{"id":529,"date":"2013-02-10T22:17:54","date_gmt":"2013-02-10T22:17:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.damne.net\/?p=529"},"modified":"2026-01-19T23:29:42","modified_gmt":"2026-01-19T23:29:42","slug":"neoliberalismo-y-cultura-en-catalunya","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.damne.net\/?p=529","title":{"rendered":"Neoliberalismo y cultura en Catalunya"},"content":{"rendered":"<p>Jorge Luis Marzo \/ <a href=\"http:\/\/soymenos.wordpress.com\">http:\/\/soymenos.wordpress.com<\/a><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201cIII Reflexions Cr\u00edtiques. Canvi de paradigma: reptes i oportunitats de la Cultura\u201d: es bien sintom\u00e1tico el t\u00edtulo con el que se han bautizado las jornadas sobre pol\u00edtica cultural que organiz\u00f3 el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya en el Arts Santa M\u00f2nica de Barcelona durante los d\u00edas 19, 20 y 21 de julio: habla de \u201ccambio de paradigma\u201d. Paradigma\u2026 un t\u00e9rmino cuyo sentido contempor\u00e1neo fue aportado por el fil\u00f3sofo de la ciencia Thomas Kuhn en la d\u00e9cada de 1960: \u201cConsidero a los paradigmas como realizaciones cient\u00edficas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad cient\u00edfica\u201d. Desde luego, el t\u00e9rmino no est\u00e1 puesto ah\u00ed porque s\u00ed: desea transmitir un \u201checho consumado\u201d, que los diagn\u00f3sticos que gu\u00edan las jornadas son \u201cde caj\u00f3n\u201d, incontestables, manifiestamente cargados de autoridad cient\u00edfica. No obstante, no se pod\u00eda haber encontrado una expresi\u00f3n m\u00e1s desacertada para transmitir lo que a todas luces era el objetivo oculto de estas jornadas: hacer pasar como debate lo que ya ha sido dictado de antemano. Paradigma entonces se revela como un lamentable abuso del lenguaje y de la ret\u00f3rica pol\u00edtica e intelectual.<\/p>\n<p><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" class=\"size-medium wp-image-530 alignleft\" src=\"https:\/\/www.damne.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/consejeros_cultura_generalitat-300x200.jpg\" alt=\"\" width=\"300\" height=\"200\" srcset=\"https:\/\/www.damne.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/consejeros_cultura_generalitat-300x200.jpg 300w, https:\/\/www.damne.net\/wp-content\/uploads\/2013\/03\/consejeros_cultura_generalitat.jpg 550w\" sizes=\"(max-width: 300px) 100vw, 300px\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Porque a l\u00e6s que asistimos en vivo o seguimos las jornadas por streaming, no hubo nada m\u00e1s obvio que el hecho de que todo estaba perfectamente preparado para legitimar y justificar no s\u00f3lo un determinado programa pol\u00edtico, el dise\u00f1ado por Ferr\u00e0n Mascarell \u2013sobre el que ahora entraremos-, sino tambi\u00e9n un peculiar modus operandi: la aplicaci\u00f3n de razones cientifistas, categ\u00f3ricas, l\u00edmpidas y resueltas en el \u00e1mbito de la cultura. O lo que es lo mismo: la cultura es un \u00e1mbito en el que todo es confuso, embrollado, sin perspectiva, por lo que se necesita un pol\u00edtica cultural que la aclare, la diseccione y le de esplendor. A\u00fan en menos palabras: la pol\u00edtica cultural es la que hace que la cultura no se hunda. El triunfo de la pol\u00edtica cultural como salvadora y garante frente a una cultura desorientada y perdida entre referentes angostos e in\u00fatiles: simplemente nos dicen que la cultura no existir\u00eda sin la pol\u00edtica cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A medida que discurr\u00edan los ponentes y las horas, parec\u00eda hacerse cada vez m\u00e1s clara la estrategia de los organizadores: presentar a un pu\u00f1ado de personas que hicieran el rid\u00edculo para precisamente se\u00f1alar la necesidad de un poderosa pol\u00edtica cultural que pusiera fin a la situaci\u00f3n. Sin embargo, no se acaba de entender muy bien una cosa: Ferr\u00e0n Mascarell es ciertamente una persona inteligente y que conoce bien el terreno que pisa (de hecho, siempre he pensado que podr\u00eda haber llegado a ser un buen gestor cultural, si no viviera en el \u201clado oscuro de la fuerza\u201d). Se puede estar en las ant\u00edpodas de sus ideas e imaginarios -como, por supuesto, much\u00e6s estamos- pero negarle m\u00e9ritos intelectuales ser\u00eda un craso error. Es por ello mismo que no se alcanza a entender c\u00f3mo ha permitido unas jornadas tan bochornosas como las que hemos presenciado. Cuesta pensar que sea tan maquiav\u00e9lico, o