{"id":576,"date":"2013-01-31T22:50:00","date_gmt":"2013-01-31T22:50:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.damne.net\/?p=576"},"modified":"2026-01-19T23:30:20","modified_gmt":"2026-01-19T23:30:20","slug":"ideologia-y-aparatos-ideologicos-de-estado","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.damne.net\/?p=576","title":{"rendered":"Ideolog\u00eda y Aparatos Ideol\u00f3gicos de Estado"},"content":{"rendered":"<p>Louis Althusser | Enero-Abril 1969<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Introducci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En an\u00e1lisis anteriores nos hemos referido circunstancialmente a la necesidad de renovar los medios de producci\u00f3n para que la producci\u00f3n sea posible. Hoy centraremos nuestra exposici\u00f3n en este punto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dec\u00eda Marx que aun un ni\u00f1o sabe que una formaci\u00f3n social que no reproduzca las condiciones de producci\u00f3n al mismo tiempo que produce, no sobrevivir\u00e1 siquiera un a\u00f1o (2). Por lo tanto, la condici\u00f3n final de la producci\u00f3n es la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n. Puede ser \u201csimple\u201d (y se limita entonces a reproducir las anteriores condiciones de producci\u00f3n) o \u201campliada\u201d (en cuyo caso las extiende). Dejaremos esta \u00faltima distinci\u00f3n a un lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 es pues la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos internamos aqu\u00ed en un campo muy familiar (desde el tomo II de El Capital) pero, a la vez, singularmente ignorado. Las tenaces evidencias (evidencias ideol\u00f3gicas de tipo empirista) ofrecidas por el punto de vista de la mera producci\u00f3n e incluso de la simple pr\u00e1ctica productiva (abstracta ella misma con respecto al proceso de producci\u00f3n) se incorporan de tal modo a nuestra conciencia cotidiana que es sumamente dif\u00edcil, por no decir casi imposible, elevarse hasta el punto de vista de la reproducci\u00f3n. Sin embargo, cuando no se adopta tal punto de vista todo resulta abstracto y deformado (m\u00e1s que parcial), aun en el nivel de la producci\u00f3n y, con mayor raz\u00f3n todav\u00eda, en el de la simple pr\u00e1ctica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Intentaremos examinar las cosas met\u00f3dicamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para simplificar nuestra exposici\u00f3n, y considerando que toda formaci\u00f3n social depende de un modo de producci\u00f3n dominante, podemos decir que el proceso de producci\u00f3n emplea las fuerzas productivas existentes en y bajo relaciones de producci\u00f3n definidas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De donde resulta que, para existir, toda formaci\u00f3n social, al mismo tiempo que produce y para poder producir, debe reproducir las condiciones de su producci\u00f3n. Debe, pues, reproducir:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) las fuerzas productivas<br \/>\n2) las relaciones de producci\u00f3n existentes.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Reproducci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desde que Marx lo demostr\u00f3 en el tomo II de El Capital, todo el mundo reconoce (incluso los economistas burgueses que trabajaban en la contabilidad nacional, o los modernos te\u00f3ricos \u201cmacroeconomistas\u201d) que no hay producci\u00f3n posible si no se asegura la reproducci\u00f3n de las condiciones materiales de la producci\u00f3n: la reproducci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquier economista (que en esto no se diferencia de cualquier capitalista) sabe que todos los a\u00f1os es necesario prever la reposici\u00f3n de lo que se agota o gasta en la producci\u00f3n: materia prima, instalaciones fijas (edificios), instrumentos de producci\u00f3n(m\u00e1quinas), etc. Decimos: un economista cualquiera = un capitalista cualquiera, en cuanto ambos expresan el punto de vista de la empresa y se contentan con comentar lisa y llanamente los t\u00e9rminos de la pr\u00e1ctica contable de la empresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero sabemos, gracias al genio de Quesnay \u2014que fue el primero que plante\u00f3 ese problema que \u201csalta a la vista\u201d\u2014 y al genio de Marx \u2014que lo resolvi\u00f3\u2014, que la reproducci\u00f3n de las condiciones materiales de la producci\u00f3n no puede ser pensada a nivel de la empresa pues no es all\u00ed donde se da en sus condiciones reales. Lo que sucede en el nivel de la empresa es un efecto, que s\u00f3lo da la idea de la necesidad de la reproducci\u00f3n, pero que no permite en absoluto pensar las condiciones y los mecanismos de la misma.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Basta reflexionar un solo instante para convencerse: el se\u00f1or X, capitalista, que produce telas de lana en su hilander\u00eda, debe \u201creproducir\u201d su materia prima, sus m\u00e1quinas, etc. Pero quien las produce para su producci\u00f3n no es \u00e9l sino otros capitalistas: el se\u00f1or Y, un gran criador de ovejas de Australia; el se\u00f1or Z, gran industrial metal\u00fargico, productor de m\u00e1quinas-herramienta, etc., etc., quienes, para producir esos productos que condicionan la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n del se\u00f1or X, deben a su vez reproducir las condiciones de su propia producci\u00f3n, y as\u00ed hasta el infinito: todo ello en tales proporciones que en el mercado nacional (cuando no en el mercado mundial) la demanda de medios de producci\u00f3n (para la reproducci\u00f3n) pueda ser satisfecha por la oferta.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para pensar este mecanismo que desemboca en una especia de \u201chilo sin fin\u201d es necesario seguir la trayectoria \u201cglobal\u201d de Marx, y estudiar especialmente en los tomos II y III de El Capital, las relaciones de circulaci\u00f3n de capital entre el Sector I (producci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n) y el Sector II (producci\u00f3n de los medios de consumo), y la realizaci\u00f3n de la plusval\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No entraremos a analizar esta cuesti\u00f3n, pues nos basta con haber mencionado que existe la necesidad de reproducir las condiciones materiales de la producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, no habr\u00e1 dejado de asombrarle al lector que nos hayamos referido a la reproducci\u00f3n de los medios de producci\u00f3n, pero no a la reproducci\u00f3n de las fuerzas productivas. Hemos omitido, pues, la reproducci\u00f3n de aquello que distingue las fuerzas productivas de los medios de producci\u00f3n, o sea la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si bien la observaci\u00f3n de lo que sucede en la empresa, especialmente el examen de la pr\u00e1ctica financiera contable de las previsiones de amortizaci\u00f3n-inversi\u00f3n, pod\u00eda darnos una idea aproximada de la existencia del proceso material de la reproducci\u00f3n, entramos ahora en un terreno en el cual la observaci\u00f3n de lo que pasa en la empresa es casi enteramente ineficaz, y esto por una sencilla raz\u00f3n: la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo se opera, en lo esencial, fuera de la empresa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfC\u00f3mo se asegura la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo? D\u00e1ndole a la fuerza de trabajo el medio material para que se reproduzca: el salario. El salario figura en la contabilidad de la empresa, pero no como condici\u00f3n de la reproducci\u00f3n material de la fuerza de trabajo, sino como \u201ccapital mano de obra\u201d (3).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo es as\u00ed como \u201cact\u00faa\u201d, ya que el salario representa solamente la parte del valor producido por el gasto de la fuerza de trabajo, indispensable para su reproducci\u00f3n; aclaremos, indispensable para reconstituir la fuerza de trabajo del asalariado (para vivienda vestimenta y alimentaci\u00f3n, en suma, para que est\u00e9 en condiciones de volver a presentarse a la ma\u00f1ana siguiente \u2014y todas las santas ma\u00f1anas\u2014 a la entrada de la empresa\u2014; y agreguemos: indispensable para criar y educar a los ni\u00f1os en que el proletario se reproduce (en X unidades: pudiendo ser X igual a 0, 1, 2, etc.) como fuerza de trabajo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Recordemos que el valor (el salario) necesario para la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo no est\u00e1 determinado solamente por las necesidades de un S.M.I.G.* \u201cbiol\u00f3gico\u201d, sino tambi\u00e9n por las necesidades de un m\u00ednimo hist\u00f3rico (Marx se\u00f1alaba: los obreros ingleses necesitan cerveza y los proletarios franceses, vino) y, por lo tanto, hist\u00f3ricamente variable.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se\u00f1alemos tambi\u00e9n que este m\u00ednimo es doblemente hist\u00f3rico, en cuanto no est\u00e1 definido por las necesidades hist\u00f3ricas de la clase obrera que la clase capitalista \u201creconoce\u201d sino por las necesidades hist\u00f3ricas impuestas por la lucha de clase proletaria (lucha de clase doble: contra el aumento de la jornada de trabajo y contra la disminuci\u00f3n de los salarios).