{"id":532,"date":"2013-02-10T22:19:56","date_gmt":"2013-02-10T22:19:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.damne.net\/?p=532"},"modified":"2026-01-19T23:29:41","modified_gmt":"2026-01-19T23:29:41","slug":"encarnar-la-critica-algunas-tesis-algunos-ejemplos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.damne.net\/?p=532","title":{"rendered":"Encarnar la cr\u00edtica Algunas tesis. Algunos ejemplos"},"content":{"rendered":"<p>Marina Garc\u00e9s, 2006,\u00a0<a href=\"http:\/\/eipcp.net\/transversal\/0806\/garces\/es\">http:\/\/eipcp.net<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p align=\"right\"><em>\u201cNo s\u00f3lo importa saber qu\u00e9 principios escogemos sino tambi\u00e9n qu\u00e9 fuerzas, qu\u00e9 hombres los aplican\u201d<\/em><br \/>\nMerleau-Ponty<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1. El problema de la cr\u00edtica ha sido tradicionalmente un problema de la conciencia. Hoy es un problema de cuerpo. \u00bfC\u00f3mo encarnar la cr\u00edtica? \u00bfC\u00f3mo hacer que el pensamiento cr\u00edtico tome cuerpo? Si la cr\u00edtica hab\u00eda combatido tradicionalmente la oscuridad, hoy tiene que combatir la impotencia. El mundo global est\u00e1 enteramente iluminado. Nuestras conciencias est\u00e1n deslumbradas. No hay nada que no veamos: la miseria, las mentiras, la explotaci\u00f3n, la tortura, la exclusi\u00f3n, etc\u00e9tera, se exponen a la plena luz. Y, sin embargo, qu\u00e9 poco podemos. Sobre nosotros. Sobre el mundo. Podemos decirlo todo y sin embargo no tenemos nada relevante que a\u00f1adir. Encarnar la cr\u00edtica no es encontrar la palabra justa, ni complacerse en los jardines de la buena conciencia, ni vender a las instituciones la soluci\u00f3n m\u00e1s barata. Encarnar la cr\u00edtica significa plantearse hoy c\u00f3mo subvertir la propia vida de manera que el mundo ya no pueda ser el mismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\" align=\"left\">2. La cr\u00edtica que combat\u00eda la oscuridad ten\u00eda un h\u00e9roe: el intelectual-artista. Su palabra y sus creaciones eran portadoras de luz: an\u00e1lisis, metarrelatos, denuncia, provocaci\u00f3n\u2026 Eran las herramientas de una intervenci\u00f3n frente al mundo y sobre el mundo. El intelectual-artista trabajaba desde su mesa, desde su estudio. Era su balc\u00f3n. Desde ah\u00ed, su palabra pod\u00eda mantenerse limpia o venderse al poder, sacrificarse por la lucha o devolver sus garant\u00edas al orden. Pod\u00eda acertar o errar, ser fiel o traicionar. Incluso pod\u00eda abandonar el balc\u00f3n y sumarse a la multitud. La cr\u00edtica que combate la impotencia no tiene h\u00e9roe, o tiene muchos. Su expresi\u00f3n es an\u00f3nima, sin rostro. Su lugar de enunciaci\u00f3n es errante, intermitente, visible e invisible a la vez. \u00bfQui\u00e9n es hoy el sujeto de enunciaci\u00f3n del pensamiento cr\u00edtico? \u00bfD\u00f3nde lo encontramos? Si no podemos nombrarlo es porque es un sujeto an\u00f3nimo y ambivalente. Compuesto de teor\u00eda y de pr\u00e1ctica, de palabra y de acci\u00f3n, es brillante y miserable, aislado y colectivo, fuerte y fr\u00e1gil. Su verdad no ilumina el mundo sino que lo desmiente. Si el mundo dice: \u201cEsto es lo que hay\u201d, hay un nosotros que responde: \u201cNo puede ser s\u00f3lo eso\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3. La impotencia no es consecuencia de una debilidad hist\u00f3rica de los movimientos sociales o de cualquier otro sujeto pol\u00edtico que podamos imaginar. Su debilidad misma es la