peor, tan tonto, como para pensar que desplegando sobre la mesa unas cuantas chorradas y memeces puede luego presentarse como la alternativa salv\u00edfica. No es su estilo. Aunque es igual, porque, al fin y al cabo, por activa o por pasiva, el esperpento ha sido tan manifiesto que uno tiende a sospechar m\u00e1s de la cuenta. Cabe, m\u00e1s bien, pensar en otro tipo de maniobra: invitar a dos intelectuales como Vicen\u00e7 Altai\u00f3 y Xavier Bru de Sala a organizar las jornadas le permit\u00eda al Conseller un singular encaje de bolillos: quedaba al margen de las posibles cr\u00edticas, se subrayaba su papel de autoridad moral en la sombra y, sobre todo, se garantizaba la adhesi\u00f3n de dos personajes muy necesitados de cobijo y amparo institucional para que desplegaran un programa pelotillero, seguidista y sin aristas. La elecci\u00f3n de Altai\u00f3 y Bru de Sala para organizar las jornadas era, ya desde el principio, una apuesta por la \u201cnada\u201d, por un discurso plenamente acomodaticio, propio de dos personajes carentes de aut\u00e9ntica informaci\u00f3n sobre la actualidad cultural y social que existe fuera de sus despachos, de sus amigables cenas y de las industrias culturales ac\u00f3litas, y totalmente empotrados en las fantas\u00edas institucionales de ayer y hoy.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las jornadas fueron convenientemente vendidas a trav\u00e9s de constantes referencias a otros encuentros culturales que en su d\u00eda marcaron parte de la evoluci\u00f3n de la pol\u00edtica cultural catalana, en especial, las promovidas por el Conseller de Cultura Joan Rigol en 1985 en el marco del Pacte Cultural. No fue casualidad que los organizadores fomentaran en todos los medios la foto de todos los exconsellers de Cultura reunidos para la ocasi\u00f3n en el balc\u00f3n del Santa M\u00f2nica, con Rigol en el centro y Mascarell, ufano en la sonrisa, a su lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se pretend\u00eda que las ponencias supusieran una actualizaci\u00f3n de aquellos notables di\u00e1logos de anta\u00f1o, pero la realidad es que es imposible camuflar que lo que est\u00e1 proponiendo Mascarell \u2013negro sobre blanco- es un cambio radical de rumbo en la pol\u00edticas culturales p\u00fablicas; o en todo caso, una certificaci\u00f3n radical y p\u00fablica del cambio de rumbo expresado hace ya tiempo por algunos interesados. Quiz\u00e1 sea bueno recordar que el Pacte Cultural promovido por Rigol supuso el reconocimiento manifiesto del gobierno de Pujol de que la cultura era cosa de la izquierda, y que, mediante el pacto, la derecha gobernante deseaba sumar lo que entonces era el pensamiento m\u00e1s o menos alternativo de la cultura al mundo de la pol\u00edtica. Un ejercicio que fue honesto, sea dicha la verdad, gracias a la sinceridad y capacidad de interlocuci\u00f3n de Rigol y tambi\u00e9n de la izquierda, en concreto, de la procedente del PSUC, como se puso de manifiesto en los debates que se construyeron a trav\u00e9s del PIS (Patronat d\u2019Investigaci\u00f3 Social), otro proyecto inteligente de aquellos d\u00edas, tambi\u00e9n en la \u00f3rbita del Pacte Cultural, hasta que todo se acab\u00f3 con el caso Banca Catalana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que Mascarell pretenda hacer pasar estas jornadas de julio como las sucesoras de aquellas de 1985 ya revela las quimeras y necesidades derivadas de su propia situaci\u00f3n pol\u00edtica: un socialista en la corte del Rey Arturo que necesita a toda costa persuadir a nuevos y antiguos compa\u00f1eros de viaje de la bondad, utilidad y universalidad de sus ideas, cual nuevo Rigol en busca de consenso nacional. Y por lo que parece, nadie de sus antiguos camaradas le ha hecho ni caso. Pero eso es harina de otro costal, guerras que no nos incumben, comidas que no alimentan y que, a la postre, m\u00e1s bien sirven para desviarnos de nuestras cuitas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo podr\u00edamos resumir los contenidos de las jornadas? Un c\u00famulo de dislates, lugares comunes, compadreo y ausencia de exploraciones. No tod\u00e6s se ofrecieron al espect\u00e1culo, cierto, pero s\u00ed una gran mayor\u00eda. Fue un mezcolanza superior de provincianismo y globalizaci\u00f3n, de apelaciones a la nostalgia de pa\u00eds y de referencias a lo de \u201cpatria chica, cultura grande\u201d pero dichas en las tonalidades propias de la gesti\u00f3n cultural o de quien vive demasiado cerca de ellas: mediante t\u00e9rminos tecnicistas, que tan bien