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Empero, no basta con asegurar a la fuerza de trabajo las condiciones materiales de su reproducci\u00f3n para que se reproduzca como tal. Dijimos que la fuerza de trabajo disponible debe ser \u201ccompetente\u201d, es decir apta para ser utilizada en el complejo sistema del proceso de producci\u00f3n. El desarrollo de las fuerzas productivas y el tipo de unidad hist\u00f3ricamente constitutivo de esas fuerzas productivas en un momento dado determinan que la fuerza de trabajo debe ser (diversamente) calificada y por lo tanto reproducida como tal. Diversamente, o sea seg\u00fan las exigencias de la divisi\u00f3n social-t\u00e9cnica del trabajo, en sus distintos \u201cpuestos\u201d y \u201cempleos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, \u00bfc\u00f3mo se asegura esta reproducci\u00f3n de la calificaci\u00f3n (diversificada) de la fuerza de trabajo en el r\u00e9gimen capitalista? Contrariamente a lo que suced\u00eda en las formaciones sociales esclavistas y serviles, esta reproducci\u00f3n de la calificaci\u00f3n de la fuerza de trabajo tiende (se trata de una ley tendencial) a asegurarse no ya \u201cen el lugar de trabajo\u201d (aprendizaje en la producci\u00f3n misma), sino, cada vez m\u00e1s, fuera de la producci\u00f3n, por medio del sistema educativo capitalista y de otras instancias e instituciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 se aprende en la escuela? Es posible llegar hasta un punto m\u00e1s o menos avanzado de los estudios, pero de todas maneras se aprende a leer, escribir y contar, o sea algunas t\u00e9cnicas, y tambi\u00e9n otras cosas, incluso elementos (que pueden ser rudimentarios o por el contrario profundizados) de \u201ccultura cient\u00edfica\u201d o \u201cliteraria\u201d utilizables directamente en los distintos puestos de la producci\u00f3n (una instrucci\u00f3n para los obreros, una para los t\u00e9cnicos, una tercera para los ingenieros, otra para los cuadros superiores, etc.). Se aprenden \u201chabilidades\u201d (savoir-faire).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero al mismo tiempo, y junto con esas t\u00e9cnicas y conocimientos, en la escuela se aprenden las \u201creglas\u201d del buen uso, es decir de las conveniencias que debe observar todo agente de la divisi\u00f3n del trabajo, seg\u00fan el puesto que est\u00e1 \u201cdestinado\u201d a ocupar: reglas de moral y de conciencia c\u00edvica y profesional, lo que significa en realidad reglas del respeto a la divisi\u00f3n social-t\u00e9cnica del trabajo y, en definitiva, reglas del orden establecido por la dominaci\u00f3n de clase. Se aprende tambi\u00e9n a \u201chablar bien el idioma\u201d, a \u201credactar\u201d bien, lo que de hecho significa (para los futuros capitalistas y sus servidores) saber \u201cdar \u00f3rdenes\u201d, es decir (soluci\u00f3n ideal), \u201csaber dirigirse\u201d a los obreros, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Enunciando este hecho en un lenguaje m\u00e1s cient\u00edfico, diremos que la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo no s\u00f3lo exige una reproducci\u00f3n de su calificaci\u00f3n sino, al mismo tiempo, la reproducci\u00f3n de su sumisi\u00f3n a las reglas del orden establecido, es decir una reproducci\u00f3n de su sumisi\u00f3n a la ideolog\u00eda dominante por parte de los agentes de la explotaci\u00f3n y la represi\u00f3n, a fin de que aseguren tambi\u00e9n \u201cpor la palabra\u201d el predominio de la clase dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En otros t\u00e9rminos, la escuela (y tambi\u00e9n otras instituciones del Estado, como la Iglesia, y otros aparatos como el Ej\u00e9rcito) ense\u00f1a las \u201chabilidades\u201d bajo formas que aseguran el sometimiento a la ideolog\u00eda dominante o el dominio de su \u201cpr\u00e1ctica\u201d. todos los agentes de la producci\u00f3n, la explotaci\u00f3n y la represi\u00f3n, sin hablar de los \u201cprofesionales de la ideolog\u00eda\u201d (Marx) deben estar \u201ccompenetrados\u201d en tal o cual car\u00e1cter con esta ideolog\u00eda para cumplir \u201cconcienzudamente\u201d con sus tareas, sea de explotados (los proletarios), de explotadores (los capitalistas), de auxiliares de la explotaci\u00f3n (los cuadros), de grandes sacerdotes de la ideolog\u00eda dominante (sus \u201cfuncionarios\u201d), etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La condici\u00f3n sine qua non de la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo no s\u00f3lo radica en la reproducci\u00f3n de su \u201ccalificaci\u00f3n\u201d sino tambi\u00e9n en la reproducci\u00f3n de su \u201ccalificaci\u00f3n\u201d sino tambi\u00e9n en la reproducci\u00f3n de su sometimiento a la ideolog\u00eda dominante, o de la \u201cpr\u00e1ctica\u201d de esta ideolog\u00eda, debi\u00e9ndose especificar que no basta decir: \u201cno solamente sino tambi\u00e9n\u201d, pues la reproducci\u00f3n de la calificaci\u00f3n de la fuerza de trabajo se asegura en y bajo las formas de sometimiento ideol\u00f3gico, con lo que reconocemos la presencia eficaz de una nueva realidad: la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Haremos aqu\u00ed dos observaciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera servir\u00e1 para completar nuestro an\u00e1lisis de la reproducci\u00f3n.<br \/>\nacabamos de estudiar r\u00e1pidamente las formas de la reproducci\u00f3n de las fuerzas productivas, es decir de los medios de producci\u00f3n por un lado y de la fuerza de trabajo por el otro.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero no hemos abordado a\u00fan la cuesti\u00f3n de la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n. Es \u00e9ste un problema crucial de la teor\u00eda marxista del modo de producci\u00f3n. Si lo pas\u00e1ramos por alto cometer\u00edamos una omisi\u00f3n te\u00f3rica y peor a\u00fan, una grave falta pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hablaremos pues de tal cuesti\u00f3n, aunque para poder hacerlo debamos realizar nuevamente un gran desv\u00edo. Y como segunda advertencia se\u00f1alaremos que para hacer ese desv\u00edo nos vemos obligados a replantear un viejo problema: \u00bfqu\u00e9 es una sociedad?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Infraestructura y superestructura<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos tenido ocasi\u00f3n (4) de insistir sobre el car\u00e1cter revolucionario de la concepci\u00f3n marxista de \u201ctotalidad social\u201d en lo que la distingue de la \u201ctotalidad\u201d hegeliana. Hemos dicho (y esta tesis s\u00f3lo repet\u00eda c\u00e9lebres proposiciones del materialismo hist\u00f3rico) que seg\u00fan Marx la estructura de toda sociedad est\u00e1 constituida por \u201cniveles\u201d o \u201cinstancias\u201d articuladas por una determinaci\u00f3n espec\u00edfica: la infraestructura o base econ\u00f3mica (\u201cunidad\u201d de fuerzas productivas y relaciones de producci\u00f3n), y la superestructura, que comprende dos \u201cniveles\u201d o \u201cinstancias\u201d: la jur\u00eddico-pol\u00edtica (el derecho y el Estado) y la ideol\u00f3gica (las distintas ideolog\u00edas, religiosa, moral, jur\u00eddica, pol\u00edtica, etc\u00e9tera).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Adem\u00e1s de su inter\u00e9s te\u00f3rico-pedag\u00f3gico (consistente en hacer notar la diferencia que separa a Marx de Hegel), esta representaci\u00f3n ofrece una fundamental ventaja te\u00f3rica: permite inscribir en el dispositivo te\u00f3rico de sus conceptos esenciales lo que nosotros hemos llamado su \u00edndice de eficacia respectivo. \u00bfQu\u00e9 quiere decir esto?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cualquiera puede convencerse f\u00e1cilmente de que representar la estructura de toda sociedad como un edificio compuesto por una base (infraestructura) sobre la que se levantan los dos \u201cpisos\u201d de la superestructura constituye una met\u00e1fora, m\u00e1s exactamente una met\u00e1fora espacial: la de una t\u00f3pica (5). Como toda met\u00e1fora, \u00e9sta sugiere, hace ver alguna cosa. \u00bfQu\u00e9 cosa? Que los pisos superiores no podr\u00edan \u201csostenerse\u201d (en el aire) por s\u00ed solos si no se apoyaran precisamente sobre su base.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La met\u00e1fora del edificio tiene pues por objeto representar ante todo la \u201cdeterminaci\u00f3n en \u00faltima instancia\u201d por medio de la base econ\u00f3mica. Esta met\u00e1fora espacial tiene as\u00ed por resultado afectar a la base con un \u00edndice de eficacia conocido por la c\u00e9lebre expresi\u00f3n: determinaci\u00f3n en \u00faltima instancia de lo que ocurre en los \u201cpisos\u201d (de la superestructura) por lo que ocurra en la base econ\u00f3mica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">A partir de este \u00edndice de eficacia \u201cen \u00faltima instancia\u201d, los \u201cpisos\u201d de la superestructura se hallan evidentemente afectados por diferentes \u00edndices de eficacia. \u00bfQu\u00e9 clase de \u00edndices?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir que los pisos de la superestructura no son determinantes en \u00faltima instancia sino que son determinados por la eficacia b\u00e1sica; que si son determinantes a su manera (no definida a\u00fan), lo son en tanto est\u00e1n determinados por la base.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Su \u00edndice de eficacia (o de determinaci\u00f3n), en tanto \u00e9sta se halla determinada por la determinaci\u00f3n en \u00faltima instancia de la base, es pensado en la tradici\u00f3n marxista bajo dos formas: 1) existe una \u201cautonom\u00eda relativa\u201d de la superestructura con respecto a la base; 2) existe una \u201creacci\u00f3n\u201d de la superestructura sobre la base.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos decir entonces que la gran ventaja te\u00f3rica de la t\u00f3pica marxista, y por lo tanto de la met\u00e1fora espacial del edificio (base y superestructura), consiste a la vez en hacer ver que las cuestiones de determinaci\u00f3n (o \u00edndice de eficacia) son fundamentales, y en hacer ver que es la base lo que determina en \u00faltima instancia todo el edificio; por l\u00f3gica consecuencia, obliga a plantear el problema t\u00e9orico del tipo de eficacia \u201cderivada\u201d propio de la superestructura, es decir, obliga a pensar en lo que la tradici\u00f3n marxista designa con los t\u00e9rminos conjuntos de autonom\u00eda relativa de la superestructura y reacci\u00f3n de la superestructura sobre la base.