consecuencia de una reformulaci\u00f3n del v\u00ednculo social en la que la l\u00f3gica de la conexi\u00f3n ha sustituido a la l\u00f3gica de la pertenencia. Esto significa que la inclusi\u00f3n\/exclusi\u00f3n de cada uno de nosotros se juega no en las relaciones de pertenencia de un grupo m\u00e1s amplio (pueblo, comunidad, clase) sino en la capacidad de conexi\u00f3n, permanentemente alimentada y renovada, que cada uno sea capaz de mantener a trav\u00e9s de su actividad como empleado del todo. En la sociedad-red, cada uno est\u00e1 solo en su conexi\u00f3n con el mundo. Cada uno libra su particular batalla para no perder la conexi\u00f3n con el mundo, para no quedarse fuera, para no hacer de su biograf\u00eda un relato m\u00e1s de la exclusi\u00f3n. Pasarse la vida buscando trabajo, jugarse la vida cruzando fronteras: son los dos movimientos paradigm\u00e1ticos, las biograf\u00edas del precario y del inmigrante que somos todos. La l\u00f3gica de la pertenencia ten\u00eda sus particulares formas de dominio. La de la conexi\u00f3n es simple y binaria: o te conectas o est\u00e1s muerto. Con esta reformulaci\u00f3n del v\u00ednculo social, resultado de la derrota hist\u00f3rica del movimiento obrero, cada vida es puesta en movimiento hacia el mundo. Nadie est\u00e1 seguro donde est\u00e1: la conexi\u00f3n, personal e intransferible, es inseparable de la amenaza de la desconexi\u00f3n. Por eso ese nuevo contrato social nos convierte en productores y reproductores de la realidad, en nudos que reforzamos la red: establecido unilateralmente con cada uno, obliga autoobligando, controla autocontrolando, reprime autorreprimiendo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4. Si la impotencia no es consecuencia de una debilidad hist\u00f3rica de los movimientos sociales, tampoco lo es de una incapacidad particular del yo. \u201cYo no hago \/no puedo hacer nada\u201d: ni por la sociedad, ni contra la destrucci\u00f3n del planeta, ni para detener la guerra\u2026 Nada. Es la declaraci\u00f3n autocontemplativa de un sujeto que s\u00f3lo puede moverse entre la culpabilidad y el cinismo. Es la voz de ese yo aislado en su conexi\u00f3n a la red. Solo en un mundo solo. Solo con todos los dem\u00e1s. Desde su conexi\u00f3n precaria y despolitizada, ese yo es presa de la moral, la opini\u00f3n y la psicolog\u00eda. Se mueve entre la esfera de unos valores que sobrevuelan el mundo, con los que enjuicia y es enjuiciado; la compra-venta de opiniones que le ofrecen una posici\u00f3n en la sociedad y el restringido \u00e1mbito de su malestar\/bienestar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">5. Combatir la impotencia y encarnar la cr\u00edtica pasa, en primer lugar, por atacar ese yo. Atacar los valores con los que sobrevolamos el mundo, atacar las opiniones con las que nos protegemos del mundo, atacar nuestro particular y precario bienestar. Si la cr\u00edtica puede definirse como aqu\u00e9l discurso te\u00f3rico-pr\u00e1ctico que tiene efectos de emancipaci\u00f3n, el principal objetivo de la cr\u00edtica hoy tiene que ser liberarnos del yo. El yo no es nuestra singularidad. El yo es el dispositivo que nos a\u00edsla y a la vez nos conecta en la sociedad-red. Cada uno con sus valores, opiniones y estados de \u00e1nimo puede estar tranquilo frente al mundo, puede restar impotente ante al mundo. C\u00ednico o culpable, el yo siempre sabe d\u00f3nde tiene que estar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">6. Contra la tradici\u00f3n moderna, desarrollar un pensamiento cr\u00edtico