quedan orlados en el Departament, o bien mediante las iron\u00edas inherentes a quien ya lo entiende todo o est\u00e1 por encima de todo, como buenos creador\u00e6s modernos y sagaces capaces de diagnosticar el mundo en un frame o en un haiku. Un c\u00edrculo de invitad\u00e6s en el que no hab\u00eda pr\u00e1cticamente nadie procedente de otros c\u00edrculos, de entidades independientes o alternativas, de plataformas colectivas, de contextos no empotrados. Abundaron, por consiguiente, aquellas m\u00e1ximas que favorec\u00edan las tesis mascarelias: internacionalizar la cultura catalana, emplazar a la crisis como una oportunidad \u00fanica y superar los caducos modelos inertes de la subvenci\u00f3n paternalista; lo que traducido para el corriente es: apostar por las grandes industrias y apuestas globales, recortar el dinero a la cultura y reencauzar lo que queda a la primera apuesta, y acabar con los creadores que no producen dinero.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podr\u00edamos entrar en cada una de las ponencias, cosa que no haremos a fondo, e ir bajando poco a poco los escalones de la desidia intelectual y de la acriticidad pol\u00edtica: un tema como \u201cmodernidad y crisis\u201d s\u00f3lo dio pie para hablar del t\u00f3pico sobre el estado permanente de la crisis: a nadie se le ocurri\u00f3 decir que lo que est\u00e1 en crisis es \u201csu\u201d modelo de pensamiento y an\u00e1lisis, y que por qu\u00e9 demonios debemos creer que esa crisis es la de much\u00e6s de nosotros. Y lo m\u00e1s flagrante: confundieron modernidad y modernizaci\u00f3n, cosa de la que me ocupar\u00e9 en unos instantes. No me meto en las sandeces dichas por algunos, en clave de malsanos esencialismos, como las expresadas por Francesc Marc-Alvaro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo de \u201cCatalunya como marca\u201d fue tambi\u00e9n de a\u00fapa. M\u00e1s o menos expl\u00edcitos recados sobre la excepcionalidad cultural, la necesidad de competir, siempre bordeando la clave esencial de la b\u00f3veda: la marca como dinero constante y sonante. \u201cCapitalidad y territorio\u201d me produjo simple hilaridad, en concreto la intervenci\u00f3n de Bienve Noya (me part\u00eda cuando dijo que los elementos universitarios est\u00e1n siempre acechantes sobre las tradiciones rurales). En \u201cresponsabilidades sociales de la cultura\u201d, casi todos cayeron en el tradicional esl\u00f3gan sobre el papel de la cultura: bienestar, consenso, ciudadan\u00eda. Nada de un cultura del conflicto, ni de la disensi\u00f3n, ni de la oposici\u00f3n. A todos se les le\u00eda en los labios: \u201cEs en la pol\u00edtica donde nos enfrentamos: en la cultura, nos unimos\u201d. Aqu\u00ed s\u00f3lo cab\u00eda preguntarse: \u00bfa quienes representan estas personas?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En \u201ccultura digital\u201d, fue para mondarse la total ausencia de referencias a los modelos de propiedad y conocimiento desarrollados en formatos digitales y redes alternativos a los oficiales y empresariales: se habl\u00f3 del precio de los libros, de la banalizaci\u00f3n que supone facebook (Roberta Bosco aqu\u00ed se luci\u00f3 adem\u00e1s defendiendo la necesidad de castellanizar el mercado digital catal\u00e1n), con definiciones de lo digital propias de primaria (M\u00e0rius Serra). S\u00f3lo estuvieron algo a la altura (desde la altura) Partal y luego Fontcuberta ya m\u00e1s bajando al suelo y aprovechando la ocasi\u00f3n para denunciar la imposici\u00f3n de las nuevas pol\u00edticas culturales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En fin, podr\u00edamos seguir un\u00e6 a un\u00e6, pero insto al lector\/a a observar por s\u00ed mism\u00e6 las ponencias en el canal de youtube en donde est\u00e1n colgadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u2014\u2014\u2014<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Vayamos un poco m\u00e1s lejos: \u00bfen el marco de qu\u00e9 relato podemos comprender lo sucedido estos tres d\u00edas? Se me antoja important\u00edsimo analizar esto con cautela y precisi\u00f3n a fin de poder sacar en limpio conclusiones acerca de d\u00f3nde venimos y, sobre todo, hacia d\u00f3nde nos pretenden llevar. Hay que apartar el grano de la paja: las jornadas fueron, en realidad, humo para divertir la mirada de lo verdaderamente importante: el modelo, no s\u00f3lo de pol\u00edtica cultural, sino de cultura, que proponen las elites pol\u00edticas gobernantes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el redactado del \u201cAnteproyecto de Ley de Simplificaci\u00f3n, de Agilidad y Reestructuraci\u00f3n Administrativa y de Promoci\u00f3n de la Actividad Econ\u00f3mica\u201d propuesto por Converg\u00e8ncia i Uni\u00f3 al parlamento, conocido como las \u201cLeyes \u00d3mnibus\u201d, se declaran una serie de cosas: la remodelaci\u00f3n del Consell Nacional de les Arts, que pasar\u00eda a depender directamente de los puntuales criterios de la Conselleria; la anulaci\u00f3n de la autonom\u00eda de los centros culturales adscritos a la Generalitat; la desposesi\u00f3n de ciertos derechos de algunas entidades de gesti\u00f3n cultural y de actividades. Estas son algunas de los cuestiones que la Ley propon\u00eda en su redactado original (aqu\u00ed nos gu\u00eda analizar las intenciones originales, \u201cideol\u00f3gicas\u201d: otra cosa ya son los pactos pol\u00edticos a los que haya llegado el gobierno con la oposici\u00f3n). Sin embargo, no voy a entrar en estos puntos, por muy da\u00f1ina que sea su aplicaci\u00f3n para la independencia de las programaciones, para la salvaguarda frente a las manipulaciones pol\u00edticas y administrativas y para la salubridad del tejido cultural. Me interesa, por el contrario, en el camino hacia la comprensi\u00f3n del problema de fondo, m\u00e1s all\u00e1 de la natural querencia del poder por el control de las cosas, el siguiente p\u00e1rrafo: \u201cSe entiende por empresas culturales las personas f\u00edsicas o jur\u00eddicas dedicadas a la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n o la comercializaci\u00f3n de productos culturales incorporados a cualquier tipo de soporte, y tambi\u00e9n las dedicadas a la producci\u00f3n, la distribuci\u00f3n o la comercializaci\u00f3n de espect\u00e1culos en vivo. Se incluyen dentro de este concepto las personas f\u00edsicas que ejercen una actividad econ\u00f3mica de creaci\u00f3n art\u00edstica o cultural\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto ya tiene una enjundia bien diferente. Seg\u00fan este texto propuesto, los artistas pasan a ser considerados \u201cempresas culturales\u201d, incluso a t\u00edtulo individual, por lo que se deduce con claridad que s\u00f3lo recibir\u00e1n financiaci\u00f3n p\u00fablica aquell\u00e6s creador\u00e6s que sean capaces de producir obras comercializables. D\u00edas despu\u00e9s de la publicitaci\u00f3n del Anteproyecto de Ley, el conseller Mascarell manifestaba en la radio: \u201cQueremos acabar con la subvenci\u00f3n e impulsar la inversi\u00f3n\u201d, en una clara alusi\u00f3n a que las subvenciones las entiende como \u201ca fondo perdido\u201d y las inversiones como formas de productividad econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ciertamente el debate entre la inversi\u00f3n y la subvenci\u00f3n viene de lejos y no es balad\u00ed. Ambos t\u00e9rminos reflejan, dependiendo de su interpretaci\u00f3n, caballos de batalla sobre c\u00f3mo comprender la relaci\u00f3n entre lo p\u00fablico y la cultura. Es en la interpretaci\u00f3n de esta terminolog\u00eda en donde podremos averiguar los \u201clodos ideol\u00f3gicos\u201d. La subvenci\u00f3n viene tradicionalmente definida entre dos acepciones distintas: la francesa y la norteamericana. La primera se\u00f1ala una voluntad del estado en garantizar las pr\u00e1cticas culturales en el marco de una cierta noci\u00f3n de cobertura social derivada de las pol\u00edticas keynesianas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Al mismo tiempo, tambi\u00e9n reproduce el inter\u00e9s \u201cnacional\u201d en proporcionar los medios para el mantenimiento de la expresi\u00f3n de las herencias culturales. La segunda, desarrollada principalmente en los Estados Unidos, propone la subvenci\u00f3n como una forma de impulsar la producci\u00f3n de iniciativa privada y civil en el \u00e1mbito cultural que, dependiendo de la capacidad para alcanzar masa cr\u00edtica por s\u00ed misma, sea capaz de constituirse como polo de conectividad ciudadana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las dos acepciones han recorrido tradicionalmente los debates culturales en Catalunya, al hilo del recurrente papel de la sociedad civil esgrimido por convergentes y socialistas. Papel, desde luego, inexistente en la pr\u00e1ctica, puesto que, en el periodo que ha transcurrido de democracia, pocas han sido las concreciones realizadas por el famoso sector: escueto papel de las galer\u00edas, ausencia de mercado privado, fundaciones y festivales privados mantenidos con exclusivo dinero p\u00fablico, etc.. Las subvenciones han sido interpretadas bajo un paraguas singular: no pod\u00edan cargarse las subvenciones a esa gente in\u00fatil llamados \u201cartistas\u201d porque entonces era dif\u00edcilmente justificable la enorme cantidad de dinero disponible para las elites culturales catalanas, o sea, la sociedad civil, marca tradicional del pa\u00eds.