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El mayor inconveniente de esta representaci\u00f3n de la estructura de toda sociedad con la met\u00e1fora espacial del edificio radica evidentemente en ser metaf\u00f3rica: es decir, en permanecer en el plano de lo descriptivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos parece por lo tanto deseable y posible representar las cosas de otro modo. Enti\u00e9ndase bien: no desechamos en absoluto la met\u00e1fora cl\u00e1sica, pues ella misma obliga a su superaci\u00f3n. Y no la superamos rechaz\u00e1ndola como caduca. Deseamos simplemente tratar de pensar lo que ella nos da bajo la forma de una descripci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pensamos que a partir de la reproducci\u00f3n resulta posible y necesario pensar en lo que caracteriza lo esencial de la existencia y la naturaleza de la superestructura. Es suficiente ubicarse en el punto e vista de la reproducci\u00f3n para que se aclaren muchas cuestiones cuya existencia indicaba, sin darles respuesta conceptual, la met\u00e1fora espacial del edificio.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sostenemos como tesis fundamental que s\u00f3lo es posible plantear estas cuestiones (y por lo tanto responderlas) desde el punto de vista de la reproducci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Analizaremos brevemente el Derecho, el Estado y la ideolog\u00eda desde ese punto de vista. Y vamos a mostrar a la vez lo que pasa desde el punto de vista de la pr\u00e1ctica y de la producci\u00f3n por una parte, y de la reproducci\u00f3n por la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>El Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La tradici\u00f3n marxista es formal: desde el Manifiesto y El 18 Brumario (y en todos los textos cl\u00e1sicos posteriores, ante todo el de Marx sobre La comuna de Par\u00eds y el de Lenin sobre El Estado y la Revoluci\u00f3n ) el Estado es concebido expl\u00edcitamente como aparato represivo. El Estado es una \u201cm\u00e1quina\u201d de represi\u00f3n que permite a las clases dominantes (en el siglo XIX a la clase burguesa y a la \u201cclase\u201d de los grandes terratenientes) asegurar su dominaci\u00f3n sobre la clase obrera para someterla al proceso de extorsi\u00f3n de la plusval\u00eda (es decir a la explotaci\u00f3n capitalista).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El Estado es ante todo lo que los cl\u00e1sicos del marxismo han llamado el aparato de Estado. Se incluye en esta denominaci\u00f3n no s\u00f3lo al aparato especializado (en sentido estricto), cuya existencia y necesidad conocemos a partir de las exigencias de la pr\u00e1ctica jur\u00eddica, a saber la polic\u00eda \u2014los tribunales\u2014 y las prisiones, sino tambi\u00e9n el ej\u00e9rcito, que interviene directamente como fuerza represiva de apoyo (el proletariado ha pagado con su sangre esta experiencia) cuando la polic\u00eda y sus cuerpos auxiliares son \u201cdesbordados por los acontecimientos\u201d, y, por encima de este conjunto, al Jefe de Estado, al Gobierno y la administraci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Presentada en esta forma, la \u201cteor\u00eda\u201d marxista-leninista del Estado abarca lo esencial, y ni por un momento se pretende dudar de que all\u00ed est\u00e1 lo esencial. El aparato de Estado, que define a \u00e9ste como fuerza de ejecuci\u00f3n y de intervenci\u00f3n represiva \u201cal servicio de las clases dominantes\u201d, en la lucha de clases librada por la burgues\u00eda y sus aliados contra el proletariado, es realmente el Estado y define perfectamente su \u201cfunci\u00f3n\u201d fundamental.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>De la teor\u00eda descriptiva a la teor\u00eda a secas<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tambi\u00e9n all\u00ed, como lo se\u00f1alamos al referirnos a la met\u00e1fora del edificio (infraestructura y superestructura), esta presentaci\u00f3n de la naturaleza del Estado sigue siendo en parte descriptiva.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como vamos a usar a menudo este adjetivo (descriptivo), se hace necesaria una explicaci\u00f3n que elimine cualquier equ\u00edvoco.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando, al hablar de la met\u00e1fora del edificio o de la \u201cteor\u00eda\u201d marxista del Estado, decimos que son concepciones o representaciones descriptivas de su objeto, no albergamos ninguna segunda intenci\u00f3n cr\u00edtica. Por el contrario, todo hace pensar que los grandes descubrimientos cient\u00edficos no pueden dejar de pasar por la etapa de lo que llamamos una \u201cteor\u00eda\u201d descriptiva. Esta ser\u00eda la primera etapa de toda teor\u00eda, al menos en el terreno de la ciencia de las formaciones sociales. Se podr\u00eda \u2014y a nuestro entender se debe\u2014 encarar esta etapa como transitoria y necesaria para el desarrollo de la teor\u00eda. Nuestra expresi\u00f3n: \u201cteor\u00eda descriptiva\u201d denota tal car\u00e1cter transitorio empleados el equivalente de una especie de \u201ccontradicci\u00f3n\u201d. En efecto, el t\u00e9rmino teor\u00eda \u201cchoca\u201d en parte con el adjetivo \u201cdescriptiva\u201d que lo acompa\u00f1a. Eso quiere decir exactamente: 1) que la \u201cteor\u00eda descriptiva\u201d es, sin ninguna duda, el comienzo ineludible de la teor\u00eda, pero 2) que la forma \u201cdescriptiva\u201d en que se presenta la teor\u00eda exige por efecto mismo de esta \u201ccontradicci\u00f3n\u201d un desarrollo de la teor\u00eda que supere la forma de la \u201cdescripci\u00f3n\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aclaremos nuestro pensamiento volviendo sobre nuestro objeto presente: el Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cuando decimos que la \u201cteor\u00eda\u201d marxista del Estado, que nosotros utilizamos, es en parte \u201cdescriptiva\u201d, esto significa en primer lugar y ante todo que esta \u201cteor\u00eda\u201d descriptiva es, sin ninguna duda, el comienzo de la teor\u00eda marxista del Estado, y que tal comienzo nos da lo esencial, es decir el principio decisivo de todo desarrollo posterior de la teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diremos, efectivamente, que la teor\u00eda descriptiva del Estado es justa, puesto que puede hacer corresponder perfectamente la definici\u00f3n que ella da de su objeto con la inmensa mayor\u00eda de hechos observables en el campo que le concierne. As\u00ed la definici\u00f3n del Estado como Estado de clase, existente en el aparato represivo de Estado, aclara de manera fulgurante todos los hechos observables en los diversos \u00f3rdenes de la represi\u00f3n, cualquiera que sea su campo: desde las masacres de junio de 1848 y de la Comuna de Par\u00eds, las del domingo sangriento de mayo de 1905 en Petrogrado, de la Resistencia de Charonne, etc., hasta las simples (y relativamente anodinas) intervenciones de una \u201ccensura\u201d que proh\u00edbe La Religiosa de Diderot o una obra de Gatti sobre Franco; aclara todas las formas directas o indirectas de explotaci\u00f3n y exterminio de las masas populares (las guerras imperialistas); aclara esa sutil dominaci\u00f3n cotidiana en la cual estalla (por ejemplo en las formas de la democracia pol\u00edtica) lo que Lenin llam\u00f3 despu\u00e9s de Marx la dictadura de la burgues\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, la teor\u00eda descriptiva del Estado representa una etapa de la constituci\u00f3n de la teor\u00eda que exige a su vez la \u201csuperaci\u00f3n\u201d de tal etapa. Pues est\u00e1 claro que si la definici\u00f3n en cuesti\u00f3n nos provee de medios para identificar y reconocer los hechos de opresi\u00f3n y conectarlos con el Estado concebido como aparato represivo de Estado, esta \u201cconexi\u00f3n\u201d da lugar a un tipo de evidencia muy especial, al cual tendremos ocasi\u00f3n de referirnos un poco m\u00e1s adelante: \u201c\u00a1S\u00ed, es as\u00ed, es muy cierto!\u2026\u201d (6) Y la acumulaci\u00f3n de hechos en la definici\u00f3n del Estado, aunque multiplica su ilustraci\u00f3n, no hace avanzar realmente esta definici\u00f3n, es decir, la teor\u00eda cient\u00edfica del Estado. Toda teor\u00eda descriptiva corre as\u00ed el riesgo de \u201cbloquear\u201d el indispensable desarrollo de la teor\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto pensamos que, para desarrollar esta teor\u00eda descriptiva en teor\u00eda a secas, es decir, para comprender mejor los mecanismos del Estado en su funcionamiento, es indispensable agregar algo a la definici\u00f3n cl\u00e1sica del Estado como aparato de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Lo esencial de la teor\u00eda marxista del Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es necesario especificar en primer lugar un punto importante: el Estado (y su existencia dentro de su aparato) s\u00f3lo tiene sentido en funci\u00f3n del poder de Estado. Toda la lucha pol\u00edtica de las clases gira alrededor del Estado. Aclaremos: alrededor de la posesi\u00f3n, es decir, de la toma y la conservaci\u00f3n del poder de Estado por cierta clase o por una alianza de clases o de fracciones de clases. Esta primera acotaci\u00f3n nos obliga a distinguir el poder de Estado (conservaci\u00f3n del poder de Estado o toma del poder de Estado), objetivo de la lucha pol\u00edtica de clases por una parte, y el aparato de Estado por la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sabemos que el aparato de Estado puede seguir en pie, como lo prueban las \u201crevoluciones\u201d burguesas del siglo XIX en Francia (1830, 1848), los golpes de estado (2 de diciembre de 1851, mayo de 1958), las conmociones de estado (ca\u00edda del Imperio en 1870, ca\u00edda de la II Rep\u00fablica en 1940), el ascenso de la peque\u00f1a-burgues\u00eda (1890-1895 en Francia), etc\u00e9tera, sin que el aparato de Estado fuera afectado o modificado; puede seguir en pie bajo acontecimientos pol\u00edticos que afecten a la posesi\u00f3n del poder de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aun despu\u00e9s de una revoluci\u00f3n social como la de 1917, gran parte del aparato de Estado segu\u00eda en pie luego de la toma del poder por la alianza del proletariado y el campesinado pobre: Lenin lo repiti\u00f3 muchas veces.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se puede decir que esta distinci\u00f3n entre poder de Estado y aparato de Estado forma parte, de manera expl\u00edcita, de la \u201cteor\u00eda marxista\u201d del Estado desde el 18 Brumario y las Luchas de clases en Francia, de Marx.