, Geschlecht und Generativit\u00e4t. Zum Zusammenhang von gesellschaftlicher Organisation von Sexualit\u00e4t und Geschlechterhierarchie\u00bb, en Irene D\u00f6lling y Beate Krais (eds.), <em>Ein allt\u00e4gliches Spiel. Geschlechterkonstruktionen in der sozialen, <\/em>Francfort,<em> <\/em>Praxis, 1997, p\u00e1g. 110). Sobre las conexiones entre socializaci\u00f3n biopol\u00edtica y colonialismo, v\u00e9ase Isabell Lorey, \u00abDer wei\u00dfe K\u00f6rper als feministischer Fetisch\u00bb, <em>op. cit.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn27\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref27\" name=\"_ftn27\"><\/a>[27] Sobre esta comprensi\u00f3n amplia de la precarizaci\u00f3n, v\u00e9ase kpD, \u00abPrek\u00e4re Subjektivierung\u00bb, <em>op. cit<\/em>.; Paul Mecheril, <em>Prek\u00e4re Verh\u00e4ltnisse. \u00dcber natio-ethno-kulturelle Mehrfachzugeh\u00f6rigkeit<\/em>, Munster-Nueva York-Munich-Berl\u00edn, 2003.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn28\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref28\" name=\"_ftn28\"><\/a>[28] Luc Boltanski y Eve Chiapello [<em>El nuevo esp\u00edritu del capitalismo<\/em>, Madrid, Akal. Colecci\u00f3n Cuestiones de Antagonismo, 2002] asumen que el origen de los cambios en el capitalismo desde la d\u00e9cada de 1960 se puede localizar en la concreta integraci\u00f3n y en la reformulaci\u00f3n estrat\u00e9gica de la \u00abcr\u00edtica artista\u00bb, una cr\u00edtica dirigida a la uniformidad de la sociedad de masas, a la falta de autonom\u00eda individual y a la p\u00e9rdida de las relaciones sociales aut\u00e9nticas (v\u00e9ase tambi\u00e9n Thomas Lemke (ed.), <em>Gouvernementalit\u00e4t der Gegenwart<\/em>, <em>op. cit.<\/em>).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn29\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref29\" name=\"_ftn29\"><\/a>[29] Sobre la precarizaci\u00f3n de s\u00ed en el contexto de la migraci\u00f3n, fuera de las pr\u00e1cticas de \u00abproducci\u00f3n cultural\u00bb, v\u00e9ase Efthimia Panagiotidis, \u00abDenkerInnenzelle X. Prekarisierung, Mobilit\u00e4t, Exodus\u00bb, <em>arranca! F\u00fcr eine linke Str\u00f6mung<\/em>, n\u00fam. 32, verano de 2005; y Brigitta Kuster, \u00abDie eigenwillige Freiheit der Prekarisierung\u00bb, <em>Grundrisse. Zeitschrift f\u00fcr linke Theorie &amp; Debatte<\/em>, n\u00fam. 18, 2006 (<a href=\"http:\/\/www.grundrisse.net\/grundrisse18\/brigitta_kuster.htm\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.grundrisse.net\/grundrisse18\/brigitta_kuster.htm<\/a>).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn30\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref30\" name=\"_ftn30\"><\/a>[30] Se pueden encontrar algunas aproximaciones iniciales en Daniela B\u00f6hmler y Peter Scheiffele, \u00ab\u00dcberlebenskunst in einer Kultur der Selbstverwertung\u00bb, en Franz Schultheis y Christina Schulz (eds.), <em>Gesellschaft mit beschr\u00e4nkter Haftung. Zumutungen und Leiden im deutschen Alltag<\/em>, Constanza, 2005; el estudio de Anne y Marine Rambach sobre los y las intelectuales precarios y precarias en Francia, <em>Les intellos pr\u00e9caires<\/em>, Par\u00eds, Fayard, 2001; las tesis de Angela McRobbie sobre la funcionalidad de los y las artistas para la nueva econom\u00eda: \u00ab\u201dEveryone is creative\u201d: artists as new economy pioneers?\u00bb, <a href=\"http:\/\/www.opendemocracy.net\/arts\/article_652.jsp\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.opendemocracy.net\/arts\/article_652.jsp;<\/a> o el trabajo investigador del grupo kdD (v\u00e9ase notas 1 y 34; tambi\u00e9n kdD, \u00abLa precarizaci\u00f3n de los productores y productoras culturales y la ausente \u201cvida buena\u201d\u00bb, <em>transversal: investigaci\u00f3n militante<\/em>, abril de 2006; <a href=\"http:\/\/transform.eipcp.net\/transversal\/0406\/kpd\/es\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/transform.eipcp.net\/transversal\/0406\/kpd\/es<\/a>).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn31\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref31\" name=\"_ftn31\"><\/a>[31] El performer Jochen Roller tematiza precisamente esta din\u00e1mica en sus piezas.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn32\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref32\" name=\"_ftn32\"><\/a>[32] V\u00e9ase por ejemplo el documento Schr\u00f6der\/Blair de 1998, o la interpelaci\u00f3n a \u2013entre otros y otras\u2013 periodistas, artistas, acad\u00e9micos y acad\u00e9micas, en el contexto de la reforma Hartz-IV en Alemania, para que act\u00faen como \u00abprofesionales de la naci\u00f3n\u00bb.