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por su parte, la inversi\u00f3n ha sido fomentada en clave de creaci\u00f3n de industrias culturales, bueno, de una curiosa interpretaci\u00f3n de la industria cultural: empresas que ya funcionan bien gracias a los contratos p\u00fablicos que reciben; pel\u00edculas, obras de teatro y danza, que tienen ya asegurada su participaci\u00f3n en los programas de las instituciones p\u00fablicas. As\u00ed que, en realidad, son industrias culturales parap\u00fablicas, no tanto por la propiedad sino por la condici\u00f3n de su existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pues bien, ahora, llegada la crisis, su crisis, plantean un cambio radical de \u201cparadigma\u201d. Podr\u00edamos, con relativa facilidad, sostener que se trata del fin del modelo franc\u00e9s y un cierto triunfo del norteamericano, pero nos quedar\u00edamos a medias. La ausencia de dinero en la caja p\u00fablica evidentemente supone la adopci\u00f3n de discursos justificadores de nuevos criterios de distribuci\u00f3n de recursos, en los que naturalmente, todos sabemos quienes saldr\u00e1n malparados y quienes beneficiados: la \u201csubvenci\u00f3n\u201d pasa simplemente a asociarse a los \u201cvestigios\u201d de una pr\u00e1ctica art\u00edstica gremial, incapaz de conectarse con la ciudadan\u00eda, obsoleta en sus criterios funcionales: a la \u201cinversi\u00f3n\u201d se le concede el beneficio del \u201cbeneficio\u201d: la capacidad para explorar los terrenos de lo aut\u00e9nticamente moderno, de lo que est\u00e1 al d\u00eda, de las conexiones con las nuevas industrias creativas y tecnol\u00f3gicas, repletas de p\u00fablico entusiasta. La inversi\u00f3n (industria cultural) pasa a denominarse I+D en detrimento de la subvenci\u00f3n (arte), subvirtiendo profundamente el papel de ese mismo I+D propio de la creaci\u00f3n contempor\u00e1nea y de su capacidad, ahora injustamente ninguneada, para definir imaginarios colectivos, que a la postre, son lo que usan las elites para ponerse medallas y generar marcas. En esa direcci\u00f3n es necesario interpretar las palabras de Ferr\u00e0n Mascarell en una reuni\u00f3n sostenida recientemente con algunos representantes de entidades culturales catalanas, preocupados ante el nuevo giro. Dijo: \u201cSois conservadores. Imped\u00eds el crecimiento y la transformaci\u00f3n del sistema cultural\u201d. Ahora veremos la importancia de esa \u00f3ptica en el relato sobre la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d y \u201cliberalizaci\u00f3n\u201d del discurso cultural.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La paulatina desvinculaci\u00f3n de la clase pol\u00edtica catalana respecto al arte contempor\u00e1neo viene de lejos, en concreto desde que el arte dej\u00f3 de ser un acto de resistencia social frente a la dictadura, desde que la pintura de los ochenta se hundi\u00f3 en el mercado a mediados de los noventa y revent\u00f3 el papel de las instituciones en los mecanismos de creaci\u00f3n de opini\u00f3n, y desde que fue domesticado a trav\u00e9s de instituciones como el MACBA, que represent\u00f3 el sue\u00f1o de un poder pol\u00edtico, una sociedad civil y una clase art\u00edstica en plena comuni\u00f3n. No descubrimos nada diciendo esto. Tampoco es nuevo el ver como se aprovecha la crisis para aplicar la puntilla a ese proceso. Pero lo que s\u00ed que ha estado oculto y bien disimulado mediante agudos n\u00fameros de ventriloqu\u00eda es el simple pero monumental proceso de neoliberalismo emprendido durante las dos \u00faltimas d\u00e9cadas en Catalunya.