no significa entonces llevar\u00a0 al sujeto\u00a0 a su mayor grado de madurez e independencia sino arrancar al yo de ese lugar que lo mantiene siempre en su lugar frente al mundo. El ideal moderno de la emancipaci\u00f3n hab\u00eda estado vinculado a la idea de que liberarse es en el fondo \u201cdespegar\u201d del mundo de la necesidad, deshacer el lazo hasta ser autosuficientes como dioses, individual o colectivamente. Este ser\u00eda el camino del reino de la necesidad al reino de la libertad en sus diversas formas. En nuestra sociedad-red, la pregunta de un pensamiento cr\u00edtico y emancipador quiz\u00e1 tiene que ser otra: la pregunta por nuestra capacidad de conquistar la libertad en el entrelazamiento. La liberaci\u00f3n tiene que ver hoy con la capacidad de explorar el lazo y fortalecerlo: los lazos con un mundo-planeta, reducido a objeto de consumo, superficie de desplazamientos y dep\u00f3sito de residuos y los lazos con esos otros que, condenados siempre a ser <em>otro, <\/em>han sido desalojados de la posibilidad de decir \u201cnosotros\u201d. Combatir la impotencia y encarnar la cr\u00edtica significa, entonces, hacer la experiencia del nosotros y del mundo que hay entre nosotros. Por eso el problema de la cr\u00edtica no es hoy un problema de la conciencia sino del cuerpo: no concierne a una conciencia frente al mundo sino a un cuerpo que est\u00e1 en y con el mundo. Esto no s\u00f3lo acaba con el papel del intelectual y su balc\u00f3n, de los que ya hemos hablado, sino tambi\u00e9n con los mecanismos de legitimaci\u00f3n de su palabra y de sus canales de expresi\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">7.\u00a0 La cr\u00edtica tiene hoy, como principal desaf\u00edo, combatir la privatizaci\u00f3n de la existencia. En el mundo global, no s\u00f3lo los bienes y la tierra sino tambi\u00e9n la propia existencia ha sido privatizada. La experiencia que hacemos hoy del mundo remite a un campo de referencias privado: individual o grupal, siempre autorreferente. Esta privatizaci\u00f3n de la existencia tiene dos consecuencias: la primera, la despolitizaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n social. Esto significa que tenemos enemigos pero que no sabemos d\u00f3nde est\u00e1n los amigos. Los focos de agresi\u00f3n sobre nuestra propia vida son perceptibles, pero no la demarcaci\u00f3n de la l\u00ednea amigo\/enemigo. Podemos hablar de especulaci\u00f3n, de precariedad, de mobbing, de fronteras, etc. Pero \u00bfc\u00f3mo nombrar al nosotros que sufre y combate estas realidades? De esta manera, tambi\u00e9n el enemigo resulta privatizado. Cada uno tiene el suyo, en su propio problema particular. Los frentes de lucha dif\u00edcilmente pueden ser compartidos. Se infiltran en cada c\u00e9lula de nuestra miseria cotidiana, que es miserable precisamente porque en ella cada uno est\u00e1 solo, como individuo o con su peque\u00f1o gueto. Pero la privatizaci\u00f3n de la existencia tiene tambi\u00e9n una segunda consecuencia: la radicalizaci\u00f3n de la cuesti\u00f3n social, que se enra\u00edza directamente en nuestra propia experiencia del mundo y no en otra. Preguntar por el nosotros exige partir de lo \u00fanico que tenemos: nuestra propia experiencia. La fragmentaci\u00f3n del sentido tiene esta virtud parad\u00f3jica: nos obliga a partir de nosotros mismos. De ah\u00ed la importancia de abandonar la tercera persona, que tanto ha dominado al pensador cr\u00edtico tradicional, y explorar nuestro propio campo de experiencias posibles. La pregunta por lo