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para resumir este aspecto de la \u201cteor\u00eda marxista del Estado\u201d, podemos decir que los cl\u00e1sicos del marxismo siempre han afirmado que: 1) el Estado es el aparato represivo de Estado; 2) se debe distinguir entre el poder de Estado y el aparato de Estado; 3) el objetivo de la lucha de clases concierne al poder de Estado y, en consecuencia, a la utilizaci\u00f3n del aparato de Estado por las clases (o alianza de clases o fracciones de clases) que tienen el poder de Estado en funci\u00f3n de sus objetivos de clase y 4) el proletariado debe tomar el poder de Estado completamente diferente, proletario, y elaborar en las etapas posteriores un proceso radical, el de la destrucci\u00f3n del Estado (fin del poder de Estado y de todo aparato de Estado).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por consiguiente, desde este punto de vista, lo que propondr\u00edamos que se agregue a la \u201cteor\u00eda marxista\u201d de Estado ya figura en ella con todas sus letras. Pero nos parece que esta teor\u00eda, completada as\u00ed, sigue siendo todav\u00eda en parte descriptiva, aunque incluya en lo sucesivo elementos complejos y diferenciales cuyas reglas y funcionamiento no pueden comprenderse sin recurrir a una profundizaci\u00f3n te\u00f3rica suplementaria.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Los aparatos ideol\u00f3gicos del Estado<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lo que se debe agregar a la \u201cteor\u00eda marxista\u201d del Estado es entonces otra cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Aqu\u00ed debemos avanzar con prudencia en un terreno en el que los cl\u00e1sicos del marxismo nos precedieron hace mucho tiempo, pero sin haber sistematizado en forma te\u00f3rica los decisivos progresos que sus experiencias y an\u00e1lisis implican. En efecto, sus experiencias y an\u00e1lisis permanecieron ante todo en el campo de la pr\u00e1ctica pol\u00edtica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, los cl\u00e1sicos del marxismo, en su pr\u00e1ctica pol\u00edtica, han tratado al Estado como una realidad m\u00e1s compleja que la definici\u00f3n dada en la \u201cteor\u00eda marxista del Estado\u201d y que la definici\u00f3n m\u00e1s completa que acabamos de dar. Ellos reconocieron esta complejidad en su pr\u00e1ctica, pero no la expresaron correspondientemente en teor\u00eda (7).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Desear\u00edamos tratar de esbozar muy esquem\u00e1ticamente esa teor\u00eda correspondiente. Con este fin proponemos la siguiente tesis.<br \/>\nPara hacer progresar la teor\u00eda del Estado es indispensable tener en cuenta no s\u00f3lo la distinci\u00f3n entre poder de Estado y aparato de Estado, sino tambi\u00e9n otra realidad que se manifiesta junto al aparato (represivo) de Estado, pero que no se confunde con \u00e9l. Llamaremos a esa realidad por su concepto; los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfQu\u00e9 son los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado (AIE)?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se confunden con el aparato (represivo) de Estado. Recordemos que en la teor\u00eda marxista el aparto de Estado (AE) comprende: el gobierno, la administraci\u00f3n, el ej\u00e9rcito, la polic\u00eda, los tribunales, las prisiones, etc., que constituyen lo que llamaremos desde ahora el aparato represivo de Estado. Represivo significa que el aparato de Estado en cuesti\u00f3n \u201cfunciona mediante la violencia\u201d, por lo menos en situaciones l\u00edmite (pues la represi\u00f3n administrativa, por ejemplo, puede revestir formas no f\u00edsicas).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Designamos con el nombre de aparatos ideol\u00f3gicos de Estado cierto n\u00famero de realidades que se presentan al observador inmediato bajo la forma de instituciones distintas y especializadas. Proponemos una lista emp\u00edrica de ellas, que exigir\u00e1 naturalmente que sea examinada en detalle, puesta a prueba, rectificada y reordenada. Con todas las reservas que implica esta exigencia podemos por el momento considerar como aparatos ideol\u00f3gicos de Estado las instituciones siguientes (el orden en el cual los enumeramos no tiene significaci\u00f3n especial):<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">AIE religiosos (el sistema de las distintas Iglesias),<br \/>\nAIE escolar (el sistema de las distintas \u201cEscuelas\u201d, p\u00fablicas y privadas),<br \/>\nAIE familiar, (8)<br \/>\nAIE jur\u00eddico, (9)<br \/>\nAIE pol\u00edtico (el sistema pol\u00edtico del cual forman parte los distintos partidos),<br \/>\nAIE sindical,<br \/>\nAIE de informaci\u00f3n (prensa, radio, T.V., etc.),<br \/>\nAIE cultural (literatura, artes, deportes, etc.).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decimos que los AIE no se confunden con el aparato (represivo) de Estado. \u00bfEn qu\u00e9 consiste su diferencia?<br \/>\nEn un primer momento podemos observar que si existe un aparato (represivo) de Estado, existe una pluralidad de aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Suponiendo que ella exista, la unidad que constituye esta pluralidad de AIE en un cuerpo no es visible inmediatamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En un segundo momento, podemos comprobar que mientras que el aparato (represivo) de Estado (unificado) pertenece enteramente al dominio p\u00fablico, la mayor parte de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado (en su aparente dispersi\u00f3n) provienen en cambio del dominio privado. Son privadas las Iglesias, los partidos, los sindicatos, las familias, algunas escuelas, la mayor\u00eda de los diarios, las familias, las instituciones culturales, etc., etc.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dejemos de lado por ahora nuestra primera observaci\u00f3n. Pero ser\u00e1 necesario tomar en cuenta la segunda y preguntarnos con qu\u00e9 derecho podemos considerar como aparatos ideol\u00f3gicos de Estado instituciones que en su mayor\u00eda no poseen car\u00e1cter p\u00fablico sino que son simplemente privadas. Gramsci, marxista consciente, ya hab\u00eda previsto esta objeci\u00f3n. La distinci\u00f3n entre lo p\u00fablico y lo privado es una distinci\u00f3n interna del derecho burgu\u00e9s, v\u00e1lida en los dominios (subordinados) donde el derecho burgu\u00e9s ejerce sus \u201cpoderes\u201d. No alcanza al dominio del Estado, pues \u00e9ste est\u00e1 \u201cm\u00e1s all\u00e1 del Derecho\u201d: el Estado, que es el Estado de la clase dominante, no es ni p\u00fablico ni privado; por el contrario, es la condici\u00f3n de toda distinci\u00f3n entre p\u00fablico y privado. Digamos lo mismo partiendo esta vez de nuestros aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Poco importa si las instituciones que los materializan son \u201cp\u00fablicas\u201d o \u201cprivadas\u201d; lo que importa es su funcionamiento. Las instituciones privadas pueden \u201cfuncionar\u201d perfectamente como aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Para demostrarlo bastar\u00eda analizar un poco m\u00e1s cualquiera de los AIE.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero vayamos a lo esencial. Hay una diferencia fundamental entre los AIE y el aparato (represivo) de Estado: el aparato represivo de Estado \u201cfunciona mediante la violencia\u201d, en tanto que los AIE funcionan mediante la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Rectificando esta distinci\u00f3n, podemos ser m\u00e1s precisos y decir que todo aparato de Estado, sea represivo o ideol\u00f3gico, \u201cfunciona\u201d a la vez mediante la violencia y la ideolog\u00eda, pero con una diferencia muy importante que impide confundir los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado con el aparato (represivo) de Estado. Consiste en que el aparato (represivo) de Estado, por su cuenta, funciona masivamente con la represi\u00f3n (incluso f\u00edsica), como forma predominante, y s\u00f3lo secundariamente con la ideolog\u00eda. (No existen aparatos puramente represivos.) Ejemplos: el ej\u00e9rcito y la polic\u00eda utilizan tambi\u00e9n la ideolog\u00eda, tanto para asegurar su propia cohesi\u00f3n y reproducci\u00f3n, como por los \u201cvalores\u201d que ambos proponen hacia afuera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">De la misma manera, pero a la inversa, se debe decir que, por su propia cuenta, los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado funcionan masivamente con la ideolog\u00eda como forma predominante pero utilizan secundariamente, y en situaciones l\u00edmite, una represi\u00f3n muy atenuada, disimulada, es decir simb\u00f3lica. (No existe aparato puramente ideol\u00f3gico.) As\u00ed la escuela y las iglesias \u201cadiestran\u201d con m\u00e9todos apropiados (sanciones, exclusiones, selecci\u00f3n, etc.) no s\u00f3lo a sus oficiantes sino a su grey. Tambi\u00e9n la familia\u2026 Tambi\u00e9n el aparato ideol\u00f3gico de Estado cultural (la censura, por mencionar s\u00f3lo una forma), etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfSer\u00eda \u00fatil mencionar que esta determinaci\u00f3n del doble \u201cfuncionamiento\u201d (de modo predominante, de modo secundario) con la represi\u00f3n y la ideolog\u00eda, seg\u00fan se trate del aparato (represivo) de Estado o de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado, permite comprender que se tejan constantemente sutiles combinaciones expl\u00edcitas o t\u00e1citas entre la acci\u00f3n del aparato (represivo) de Estado y la de los aparatos ideol\u00f3gicos del Estado? La vida diaria ofrece innumerables ejemplos que habr\u00e1 que estudiar en detalle para superar esta simple observaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ella, sin embargo, nos encamina hacia la comprensi\u00f3n de lo que constituye la unidad del cuerpo, aparentemente dispar, de los AIE. Si los AIE \u201cfuncionan\u201d masivamente con la ideolog\u00eda como forma predominante, lo que unifica su diversidad es ese mismo funcionamiento, en la medida en que la ideolog\u00eda con la que funcionan, en