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es esto lo verdaderamente sorprendente y de lo que, en el fondo, trato de ocuparme aqu\u00ed. S\u00e9 que esto es importante, por un detalle: el desmedido af\u00e1n del conseller Mascarell en rechazar cualquier acusaci\u00f3n de ser neoliberal. Es f\u00e1cilmente detectable en la mayor\u00eda de entrevistas que ha concedido y en muchas de sus \u00faltimas intervenciones. Se nota que se calienta cuando alguien le llama \u201cneoliberal\u201d. Hasta cierto punto es l\u00f3gico, cuando se ha formado en las filas del socialismo de l\u2019Eixample, bebiendo durante d\u00e9cadas de sus quimeras republicanas y afrancesadas, todas ellas finiquitadas de un plumazo en la realidad ultraliberal y sangrante del Forum de las Culturas 2004, evento del que Mascarell fue \u201calma mater\u201d. Y tambi\u00e9n es l\u00f3gico, por supuesto, porque el neoliberalismo es el marco, el relato, en el que hay que interpretar lo que est\u00e1 pasando: hace a\u00f1os que las pol\u00edticas culturales catalanes son neoliberales, y de lo que hay que pedir cuentas no es tanto de que as\u00ed haya sido (al fin y al cabo, el problema es de quien no haya querido verlo) sino de por qu\u00e9 y c\u00f3mo han enga\u00f1ado vistiendo la piel del cordero de una cultura al servicio del bienestar, de la ciudadan\u00eda y del consenso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Creo que esta larga prestidigitaci\u00f3n encaminada a ocultar agendas neoliberales, y que ahora se han desatado abiertamente, pueden ser explicadas bajo algunos focos. Uno es que el proporciona cierta luz sobre la idea de libertad asociada a la cultura. Otro ilumina la confusi\u00f3n entre modernidad y modernizaci\u00f3n. Un tercero alumbra el tema de la subjetivaci\u00f3n administrativa, y un \u00faltimo foco rastrea la impotencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 tiene que ver la relaci\u00f3n entre libertad y cultura en el proceso de neoliberalismo cultural catal\u00e1n? Durante el Franquismo, la cultura sufri\u00f3 un doble uso, pero con una misma funcionalidad: por un lado, las elites del r\u00e9gimen esgrimieron una visi\u00f3n relativamente integracionista de la cultura como v\u00eda alternativa a la pol\u00edtica. Por otro lado, la cultura fue blandida como el estandarte de la resistencia: gracias a ella, se pudo mantener viva la llama de la libertad y el sue\u00f1o de recuperar las libertades civiles. Llegada la democracia, se produjo una curiosa simbiosis: la cultura representaba una suerte de lugar de encuentro, no tanto pol\u00edtico, pero s\u00ed de ciudadan\u00eda. El problema es precisamente este: que las artes representan la libertad, pero nunca nadie se ha preguntado sobre la funci\u00f3n de esas artes en el marco de un sistema de libertades. La garant\u00eda institucional ofrecida a principios de los a\u00f1os 80 en Espa\u00f1a y en Catalunya, en el sentido de dar cobertura para que el arte se produzca \u201cen libertad\u201d ha venido acompa\u00f1ada de un rechazo a pensar en la funci\u00f3n que tienen las pr\u00e1cticas culturales en una democracia. Ha sido una pol\u00edtica garantista, no socialmente discursiva. Ello ha creado un monstruo, cuya figura analic\u00e9 en otro sitio, y que no es otro que la implementaci\u00f3n de la pol\u00edtica cultural como sustituto de la cultura: la derivaci\u00f3n del necesario conflicto que genera la pr\u00e1ctica cultural hacia el consenso impuesto que determina la pol\u00edtica cultural. En esa derivaci\u00f3n tortuosa se fue escondiendo un recorrido neoliberal que garantizaba la despolitizaci\u00f3n de las pr\u00e1cticas art\u00edsticas, culturales y sociales.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal y c\u00f3mo demostr\u00f3 Foucault(1), el liberalismo no garantiza la libertad sino que la acota para que se pueda producir. Lo relevante no es analizar si esos mitos, la libertad o la cultura, son verdad o mentira, sino explorar la construcci\u00f3n del relato de \u201cveridicci\u00f3n\u201d de los mismos. Y ese relato ha estado transcurriendo bajo las aguas equ\u00edvocas de la pol\u00edtica cultural catalana de estas \u00faltimas d\u00e9cadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Segunda cuesti\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 confusi\u00f3n se ha producido entre modernidad y modernizaci\u00f3n en las clases dirigentes culturales catalanas y c\u00f3mo ha influido ello en los programas ocultos neoliberales? La confusi\u00f3n nace de querer pensar lo posmoderno en un pa\u00eds que nunca fue posindustrial. Los debates que se produjeron sobre la cuesti\u00f3n a partir de mediados de los a\u00f1os 80 impusieron premisas completamente falsas. Por un lado, las referencias de la derecha nacionalista eran noucentistas: las de la izquierda derivadas de unas ciencias sociales estructuralistas. Todos hablaron de modernidad, espejando debates for\u00e1neos en un espectro cada vez m\u00e1s global y adem\u00e1s urgido a escapar de los grilletes de rancias lecturas espa\u00f1olistas; pero no hablaban de modernidad, hablaban de modernizaci\u00f3n: de c\u00f3mo alcanzar los est\u00e1ndares de