com\u00fan exige hoy la valent\u00eda de hundirse en la propia experiencia del mundo, aunque est\u00e9 desnuda y desprovista de promesas. En esto consiste encarnar la cr\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">8. En 2002 naci\u00f3 en Barcelona un proyecto que parti\u00f3 de la necesidad de poner en marcha un pensamiento cr\u00edtico colectivo y pr\u00e1ctico. Colectivo, no porque no tenga nombres propios sino porque en cada uno de ellos resuena un nosotros. Pr\u00e1ctico, no porque excluya la dimensi\u00f3n te\u00f3rica sino porque el mundo no es su objeto de estudio ni de contemplaci\u00f3n. Es el campo de operaciones de su cuerpo colectivo. A este proyecto lo llamamos Espai en Blanc, espacio en blanco, en catal\u00e1n (<a href=\"http:\/\/www.espaienblanc.net\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">www.espaienblanc.net<\/a>). Ligado a las pr\u00e1cticas antagonistas de la ciudad en los \u00faltimos a\u00f1os, abri\u00f3 una brecha en la que el pensamiento cr\u00edtico puede hoy circular fuera de los espacios especializados y en manos de los protagonistas de los movimientos reales, en su fragilidad, en su intermitencia, en su anonimato. De los trabajos en los que ha participado Espai en Blanc, comentar\u00e9 tres ejemplos, que son indicativos de lo que puede significar hoy encarnar la cr\u00edtica: el informe \u201cBarcelona 2004: el fascismo postmoderno\u201d (2004), la pel\u00edcula \u201cEl taxista ful\u201d (2005) y los encuentros \u201cLa tierra de nadie en la red de los nombres\u201d (2006).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">9. El primer ejemplo, el informe \u201cBarcelona 2004: el fascismo postmoderno\u201d (2004), es una muestra de c\u00f3mo una intervenci\u00f3n te\u00f3rica <em>toma cuerpo<\/em> en la ciudad. En el marco de la campa\u00f1a contra el Forum Universal de las Culturas, el gran evento internacional que las instituciones de Barcelona organizaron en 2004, Espai en Blanc aport\u00f3 un an\u00e1lisis que mostraba el mecanismo por el cual el proyecto de ciudad multicultural que propon\u00eda la ciudad era en realidad la puesta en marcha de un nuevo dispositivo de despolitizaci\u00f3n y de neutralizaci\u00f3n del conflicto que nosotros llamamos \u201cfascismo postmoderno\u201d porque se basaba en la movilizaci\u00f3n de todas las diferencias hacia un sola ciudad-proyecto, hacia una sola realidad. \u00bfC\u00f3mo hacer para que este an\u00e1lisis no sobrevolara Barcelona sino que interviniera e interfiriera sus movimientos? La idea, junto a la Editorial Bellaterra y a otros colectivos cr\u00edticos de la ciudad, fue editarlo junto a otros materiales en un libro gratuito (actualmente se puede descargar en: <a href=\"http:\/\/www.ed-bellaterra.com\/uploads\/pdfs\/FOTUT%202004X.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.ed-bellaterra.com\/uploads\/pdfs\/FOTUT%202004X.pdf<\/a>). Se dio a conocer su existencia en un acto multitudinario y se convocaron dos \u00fanicos puntos de distribuci\u00f3n. Quien se interesara por el libro, deber\u00eda ir a por \u00e9l y s\u00f3lo podr\u00eda llevarse uno. En dos semanas se agotaron\u00a0 3.000 libros. Pero lo m\u00e1s interesante es que la aparici\u00f3n del libro provoc\u00f3 una movilizaci\u00f3n. Uno mismo deb\u00eda decidir hasta d\u00f3nde ir en su inter\u00e9s, desplazarse hasta un punto de la ciudad, entrar en relaci\u00f3n con el editor y con los colectivos que lo hab\u00edan promovido. Llegaron todo tipo de personas: maestros, activistas, pol\u00edticos (!) y sobre todo