realidad est\u00e1 siempre unificada, a pesar de su diversidad y sus contradicciones, bajo la ideolog\u00eda dominante, que es la de \u201cla clase dominante\u201d. Si aceptamos que, en principio, \u201cla clase dominante\u201d tiene el poder del Estado (en forma total o, lo m\u00e1s com\u00fan, por medio de alianzas de clases o de fracciones de clases) y dispone por lo tanto del aparato (represivo) de Estado, podremos admitir que la misma clase dominante sea parte activa de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado, en la medida en que, en definitiva, es la ideolog\u00eda dominante la que se realiza, a trav\u00e9s de sus contradicciones, en los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Por supuesto que es muy distinto actuar por medio de leyes y decretos en el aparato (represivo) de Estado y \u201cactuar\u201d por intermedio de la ideolog\u00eda dominante en los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Ser\u00eda necesario detallar esa diferencia que, sin embargo, no puede enmascarar la realidad de una profunda identidad. Por lo que sabemos, ninguna clase puede tener en sus manos el poder de Estado en forma duradera sin ejercer al mismo tiempo su hegemon\u00eda sobre y en los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Ofrezco al respecto una sola prueba y ejemplo: la preocupaci\u00f3n aguda de Lenin por revolucionar el aparato ideol\u00f3gico de Estado en la ense\u00f1anza (entre otros) para permitir al proletariado sovi\u00e9tico, que se hab\u00eda adue\u00f1ado del poder de Estado, asegurar el futuro de la dictadura del proletariado y el camino al socialismo (10).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta \u00faltima observaci\u00f3n nos pone en condiciones de comprender que los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado pueden no s\u00f3lo ser objeto sino tambi\u00e9n lugar de la lucha de clases, y a menudo de formas encarnizadas de lucha de clases. la clase (o la alianza de clases) en el poder no puede imponer su ley en los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado tan f\u00e1cilmente como en el aparato ideol\u00f3gicos de Estado tan f\u00e1cilmente como en el aparato (represivo) de Estado, no s\u00f3lo porque las antiguas clases dominantes pueden conservar en ellos posiciones fuertes durante mucho tiempo, sino adem\u00e1s porque la resistencia de las clases explotadas puede encontrar el medio y la ocasi\u00f3n de expresarse en ellos, ya sea utilizando las contradicciones existentes, ya sea conquistando all\u00ed posiciones de combate mediante la lucha (11).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puntualicemos nuestras observaciones:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si la tesis que hemos propuesto es v\u00e1lida, debemos retomar, determin\u00e1ndola en un punto, la teor\u00eda marxista cl\u00e1sica del Estado. Diremos que es necesario distinguir el poder de Estado (y su posesi\u00f3n por\u2026) por un lado, y el aparato de Estado por el otro. Pero agregaremos que el aparato de Estado comprende dos cuerpos: el de las instituciones que representan el aparato represivo de Estado por una parte, y el de las instituciones que representan el cuerpo de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado por la otra.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero, si esto es as\u00ed, no puede dejar de plantearse, aun en el estado muy somero de nuestras indicaciones, la siguiente cuesti\u00f3n: \u00bfcu\u00e1l es exactamente la medida del rol de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado? \u00bfCu\u00e1l puede ser el fundamento de su importancia? En otras palabras: \u00bfa qu\u00e9 corresponde la \u201cfunci\u00f3n\u201d de esos aparatos ideol\u00f3gicos de Estado, que no funcionan con la represi\u00f3n sino con la ideolog\u00eda?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Sobre la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos responder ahora a nuestra cuesti\u00f3n central, que hemos dejado en suspenso muchas p\u00e1ginas atr\u00e1s: \u00bfc\u00f3mo se asegura la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En lenguaje t\u00f3pico (infraestructura, superestructura) diremos: est\u00e1 asegurada en gran parte (12) por la superestructura jur\u00eddico-pol\u00edtica e ideol\u00f3gica.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero dado que hemos considerado indispensable superar ese lenguaje todav\u00eda descriptivo, diremos: est\u00e1 asegurada, en gran parte, por el ejercicio del poder de Estado en los aparatos de Estado, por u n lado el aparato (represivo) de Estado, y por el otro los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se deber\u00e1 tener muy en cuenta lo dicho precedentemente y que reunimos ahora bajo las tres caracter\u00edsticas siguientes:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) Todos los aparatos de Estado funcionan a la vez mediante la represi\u00f3n y la ideolog\u00eda, con la diferencia de que el aparato (represivo) de Estado funciona masivamente con la represi\u00f3n como forma predominante, en tanto que los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado funcionan masivamente con la ideolog\u00eda como forma predominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) En tanto que el aparato (represivo) de Estado constituye un todo organizado cuyos diferentes miembros est\u00e1n centralizados bajo una unidad de mando \u2014la de la pol\u00edtica de lucha de clases aplicada por los representantes pol\u00edticos de las clases dominantes que tienen el poder de Estado\u2014 los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado son m\u00faltiples, distintos, \u201crelativamente aut\u00f3nomos\u201d y susceptibles de ofrecer un campo objetivo a contradicciones que, bajo formas unas veces limitadas, otras extremas, expresan los efectos de los choques entre la lucha de clases capitalista y la lucha de clases proletaria, as\u00ed como sus formas subordinadas.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) En tanto que la unidad del aparato (represivo) de Estado est\u00e1 asegurada por su organizaci\u00f3n centralizada y unificada bajo la direcci\u00f3n de representantes de las clases en el poder, que ejecutan la pol\u00edtica de lucha de clases en el poder, la unidad entre los diferentes aparatos ideol\u00f3gicos de Estado est\u00e1 asegurada, muy a menudo en formas contradictorias, por la ideolog\u00eda dominante, la de la clase dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si se tienen en cuenta estas caracter\u00edsticas, se puede entonces representar la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n (13), de acuerdo con una especie de \u201cdivisi\u00f3n del trabajo\u201d, de la manera siguiente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El rol del aparto represivo de Estado consiste esencialmente en tanto aparato represivo, en asegurar por la fuerza (sea o no f\u00edsica) las condiciones pol\u00edticas de reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n que son, en \u00faltima instancia, relaciones de explotaci\u00f3n. El aparato de Estado no solamente contribuye en gran medida a su propia reproducci\u00f3n (existen en el Estado capitalista dinast\u00edas de hombres pol\u00edticos, dinast\u00edas de militares, etc.) sino tambi\u00e9n, y sobre todo, asegura mediante la represi\u00f3n (desde la fuerza f\u00edsica m\u00e1s brutal hasta las m\u00e1s simples ordenanzas y prohibiciones administrativas, la censura abierta o t\u00e1cita, etc.) las condiciones pol\u00edticas de la actuaci\u00f3n de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ellos, en efecto, aseguran en gran parte, tras el \u201cescudo\u201d del aparato represivo de Estado, la reproducci\u00f3n misma de las relaciones de producci\u00f3n. Es aqu\u00ed donde interviene masivamente el rol de la ideolog\u00eda dominante, la de la clase dominante se asegura la \u201carmon\u00eda\u201d (a veces estridente) entre el aparato represivo de Estado y los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado y entre los diferentes aparatos ideol\u00f3gicos de Estado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Nos vemos llevados as\u00ed a encarar la hip\u00f3tesis siguiente, en funci\u00f3n de la diversidad de los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado en su rol \u00fanico \u2014por ser com\u00fan\u2014 de reproducir las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, hemos enumerado en las formaciones sociales capitalistas contempor\u00e1neas una cantidad relativamente elevada de aparatos ideol\u00f3gicos de Estado: el aparato escolar, el aparato religioso, el aparato familiar, el aparato pol\u00edtico, el aparato sindical, el aparato de informaci\u00f3n, el aparato \u201ccultural\u201d, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, en las formaciones sociales del modo de producci\u00f3n \u201cservil\u201d (com\u00fanmente llamado feudal) comprobamos que, aunque existe (no s\u00f3lo a partir de la monarqu\u00eda absoluta sino desde los primeros estados antiguos conocidos) un aparato represivo de Estado \u00fanico, formalmente muy parecido al que nosotros conocemos, la cantidad de aparatos ideol\u00f3gicos de Estado es menor y su individualidad diferente. Comprobamos, por ejemplo, que la Iglesia (aparato ideol\u00f3gico de Estado religioso) en la Edad Media acumulaba numerosas funciones (en especial las escolares y culturales) hoy atribuidas a muchos aparatos ideol\u00f3gicos de Estado diferentes, nuevos con respecto al que evocamos. Junto a la Iglesia exist\u00eda el aparato ideol\u00f3gico de Estado familiar, que cumpl\u00eda un considerable rol, no comparable con el que cumple en las formaciones sociales capitalistas. A pesar de las apariencias, la iglesia y la familia no eran los \u00fanicos aparatos ideol\u00f3gicos de Estado. Exist\u00eda tambi\u00e9n un aparato ideol\u00f3gicos de Estado pol\u00edtico (los Estados Generales, el Parlamento, las distintas facciones y ligas pol\u00edticas, antecesoras de los partidos pol\u00edticos modernos, y todo el sistema pol\u00edtico de comunas libres, luego de las ciudades). Exist\u00eda asimismo un poderoso aparato ideol\u00f3gico de Estado \u201cpre-sindical\u201d, si podemos arriesgar esta expresi\u00f3n forzosamente anacr\u00f3nica (las poderosas cofrad\u00edas de comerciantes, de banqueros, y tambi\u00e9n las asociaciones de compagnons*, etc\u00e9tera). Las ediciones y la informaci\u00f3n tambi\u00e9n tuvieron un innegable desarrollo, as\u00ed como los espect\u00e1culos, al comienzo partes integrantes de la iglesia y luego cada vez m\u00e1s independientes de ella.