producci\u00f3n, de c\u00f3mo adecuar estructuras obsoletas, de c\u00f3mo recabar inversiones. Se estiraba m\u00e1s el cerebro que las ideas. Ello conllev\u00f3 la pronta asunci\u00f3n de la cultura en t\u00e9rminos de marca, de logo productivo, de modernizaci\u00f3n, pero nadie emprendi\u00f3 la, s\u00ed, \u00e1rdua y penosa tarea de pensar que la modernidad es un conjunto complejo de tensiones y contradicciones que en su misma vivencia la hace productiva socialmente. En este marco conceptual cabe la acusaci\u00f3n realizada por Mascarell, antes se\u00f1alada, a los sectores que impiden la \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d. Porque nuestra econom\u00eda se hizo financiera y no productiva se lleg\u00f3 a la conclusi\u00f3n de que tambi\u00e9n la cultura deb\u00eda responder a los mismos criterios, y m\u00e1s cuando el producto interior bruto depende tanto del turismo y de la marca identitaria y cultural asociado a \u00e9l.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En pocas palabras, la pol\u00edtica cultural en Catalunya pas\u00f3 a depender de la informaci\u00f3n, no de las pr\u00e1cticas que constituyen la cultura. La informaci\u00f3n es la tecnolog\u00eda privilegiada del neoliberalismo, ha se\u00f1alado David Harvey(2). Resulta mucho m\u00e1s \u00fatil para la actividad especulativa y para la maximaci\u00f3n a corto plazo del n\u00famero de contratos celebrados en el mercado institucional que para la mejora de la producci\u00f3n. Como Harvey tambi\u00e9n se\u00f1al\u00f3, resulta interesante el hecho de que las \u00e1reas de producci\u00f3n que m\u00e1s crecen en las pol\u00edticas neoliberales son las industrias culturales (pel\u00edculas, videos, videjuegos, m\u00fasica, publicidad y espect\u00e1culos art\u00edsticos), que utilizan la tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n como base para la innovaci\u00f3n y la comercializaci\u00f3n de sus productos, as\u00ed como para el sustento de la marca de \u201cmodernizaci\u00f3n\u201d m\u00e1s all\u00e1 del debate sobre lo moderno. La expectaci\u00f3n que suscitan estos nuevos sectores desv\u00eda la atenci\u00f3n sobre la ausencia de inversi\u00f3n en el tejido de base de la producci\u00f3n cultural, que a menudo es el aut\u00e9ntico vivero de la exploraci\u00f3n de las realidades sociales y que constituyen fundamentales herramientas de construcci\u00f3n cr\u00edtica de imaginarios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tercera cuesti\u00f3n: la subjetivaci\u00f3n. El esfuerzo realizado por much\u00e6s representantes tanto del arte como de la pol\u00edtica cultural oficiales en sancionar la \u201crepresentatividad\u201d de las pr\u00e1cticas creativas es profundo y de calado. Por un lado, la progresiva \u201cmuseizaci\u00f3n\u201d del tejido art\u00edstico p\u00fablico ha conllevado una paralela sanci\u00f3n sobre los que \u201cson capaces\u201d, los \u201cbuenos artistas\u201d y los que no, en el marco de programas categorizados de\u201cnivel internacional\u201d. La ausencia de inversi\u00f3n y apoyo a plataformas m\u00e1s locales, peque\u00f1as y aut\u00f3nomas ha supuesto la aceptaci\u00f3n impl\u00edcita por parte de much\u00e6s creador\u00e6s, y claro est\u00e1, de casi todo\u00e6s l\u00e6s gestor\u00e6s, del restringido marco institucional para desplegar sus investigaciones y sus fuentes de financiaci\u00f3n. Esto, junto a la asunci\u00f3n plena de los procedimientos administrativos impuestos por las instituciones p\u00fablicas, ha dado como resultado una nefasta identificaci\u00f3n entre ciertas formas creativas y ciertos modos de gesti\u00f3n, cuya conclusi\u00f3n \u00faltima es que l\u00e6s artistas trabajan para las instituciones y no al rev\u00e9s. Este proceso, larvado y recreado gracias a la condici\u00f3n falsamente garantista de la administraci\u00f3n p\u00fablica, ha sido inteligentemente aprovechado por los discursos neoliberales para legitimar el hecho de la supresi\u00f3n de toda ayuda a aquellos procesos creativos que no sean capaces ni de producir directo valor mercantil ni de insertarse en los circuitos de la industria cultural global. No se trata en \u00faltimo lugar, cuidado, de someter a l\u00e6s creadores al efecto mercanc\u00eda, sino de someterlos a una din\u00e1mica competitiva, precisamente gracias a los mecanismos administrativos. La apuesta por la internacionalizaci\u00f3n de Mascarell responde directamente a esto: una mala comprensi\u00f3n del papel del tejido local le lleva a declarar solemnemente una apuesta radical por la