mucha gente an\u00f3nima que intu\u00eda su complicidad con esas palabras. La teor\u00eda hab\u00eda dejado de buscar conciencias que iluminar. Muchos cuerpos se pusieron en movimiento para compartir su rechazo, su rabia, sus cr\u00edticas contra un modelo de ciudad dada, hip\u00f3critamente agresivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">10. El segundo ejemplo, la pel\u00edcula \u201cEl taxista ful\u201d (2005), es una muestra de c\u00f3mo toda cr\u00edtica se hace con y sobre el propio cuerpo, con y sobre la propia vida, cuando \u00e9sta se plantea como un problema com\u00fan. El proyecto naci\u00f3 a partir de un largo trabajo colectivo de cr\u00edtica del trabajo en tiempos de precariedad. Durante a\u00f1os, la asamblea Dinero Gratis se hab\u00eda planteado: \u00bfc\u00f3mo rechazar el trabajo cuando ya no existen ni la f\u00e1brica ni el empleo estable? Desde ah\u00ed se hab\u00edan realizado campa\u00f1as, acciones y escritos que pon\u00edan en un primer plano los problemas que plantea hoy nuestra relaci\u00f3n, individual y colectiva, con el dinero. El director de cine Jordi Sol\u00e9 (Jo Sol) propuso realizar un trabajo cinematogr\u00e1fico a partir de ellos. Lo interesante era que no se trataba de realizar un documental <em>sobre<\/em> un movimiento pol\u00edtico o <em>sobre<\/em> un problema social, sino de utilizar el cine para interrogar nuestras propias pr\u00e1cticas y, con ello, interpelar al espectador a ese mismo nivel. Para ello trabajamos sin actores y sin gui\u00f3n escrito. Nosotros mismos fuimos sujeto y objeto del proceso de trabajo. De la mano de Jo Sol y del no-actor Pepe Rovira, una ficci\u00f3n muy real entr\u00f3 un nuestras vidas: la historia de un hombre que robaba taxis para poder trabajar. \u00bfQu\u00e9 pensar\u00eda de nosotros, c\u00f3mo se relacionar\u00eda con nosotros, un hombre que ha querido tener una vida normal, que sigue queriendo tener una vida normal y que persiguiendo ese sue\u00f1o se ha convertido en un ladr\u00f3n y un loco a los ojos de la justicia y de la sociedad? Dos l\u00edneas de fuga, dos formas de resistencia a la violencia del trabajo y del dinero se encuentran en una historia de amistad, nuestra verdadera historia de amistad. No tenemos una soluci\u00f3n al problema del dinero ni una ideolog\u00eda que nos explique y nos resuelva nuestra relaci\u00f3n con la precariedad. Tenemos capacidad de exponernos juntos, de aprender y de luchar desde nuestro propio campo de experiencias posibles. La pel\u00edcula habla desde ah\u00ed. La pel\u00edcula interpela desde ah\u00ed.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">11. Finalmente, el tercer ejemplo son los encuentros \u201cLa tierra de nadie en la red de los nombres\u201d (2006). Esta iniciativa es una muestra de c\u00f3mo el pensamiento cr\u00edtico se produce <em>entre nosotros<\/em>, es decir, que la producci\u00f3n de pensamiento cr\u00edtico pasa por romper la jerarqu\u00eda pensador-audiencia para constituir un nosotros pensante, una palabra colectiva capaz de avanzar en los problemas que verdaderamente lo son. A lo largo de cinco meses, Espai en Blanc convoc\u00f3 un encuentro cada \u00faltimo jueves de mes en un local-bar. Cada encuentro planteaba una problem\u00e1tica (El malestar social, El civismo contra la pol\u00edtica, El espacio fronterizo, La experiencia del nosotros y Tomar la palabra) y part\u00eda de una serie de preguntas y de materiales que eran lanzadas a trav\u00e9s de un blog (<a