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, es absolutamente evidente que en el per\u00edodo hist\u00f3rico pre-capitalista que acabamos de examinar a grandes rasgos, exist\u00eda un aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante, la Iglesia, que concentraba no s\u00f3lo las funciones religiosas sino tambi\u00e9n las escolares y buena parte de las funciones de informaci\u00f3n y \u201ccultura\u201d. Si toda la lucha ideol\u00f3gica del siglo XVI al XVII, desde la primera ruptura de la Reforma, se concentr\u00f3 en la lucha anticlerical y antirreligiosa, ello no sucedi\u00f3 por azar sino a causa de la posici\u00f3n dominante del aparato ideol\u00f3gico de Estado religioso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La revoluci\u00f3n francesa tuvo ante todo por objetivo y resultado no s\u00f3lo trasladar el poder de Estado de la aristocracia feudal a la burgues\u00eda capitalista-comercial, romper parcialmente el antiguo aparato represivo de Estado y reemplazarlo por uno nuevo (el ej\u00e9rcito nacional popular, por ejemplo), sino tambi\u00e9n atacar el aparato ideol\u00f3gico de Estado n\u00famero uno, la Iglesia. De all\u00ed la constituci\u00f3n civil del clero, la confiscaci\u00f3n de los bienes de la Iglesia y la creaci\u00f3n de nuevos aparatos ideol\u00f3gicos de Estado para reemplazar el aparato ideol\u00f3gico de Estado religioso en su rol dominante.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, las cosas no fueron simples: lo prueba el concordato, la restauraci\u00f3n, y la larga lucha de clases entre la aristocracia terrateniente y la burgues\u00eda industrial durante todo el siglo XIX para imponer la hegemon\u00eda burguesa sobre las funciones desempe\u00f1adas hasta entonces por la iglesia, ante todo en la escuela. Puede decirse que la burgues\u00eda se apoy\u00f3 en el nuevo aparato ideol\u00f3gico de Estado pol\u00edtico, democr\u00e1tico-parlamentario, implantado en los primeros a\u00f1os de la Revoluci\u00f3n, restaurado luego por algunos meses, despu\u00e9s de largas y violentas luchas, en 1848, y durante decenas de a\u00f1os despu\u00e9s de la ca\u00edda del Segundo Imperio, para dirigir la lucha contra la Iglesia y apoderarse de sus funciones ideol\u00f3gicas, en resumen, para asegurar no s\u00f3lo su hegemon\u00eda pol\u00edtica sino tambi\u00e9n la hegemon\u00eda ideolog\u00eda indispensable para la reproducci\u00f3n de las relaciones capitalistas de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esto nos creemos autorizados para ofrecer la tesis siguiente, con todos los riesgos que implica. Pensamos que el aparato ideol\u00f3gico de Estado que ha sido colocado en posici\u00f3n dominante en las formaciones capitalistas maduras, como resultado de una violenta lucha de clase pol\u00edtica e ideol\u00f3gica contra el antiguo aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante, es el aparato ideol\u00f3gico escolar.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta tesis puede parecer parad\u00f3jica, si es cierto que cualquier persona acepta \u2014dada la representaci\u00f3n ideol\u00f3gica que la burgues\u00eda quer\u00eda darse a s\u00ed misma y dar a las clases que explota\u2014 que el aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante en las formaciones sociales capitalistas no es la escuela sino el aparato de Estado pol\u00edtico, es decir, el r\u00e9gimen de democracia parlamentaria combinado del sufragio universal y las luchas partidarias.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No obstante, la historia, incluso la historia reciente, demuestra que la burgues\u00eda pudo y puede adaptarse perfectamente a aparatos ideol\u00f3gicos de Estado pol\u00edticos distintos de la democracia parlamentaria: el Primer y Segundo Imperio, la Monarqu\u00eda Constitucional (Luis XVIII, Carlos X), la Monarqu\u00eda parlamentaria (Luis Felipe), la democracia presidencial (de Gaulle), por hablar s\u00f3lo de Francia. En Inglaterra las cosas son todav\u00eda m\u00e1s evidentes. La revoluci\u00f3n fue all\u00ed particularmente lograda desde el punto de vista burgu\u00e9s ya que, contrariamente a lo ocurrido en Francia \u2014donde la burgues\u00eda, a causa de la necedad de la peque\u00f1a nobleza, tuvo que aceptar su elevaci\u00f3n al poder por intermedio de \u201cjornadas revolucionarias\u201d plebeyas y campesinas, que le costaron terriblemente caras\u2014, la burgues\u00eda inglesa pudo \u201cllegar a un acuerdo\u201d con la aristocracia y \u201ccompartir\u201d con ella el poder de Estado y el uso del aparato de Estado durante mucho tiempo (\u00a1paz entre todos los hombres de buena voluntad de las clases dominantes!). En Alemania las cosas son a\u00fan m\u00e1s asombrosas, pues la burgues\u00eda imperialista hizo su estruendosa entrada en la historia (antes de \u201catravesar\u201d la Rep\u00fablica de Weimar y entregarse al nazismo), bajo un aparato ideol\u00f3gico de Estado pol\u00edtico en el que los junkers imperiales (Bismark es el s\u00edmbolo), su ej\u00e9rcito y su polic\u00eda le serv\u00edan de escudo y de equipo dirigente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por eso creemos tener buenas razones para pensar que detr\u00e1s del funcionamiento de su aparato ideol\u00f3gico de Estado pol\u00edtico, que ocupaba el primer plano, lo que la burgues\u00eda pone en marcha como aparato ideol\u00f3gico de Estado n\u00famero uno, y por lo tanto dominante, es el aparato escolar que reemplaz\u00f3 en sus funciones al antiguo aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante, es decir, la Iglesia. Se podr\u00eda agregar: la pareja Escuela-Familia ha reemplazado a la pareja Iglesia-Familia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u00bfPor qu\u00e9 el aparato escolar es realmente el aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante en las formaciones sociales capitalistas y c\u00f3mo funciona?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por ahora nos limitaremos a decir que:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) Todos los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado, sean cuales fueren, concurren al mismo resultado: la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n, es decir, las relaciones capitalistas de explotaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) Cada uno de ellos concurre a ese resultado \u00fanico de la manera que le es propia: el aparato pol\u00edtico sometiendo a los individuos a la ideolog\u00eda pol\u00edtica de Estado, la ideolog\u00eda \u201cdemocr\u00e1tica\u201d, \u201cindirecta\u201d (parlamentaria) o \u201cdirecta\u201d (plebiscitaria o fascista); el aparato de informaci\u00f3n atiborrando a todos los \u201cciudadanos\u201d mediante la prensa, la radio, la televisi\u00f3n, con dosis diarias de nacionalismo, chauvinismo, liberalismo, moralismo, etc\u00e9tera. Lo mismo sucede con el aparato cultural (el rol de los deportes es de primer orden en el chauvinismo), etc\u00e9tera; el aparato religioso recordando en los sermones y en otras grandes ceremonias de nacimiento, casamiento o muerte que el hombre s\u00f3lo es polvo, salvo que sepa amar a sus hermanos hasta el punto de ofrecer su otra mejilla a quien le abofete\u00f3 la primera. El aparato familiar\u2026, no insistimos m\u00e1s.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">3) Este concierto est\u00e1 dominado por una partitura \u00fanica, ocasionalmente perturbada por contradicciones, las de restos de las antiguas clases dominantes, las de proletarios y sus organizaciones: la partitura de la ideolog\u00eda de la clase actualmente dominante que integra en su m\u00fasica los grandes temas del humanismo de los ilustres antepasados que, antes del cristianismo, hicieron el milagro griego y despu\u00e9s la grandeza de Roma, la ciudad eterna, y los temas del inter\u00e9s, particular y general, etc., nacionalismo, moralismo y economismo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">4) No obstante, un aparato ideol\u00f3gico de Estado cumple muy bien el rol dominante de ese concierto, aunque no se presten o\u00eddos a su m\u00fasica: \u00a1tan silenciosa es! Se trata de la Escuela.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Toma a su cargo a los ni\u00f1os de todas las clases sociales desde el jard\u00edn de infantes, y desde el jard\u00edn de infantes les inculca \u2014con nuevos y viejos m\u00e9todos, durante muchos a\u00f1os, precisamente aquellos en los que el ni\u00f1o, atrapado entre el aparato de Estado-familia y el aparato de Estado-escuela, es m\u00e1s vulnerable\u2014 \u201chabilidades\u201d recubiertas por la ideolog\u00eda dominante (el idioma, el c\u00e1lculo, la historia natural, las ciencias, la literatura) o, m\u00e1s directamente, la ideolog\u00eda dominante en estado puro (moral, instrucci\u00f3n c\u00edvica, filosof\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Hacia el sexto a\u00f1o, una gran masa de ni\u00f1os cae \u201cen la producci\u00f3n\u201d: son los obreros o los peque\u00f1os campesinos. Otra parte de la juventud escolarizable contin\u00faa: bien que mal se encamina y termina por cubrir puestos de peque\u00f1os y medianos cuadros, empleados, funcionarios peque\u00f1os y medianos, peque\u00f1o-burgueses de todo tipo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una \u00faltima parte llega a la meta, ya sea para caer en la semidesocupaci\u00f3n intelectual, ya para proporcionar, adem\u00e1s de los \u201cintelectuales del trabajador colectivo\u201d, los agentes de la explotaci\u00f3n (capitalistas, empresarios), los agentes de la represi\u00f3n (militares, polic\u00edas, pol\u00edticos, administradores, etc.) y los profesionales de la ideolog\u00eda (sacerdotes de todo tipo, la mayor\u00eda de los cuales son \u201claicos\u201d convencidos).