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn33\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref33\" name=\"_ftn33\"><\/a>[33] Efthimia Panagoitidis y Vassilis Tsianos, \u00abReflexive Prekarisierung. Eine Introspektion aus dem Alltag von Projektlinken\u00bb, <em>Fant\u00f4mas. Magazin f\u00fcr linke Debatte und Praxis<\/em>, n\u00fam. 6, <em>Prek\u00e4re Zeiten<\/em>, invierno de 2004\/2005, p. 19.<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn34\" style=\"text-align: justify;\">\n<p><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref34\" name=\"_ftn34\"><\/a>[34] Dicho estudio formaba parte del proyecto f\u00edlmico <em>Kamera L\u00e4uft!<\/em> (<em>\u00a1Acci\u00f3n!<\/em>, v\u00eddeo de 32 minutos, Z\u00farich-Berl\u00edn, 2004), realizado a finales de 2003 por el grupo kpD (v\u00e9ase nota 1). Para ello se entrevist\u00f3 a quince productores y productoras culturales de Berl\u00edn (incluido al propio grupo) \u00abcon quienes trabaj\u00e1bamos conjuntamente en favor de un tipo de pr\u00e1ctica pol\u00edtica en el campo cultural o cuyo trabajo ten\u00edamos como referencia [\u2026]. Nuestras preguntas se basaban en el cuestionario que el Fronte della Giovent\u00f9 Lavoratrice y Potere Operaio utilizaron en una acci\u00f3n llevada a cabo a comienzos de 1967 en la f\u00e1brica Mirafiori de Tur\u00edn, <em>La Fiat es nuestra universidad<\/em>; en \u00e9l se preguntaba, entre otras cosas, por [las ideas de los trabajadores y trabajadoras] sobre las formas de organizaci\u00f3n y la \u201cbuena vida\u201d [\u2026]. En lo que se refiere a una potencial politizaci\u00f3n de los productores culturales, tambi\u00e9n nos interesaban las estrategias colectivas de rechazo y los deseos que les est\u00e1n asociados de mejorar la vida propia y la de otras personas y tambi\u00e9n de cambio social. El \u00fanico elemento de continuidad que estaba presente en todas las entrevistas era el hecho de sufrir una falta de continuidad [\u2026]. Tampoco nosotras encontramos apenas conceptos de vida alternativos en nuestro horizonte de ideas que pudieran contraponer algo claro y sin ambig\u00fcedades a los modos de vida existentes\u00bb (kpD, \u00abLa precarizaci\u00f3n de los productores y productoras culturales y la ausente \u201cbuena vida\u201d\u00bb, trad. por Marcelo Exp\u00f3sito, <em>op. cit<\/em>.).<\/p>\n<\/div>\n<div id=\"ftn35\">\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/1106\/lorey\/es\/#_ftnref35\" name=\"_ftn35\"><\/a>[35] Gilles Deleuze, <em>Foucault<\/em>, <em>op. cit<\/em>. Un ejemplo actual extremo de esta idea mesi\u00e1nica es naturalmente el final de <em>Imperio<\/em> de Michael Hardt y Toni Negri<em>, op. cit<\/em>., pero tambi\u00e9n, aunque de forma diferente y m\u00e1s atenuada, el propio Foucault con su reivindicaci\u00f3n de nuevas subjetividades en \u00abEl sujeto y el poder\u00bb, <em>op. cit.<\/em><\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Algunos de nosotros y de nosotras, productores y productoras culturales,[1] ni siquiera consideramos la idea de un empleo fijo en una instituci\u00f3n. Como mucho unos pocos a\u00f1os, despu\u00e9s queremos algo diferente. \u00bfNo ha sido siempre nuestra idea la de no vernos forzados a una sola dedicaci\u00f3n, a la definici\u00f3n cl\u00e1sica de empleo que ignora tant\u00edsimas cosas? \u00bfNo se trataba de no venderse, de no vernos compelidos o compelidas a renunciar a las muchas actividades que tanto nos apetecen? \u00bfNo era tan importante el hecho de no adaptarse a las limitaciones de una instituci\u00f3n, ahorrar el tiempo y la energ\u00eda necesarios para los proyectos creativos, y quiz\u00e1s pol\u00edticos, que realmente nos interesan? \u00bfAcaso no aceptamos de buen grado un trabajo m\u00e1s o menos bien pagado que, sin embargo, abandonamos cuando sentimos que ya no nos viene bien? Al menos nos habr\u00e1 dado un poco de dinero que nos sirva para llevar adelante un nuevo proyecto con m\u00e1s sentido, seguramente peor pagado, pero m\u00e1s satisfactorio&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/510"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=510"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/510\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5152,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/510\/revisions\/5152"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=510"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=510"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=510"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}