href=\"http:\/\/blog.sindominio.net\/blog\/espai_en_blanc\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/blog.sindominio.net\/blog\/espai_en_blanc<\/a>) Acud\u00eda quien quer\u00eda: sin conferenciantes anunciados, sin mesa de coordinaci\u00f3n, sin turnos de palabra ni de r\u00e9plica. A lo largo de cinco meses, m\u00e1s de cien personas, en gran parte desconocidas entre s\u00ed, se estuvieron encontrando para pensar juntas. Esta autoconvocatoria an\u00f3nima abri\u00f3 un espacio de politizaci\u00f3n de la palabra y de la propia vida. Contra la privatizaci\u00f3n de la existencia, apareci\u00f3 un mundo <em>entre nosotros.<\/em> En las metr\u00f3polis actuales hay muchos acontecimientos colectivos, podr\u00edamos decir que la mayor\u00eda lo son. Sin embargo, la ciudad ha perdido todo poder de autoconvocatoria. Sus acontecimientos est\u00e1n vaciados de <em>nosotros<\/em>. S\u00f3lo nos movemos si alguien nos llama, si hay una actividad programada y se nos dice qu\u00e9 hacer. All\u00ed no sab\u00edamos que iba a pasar, qui\u00e9n iba a venir, qu\u00e9 rumbo tomar\u00eda la discusi\u00f3n, cu\u00e1ndo nos engullir\u00eda el silencio. Lleg\u00e1bamos con un nudo en el est\u00f3mago. Y cada vez, una tras otra, en el encuentro funcion\u00f3. Con m\u00e1s o menos tensi\u00f3n en el curso de la discusi\u00f3n, cada vez emergi\u00f3 un nosotros que dio sentido al acontecimiento y gracias al cual pudimos pensar de otra manera. En estos procesos las vidas son sacudidas. Ya no caminamos igual cuando volvemos a casa. Quiz\u00e1 no sabemos qu\u00e9 pensamos exactamente. Quiz\u00e1 simplemente se ha abierto un vac\u00edo, un espacio en blanco en el que ensayar, con otros, otras formas de vida. \u00bfOtra conciencia? No, un cuerpo m\u00e1s preparado para combatir el miedo, m\u00e1s expuesto y menos aislado. Un cuerpo que sabe que su vida no es solo suya y que en eso que va m\u00e1s all\u00e1 de s\u00ed mismo se juega todo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El problema de la cr\u00edtica ha sido tradicionalmente un problema de la conciencia. Hoy es un problema de cuerpo. \u00bfC\u00f3mo encarnar la cr\u00edtica? \u00bfC\u00f3mo hacer que el pensamiento cr\u00edtico tome cuerpo? Si la cr\u00edtica hab\u00eda combatido tradicionalmente la oscuridad, hoy tiene que combatir la impotencia. El mundo global est\u00e1 enteramente iluminado. Nuestras conciencias est\u00e1n deslumbradas. No hay nada que no veamos: la miseria, las mentiras, la explotaci\u00f3n, la tortura, la exclusi\u00f3n, etc\u00e9tera, se exponen a la plena luz. Y, sin embargo, qu\u00e9 poco podemos. Sobre nosotros. Sobre el mundo. Podemos decirlo todo y sin embargo no tenemos nada relevante que a\u00f1adir. Encarnar la cr\u00edtica no es encontrar la palabra justa, ni complacerse en los jardines de la buena conciencia, ni vender a las instituciones la soluci\u00f3n m\u00e1s barata. Encarnar la cr\u00edtica significa plantearse hoy c\u00f3mo subvertir la propia vida de manera que el mundo ya no pueda ser el mismo.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/532"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=532"}],"version-history":[{"count":4,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/532\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5144,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/532\/revisions\/5144"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=532"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=532"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=532"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}