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Cada grupo est\u00e1 pr\u00e1cticamente provisto de la ideolog\u00eda que conviene al rol que debe cumplir en la sociedad de clases: rol de explotado (con \u201cconciencia profesional\u201d, \u201cmoral\u201d, \u201cc\u00edvica\u201d, \u201cnacional\u201d y apol\u00edtica altamente \u201cdesarrollada\u201d); rol de agente de la explotaci\u00f3n (saber mandar y hablar a los obreros: las \u201crelaciones humanas\u201d); de agentes de la represi\u00f3n (saber mandar y hacerse obedecer \u201csin discutir\u201d o saber manejar la demagogia de la ret\u00f3rica de los dirigentes pol\u00edticos), o de profesionales de la ideolog\u00eda que saben tratar a las conciencias con el respeto, es decir el desprecio, el chantaje, la demagogia convenientes adaptados a los acentos de la Moral, la Virtud, la \u201cTrascendencia\u201d, la Naci\u00f3n, el rol de Francia en el Mundo, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, muchas de esas virtudes contrastadas (modestia, resignaci\u00f3n, sumisi\u00f3n por una parte, y por otra cinismo, desprecio, altivez, seguridad, grandeza, incluso bien decir y habilidad) se ense\u00f1an tambi\u00e9n en la familia, la iglesia, el ej\u00e9rcito, en los buenos libros, en los filmes, y hasta en los estadios. Pero ning\u00fan aparato ideol\u00f3gico de Estado dispone durante tantos a\u00f1os de la audiencia obligatoria (y, por si fuera poco, gratuita\u2026), 5 a 6 d\u00edas sobre 7 a raz\u00f3n de 8 horas diarias, de formaci\u00f3n social capitalista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, con el aprendizaje de algunas habilidades recubiertas en la inculcaci\u00f3n masiva de la ideolog\u00eda de la clase dominante, se reproduce gran parte de las relaciones de producci\u00f3n de una formaci\u00f3n social capitalista, es decir, las relaciones de explotados a explotadores y de explotadores a explotados. Naturalmente, los mecanismos que producen este resultado vital para el r\u00e9gimen capitalista est\u00e1n recubiertos y disimulados por una ideolog\u00eda de la escuela universalmente reinante, pues \u00e9sta es una de las formas esenciales de la ideolog\u00eda burguesa dominante: una ideolog\u00eda que representa a la escuela como un medio neutro, desprovisto de ideolog\u00eda (puesto que es\u2026 laico), en el que maestros respetuosos de la \u201cconciencia\u201d y la \u201clibertad\u201d de los ni\u00f1os que les son confiados (con toda confianza) por sus \u201cpadres\u201d (que tambi\u00e9n son libres, es decir, propietarios de sus hijos), los encaminan hacia la libertad, la moralidad y la responsabilidad de adultos mediante su propio ejemplo, los conocimientos, la literatura y sus virtudes \u201cliberadoras\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pido perd\u00f3n por esto a los maestros que, en condiciones espantosas, intentan volver contra la ideolog\u00eda, contra el sistema y contra las pr\u00e1cticas de que son prisioneros, las pocas armas que puedan hallar en la historia y el saber que ellos \u201cense\u00f1an\u201d. Son una especie de h\u00e9roes. Pero no abundan, y muchos (la mayor\u00eda) no tienen siquiera la m\u00e1s remota sospecha del \u201ctrabajo\u201d que el sistema (que los rebasa y aplasta) les obliga a realizar y, peor a\u00fan, ponen todo su empe\u00f1o e ingenio para cumplir con la \u00faltima directiva (\u00a1los famosos m\u00e9todos nuevos!). Est\u00e1n tan lejos de imagin\u00e1rselo que contribuyen con su devoci\u00f3n a mantener y alimentar, esta representaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la escuela, que la hace tan \u201cnatural\u201d e indispensable, y hasta bienhechora, a los ojos de nuestros contempor\u00e1neos como la iglesia era \u201cnatural\u201d, indispensable y generosa para nuestros antepasados hace algunos siglos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, la iglesia es reemplazada hoy por la escuela en su rol de aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante. Est\u00e1 combinada con la familia, como antes lo estuvo la iglesia. Se puede afirmar entonces que la crisis, de una profundidad sin precedentes, que en el mundo sacude el sistema escolar en tantos Estados, a menudo paralela a la crisis que conmueve al sistema familiar (ya anunciada en el Manifiesto ), tiene un sentido pol\u00edtico si se considera que la escuela (y la pareja escuela-familia constituye el aparato ideol\u00f3gico de Estado dominante, aparato que desempe\u00f1a un rol determinante en la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n de un modo de producci\u00f3n amenazado en su existencia por la lucha de clases mundial.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><strong>Acerca de la ideolog\u00eda<\/strong><\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Al enunciar el concepto de aparato ideol\u00f3gico de Estado, al decir que los AIE \u201cfuncionan con la ideolog\u00eda\u201d, invocamos una realidad: la ideolog\u00eda, de la que es necesario decir algunas palabras.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se sabe que la expresi\u00f3n \u201cideolog\u00eda\u201d fue forjada por Cabanis, Destutt de Tracy y sus amigos, quienes le asignaron por objeto la teor\u00eda (gen\u00e9tica) de las ideas. Cuando Marx retoma el t\u00e9rmino cincuenta a\u00f1os despu\u00e9s le da, desde sus obras de juventud, un sentido muy distinto. La ideolog\u00eda pasa a ser el sistema de ideas, de representaciones, que domina el esp\u00edritu de un hombre o un grupo social. La lucha ideol\u00f3gico-pol\u00edtica llevada por Marx desde sus art\u00edculos de la Gaceta Renana deb\u00eda confrontarlo muy pronto con esta realidad y obligarlo a profundizar sus primeras intuiciones.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, tropezamos aqu\u00ed con una paradoja sorprendente. Todo parec\u00eda llevar a Marx a formular una teor\u00eda de la ideolog\u00eda. De hecho, despu\u00e9s de los Manuscritos del 44 la Ideolog\u00eda alemana nos ofrece una teor\u00eda expl\u00edcita de la ideolog\u00eda, pero\u2026 no es marxista (lo veremos enseguida). En cuanto a El Capital, si bien contiene muchas indicaciones para una teor\u00eda de las ideolog\u00edas (la m\u00e1s visible: la ideolog\u00eda de los economistas vulgares), no contiene esta teor\u00eda misma; ella depende en gran parte de una teor\u00eda de la ideolog\u00eda en general. Desear\u00eda correr el riesgo de proponer un primer y muy esquem\u00e1tico esbozo. Las tesis que voy a enunciar no son por cierto improvisadas, pero s\u00f3lo pueden ser sostenidas y probadas, es decir confirmadas o rectificadas, por estudios y an\u00e1lisis m\u00e1s profundos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ideolog\u00eda no tiene historia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Una advertencia para exponer la raz\u00f3n de principio que, a mi parecer, si bien no fundamenta, por lo menos autoriza el proyecto de una teor\u00eda de la ideolog\u00eda en general y no de una teor\u00eda de las ideolog\u00edas particulares, que siempre expresan, cualquiera que sea su forma (religiosa, moral, jur\u00eddica, pol\u00edtica), posiciones de clase.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Evidentemente, ser\u00e1 necesario emprender una teor\u00eda de las ideolog\u00edas bajo la doble relaci\u00f3n que acaba de se\u00f1alarse. Se ver\u00e1 entonces que una teor\u00eda de las ideolog\u00edas se basa en \u00faltima instancia en la historia de las formaciones sociales, por lo tanto de los modos de producci\u00f3n combinados en \u00e9sta y de las luchas de clases que en ellas se desarrollan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta claro en ese sentido que no puede tratarse de una teor\u00eda e las ideolog\u00edas en general, pues las ideolog\u00edas (definidas bajo la doble relaci\u00f3n indicada: particular y de clase) tienen una historia cuya determinaci\u00f3n, aunque les concierne, en \u00faltima instancia se halla sin duda situada fuera de las ideolog\u00edas exclusivamente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En cambio, si puedo presentar el proyecto de una teor\u00eda de la ideolog\u00eda en general, y si esta teor\u00eda es uno de los elementos del cual dependen las teor\u00edas de las ideolog\u00edas, esto implica una proposici\u00f3n de apariencia parad\u00f3jica, que enunciar\u00e9 en los siguientes t\u00e9rminos: la ideolog\u00eda no tiene historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es sabido que esa f\u00f3rmula figura con toda sus letras en un pasaje de la Ideolog\u00eda alemana. Marx la enuncia al referirse a la metaf\u00edsica que, dice, no tiene m\u00e1s historia que la moral (sobreentendido: y que las otras formas de la ideolog\u00eda).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En la Ideolog\u00eda alemana esta f\u00f3rmula aparece en un contexto claramente positivista. La ideolog\u00eda es concebida como pura ilusi\u00f3n, puro sue\u00f1o, es decir, nada. Toda su realidad est\u00e1 fuera de s\u00ed misma. La ideolog\u00eda es pensada por lo tanto como una construcci\u00f3n imaginaria cuyo estatuto te\u00f3rico del sue\u00f1o en los autores anteriores a Freud. Para estos autores, el sue\u00f1o era el resultado puramente imaginario, es decir nulo, de \u201cresiduos diurnos\u201d presentados bajo una composici\u00f3n y un orden arbitrarios, adem\u00e1s a veces \u201cinvertidos\u201d y, resumiendo, \u201cen desorden\u201d. para ellos el sue\u00f1o era lo imaginario vac\u00edo y nulo, bricol\u00e9 arbitrariamente, con los ojos cerrados, con residuos de la \u00fanica realidad plena y positiva, la del d\u00eda. Este es exactamente el estatuto de la filosof\u00eda y de la ideolog\u00eda en la Ideolog\u00eda alemana (puesto que la filosof\u00eda es la ideolog\u00eda por excelencia).