internacionalizaci\u00f3n, administrada competitivamente. No se apuesta por el mercado, sino con la intenci\u00f3n de que l\u00e6s creador\u00e6s comprendan que s\u00f3lo son mercado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por \u00faltimo, el cuarto foco: la impotencia. Esto est\u00e1 conectado directamente con lo que hemos mencionado de una falta de comprensi\u00f3n del tejido creativo. Ya a principios de los a\u00f1os 80, el primer gobierno de Pujol se propuso hacer una exposici\u00f3n de los artistas catalanes m\u00e1s actuales. El primer debate se encontr\u00f3 ya con un \u201cescollo\u201d: \u201cno hay artistas catalanes\u201d. Analizaron la situaci\u00f3n y declararon que, en realidad, debido a la condici\u00f3n hist\u00f3rica y social de Catalunya, muchos de sus artistas viv\u00edan fuera y que casi siempre hab\u00eda sido as\u00ed. Tuvieron que ir a Nueva York y Par\u00eds, e inauguraron la muestra con el t\u00edtulo \u201cParis-NYC-Barcelona\u201d. Las elites, cuando piensan en l\u00e6s artistas, son incapaces de escapar a los iconos medi\u00e1ticos, a los grandes nombres, a las marcas consagradas, de las que insisto, tanto abusan siempre. Son incapaces de comprender el tejido art\u00edstico en otras claves: como motores de investigaci\u00f3n, que no siempre acaban con la firma o con un producto; como motores de disensi\u00f3n, articuladores de exploraciones diferentes a las previstas; como formas de expresividad que cultivan la imaginaci\u00f3n colectiva, esa facultad para desarrollar miradas sobre las relaciones ocultas de las cosas, lejos de fantas\u00edas espectacularizadas. Son incapaces de pensar en la creatividad como \u201cinversiones\u201d a largo plazo, como procesos en perpetua gestaci\u00f3n capaces de irse adaptando a realidades cambiantes. Mascarell y los suyos buscan la globalizaci\u00f3n porque mantienen la impotencia interesada frente a lo que no es un nombre y un apellido, o una marca consolidada, que se puede llevar por el mundo acompa\u00f1ando una visita del presidente de la Generalitat. Esa impotencia es una de las venas por las que corre el neoliberalismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En el a\u00f1o 1998, Ferr\u00e0n Mascarell declaraba en una entrevista (3): \u201cEl buen debate reside en c\u00f3mo se hace esa mixtura [entre lo p\u00fablico y lo privado] desde una lectura al m\u00e1ximo participativa, democr\u00e1tica, creativa, ya no en el sentido art\u00edstico, sino social de la palabra\u201d. Hoy sabemos que era un suave ejercicio de ilusionismo que escond\u00eda una clara voluntad de encontrar el momento oportuno para desvelar su verdad. Ha llegado ese d\u00eda. Al menos, ahora, ya sabemos a qu\u00e9 atenernos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) Michel Foucault, Nacimiento de la biopol\u00edtica, Akal, Madrid, 2009<br \/>\n(2) David Harvey, Breve historia del neoliberalismo, Akal, Madrid, 2007 (2005)<br \/>\n(3) Jorge Ribalta (ed), Servicio P\u00fablico. Conversaciones sobre financiaci\u00f3n p\u00fablica y arte contempor\u00e1neo, Ediciones Universidad de Salamanca y Uni\u00f3n de Asociaciones de Artistas Visuales, Barcelona, 1998, p. 109<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u201cIII Reflexions Cr\u00edtiques. Canvi de paradigma: reptes i oportunitats de la Cultura\u201d: es bien sintom\u00e1tico el t\u00edtulo con el que se han bautizado las jornadas sobre pol\u00edtica cultural que organiz\u00f3 el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya en el Arts Santa M\u00f2nica de Barcelona durante los d\u00edas 19, 20 y 21 de julio: habla de \u201ccambio de paradigma\u201d. Paradigma\u2026 un t\u00e9rmino cuyo sentido contempor\u00e1neo fue aportado por el fil\u00f3sofo de la ciencia Thomas Kuhn en la d\u00e9cada de 1960: \u201cConsidero a los paradigmas como realizaciones cient\u00edficas universalmente reconocidas que, durante cierto tiempo, proporcionan modelos de problemas y soluciones a una comunidad cient\u00edfica\u201d. Desde luego, el t\u00e9rmino no est\u00e1 puesto ah\u00ed porque s\u00ed: desea transmitir un \u201checho consumado\u201d, que los diagn\u00f3sticos que gu\u00edan las jornadas son \u201cde caj\u00f3n\u201d, incontestables, manifiestamente cargados de autoridad cient\u00edfica. No obstante, no se pod\u00eda haber encontrado una expresi\u00f3n m\u00e1s desacertada para transmitir lo que a todas luces era el objetivo oculto de estas jornadas: hacer pasar como debate lo que ya ha sido dictado de antemano. 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