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ideolog\u00eda es pues para Marx un bricolage imaginario, un puro sue\u00f1o, vac\u00edo y vano, constituido con los \u201cresiduos diurnos\u201d de la \u00fanica realidad plena y positiva, la de la historia, concreta de individuos concretos, materiales, que producen materialmente su existencia. En este sentido, en la Ideolog\u00eda alemana la ideolog\u00eda no tiene historia; su historia est\u00e1 fuera de ella, all\u00ed donde existe la \u00fanica historia existente, la de los individuos concretos, etc. La tesis de que la ideolog\u00eda no tiene historia es en la Ideolog\u00eda alemana una tesis puramente negativa ya que significa a la vez;<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) La ideolog\u00eda no es nada en tanto que es puro sue\u00f1o (fabricado no se sabe por qu\u00e9 potencia, a menos que lo sea por la alienaci\u00f3n de la divisi\u00f3n del trabajo, pero en tal caso tambi\u00e9n se trata de una determinaci\u00f3n negativa ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) La ideolog\u00eda no tiene historia, lo cual no quiere decir en absoluto que no tenga historia (al contrario, puesto que no es m\u00e1s que el p\u00e1lido reflejo, vac\u00edo e invertido, de la historia real), sino que no tiene historia propia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, la tesis que deseo defender, retomando formalmente los t\u00e9rminos de la Ideolog\u00eda alemana (\u201cla ideolog\u00eda no tiene historia\u201d), es radicalmente diferente de la tesis positivista-historicista de la Ideolog\u00eda alemana.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por una parte, puedo sostener que las ideolog\u00edas tienen una historia propia (aunque est\u00e9 determinada en \u00faltima instancia por la lucha de clases); y, por otra, puedo sostener al mismo tiempo que la ideolog\u00eda en general no tiene historia, pero no en un sentido negativo (su historia est\u00e1 fuera de ella), sino en un sentido absolutamente positivo.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Este sentido es positivo si realmente es propio de la ideolog\u00eda el estar dotada de una estructura y un funcionamiento tales que la constituyen en una realidad no-hist\u00f3rica, es decir omnihist\u00f3rica, en el sentido en que esa estructura y ese funcionamiento, bajo una misma forma, inmutable, est\u00e1n presentes en lo que se llama la historia toda, en el sentido en que el Manifiesto define la historia como historia de la lucha de clases, es decir, como historia de las sociedades de clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para proveer aqu\u00ed un hito te\u00f3rico, retomando esta vez el ejemplo del sue\u00f1o seg\u00fan la concepci\u00f3n freudiana, dir\u00e9 que nuestra proposici\u00f3n (\u201cla ideolog\u00eda no tiene historia\u201d) puede y debe \u2014de una manera que no tiene nada de arbitraria sino que, por el contrario, es te\u00f3ricamente necesaria, pues existe un lazo org\u00e1nico entre las dos proposiciones\u2014 ser puesta en relaci\u00f3n directa con aquella proposici\u00f3n de Freud que afirma que el inconsciente es eterno, o sea, que no tiene historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si eterno no quiere decir trascendente a toda historia (temporal), sino omnipresente, transhist\u00f3rico y, por lo tanto, inmutable en su forma en todo el transcurso de la historia, yo retomar\u00e9 palabra por palabra la expresi\u00f3n de Freud y escribir\u00e9: la ideolog\u00eda es eterna, igual que el inconsciente, y agregar\u00e9 que esta comparaci\u00f3n me parece te\u00f3ricamente justificada por el hecho de que la eternidad del inconsciente est\u00e1 en relaci\u00f3n con la eternidad de la ideolog\u00eda en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed por qu\u00e9 me creo autorizado, al menos presuntamente, para proponer una teor\u00eda de la ideolog\u00eda en general, en el sentido en que Freud present\u00f3 una teor\u00eda del inconsciente en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para simplificar la expresi\u00f3n, teniendo en cuenta lo dicho sobre las ideolog\u00edas ser\u00e1 conveniente emplear la palabra ideolog\u00eda a secas para designar la ideolog\u00eda en general, de la cual acabo de decir que no tiene historia o, lo que es igual, que es eterna, es decir, omnipresente bajo su forma inmutable, en toda la historia (= la historia de las formaciones sociales incluyendo las clases sociales). En efecto, me limito provisoriamente a las \u201csociedades de clase\u201d y a su historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ideolog\u00eda es una \u201crepresentaci\u00f3n\u201d de la relaci\u00f3n imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para abordar la tesis central sobre la estructura y el funcionamiento de la ideolog\u00eda, deseo presentar primeramente dos tesis, una negativa y otra positiva. La primera se refiere al objeto \u201crepresentado\u201d bajo la forma imaginaria de la ideolog\u00eda, la segunda a la materialidad de la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tesis 1: la ideolog\u00eda representa la relaci\u00f3n imaginaria de los individuos con sus condiciones reales de existencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Com\u00fanmente se dice de las ideolog\u00edas religiosa, moral, jur\u00eddica, pol\u00edtica, etc. que son otras tantas \u201cconcepciones del mundo\u201d. Por supuesto se admite, a menos que se viva una de esas ideolog\u00edas como la verdad (por ejemplo si se \u201ccree\u201d en Dios, el Deber, la Justicia, etc.), que esa ideolog\u00eda de la que se habla desde el punto de vista cr\u00edtico, examin\u00e1ndola como un etn\u00f3logo lo hace con los mitos de una \u201csociedad primitiva\u201d, que esas \u201cconcepciones del mundo\u201d son en gran parte imaginarias, es decir, que no \u201ccorresponden a la realidad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, aun admitiendo que no correspondan a la realidad, y por lo tanto que constituyan una ilusi\u00f3n, se admite que aluden a la realidad, y que basta con \u201cinterpretarlas\u201d para encontrar en su representaci\u00f3n imaginaria del mundo la realidad misma de ese mundo (ideolog\u00eda = ilusi\u00f3n\/alusi\u00f3n ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Existen diferentes tipos de interpretaci\u00f3n: los m\u00e1s conocidos son el mecanicista, corriente en el siglo XVII (Dios es la representaci\u00f3n imaginaria del Rey real), y la interpretaci\u00f3n \u201chermen\u00e9utica\u201d inaugurada por los primeros Padres de la Iglesia y adoptada por Feuerbach y la escuela teol\u00f3gico-filos\u00f3fica surgida de \u00e9l, ejemplificada por el te\u00f3logo Barth. (Para Feuerbach, por ejemplo, Dios es la esencia del Hombre real.) Voy a lo esencial al decir que, con tal que se interprete la transposici\u00f3n (y la inversi\u00f3n) imaginaria de la ideolog\u00eda, se llega a la conclusi\u00f3n de que en la ideolog\u00eda \u201clos hombres se representan en forma imaginaria sus condiciones reales de existencia\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Lamentablemente, esta interpretaci\u00f3n deja en suspenso un peque\u00f1o problema: \u00bfpor qu\u00e9 los hombres \u201cnecesitan\u201d esta transposici\u00f3n imaginaria de sus condiciones reales de existencia para \u201crepresentarse\u201d sus condiciones de existencia reales?<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La primera respuesta (la del siglo VIII) propone una soluci\u00f3n simple: ello es culpa de los Curas o de los D\u00e9spotas que \u201cforjaron\u201d las \u201cBellas mentiras\u201d para que los hombres, creyendo obedecer a Dios, obedezcan en realidad a los Curas o a los D\u00e9spotas, por lo general aliados en la impostura, ya que los Curas se hallan al servicio de los D\u00e9spotas o viceversa, seg\u00fan la posici\u00f3n pol\u00edtica de dichos \u201cte\u00f3ricos\u201d. Existe pues una causa de la transposici\u00f3n imaginaria de las condiciones reales de existencia: la existencia de un peque\u00f1o grupo de hombres c\u00ednicos que basan su dominaci\u00f3n y explotaci\u00f3n del \u201cpueblo\u201den una representaci\u00f3n falseada del mundo que han imaginado para esclavizar los esp\u00edritus mediante el dominio de su imaginaci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La segunda respuesta (la de Feuerbach, adoptada al pie de la letra por Marx en sus Obras de juventud ) es m\u00e1s \u201cprofunda\u201d, pero igualmente falsa. Tambi\u00e9n ella busca y encuentra una causa de la transposici\u00f3n y la deformaci\u00f3n imaginaria de las condiciones reales de existencia de los hombres (en una palabra, de la alienaci\u00f3n en lo imaginario de la representaci\u00f3n de las condiciones de existencia de los hombres). Esta causa no son ya los curas ni los d\u00e9spotas, ni su propia imaginaci\u00f3n activa y la imaginaci\u00f3n pasiva de sus v\u00edctimas. Esta causa es la alienaci\u00f3n material que reina en las condiciones de existencia de los hombres mismos. Es as\u00ed como Marx defiende en la Cuesti\u00f3n jud\u00eda y otras obras la idea feuerbachiana de que los hombres se forman una representaci\u00f3n alienada (=imaginaria) de sus condiciones de existencia porque esas condiciones son alienantes (en los Manuscritos del 44, porque esas condiciones est\u00e1n dominadas por la esencia de la sociedad alienada: el \u201ctrabajo alienado\u201d ).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Todas estas interpretaciones toman al pie de la letra la tesis que suponen y sobre la cual se basan: que en la representaci\u00f3n imaginaria del mundo que se encuentra en una ideolog\u00eda est\u00e1n reflejadas las condiciones de existencia de los hombres, y por lo tanto su mundo real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ahora bien, repito aqu\u00ed una tesis que ya he anticipado: no son sus condiciones reales de existencia, su mundo real, lo que los \u201chombres\u201d \u201cse representan\u201d en la ideolog\u00eda sino que lo representado es ante todo la relaci\u00f3n que existe entre ellos y las condiciones de existencia. Tal relaci\u00f3n es el punto central de toda representaci\u00f3n ideol\u00f3gica y por lo tanto imaginaria del mundo real. En esa relaci\u00f3n est\u00e1 contenida la \u201ccausa\u2019 que debe dar cuenta de la deformaci\u00f3n imaginaria de la representaci\u00f3n ideol\u00f3gica del mundo real O m\u00e1s bien, para dejar en suspenso el lenguaje causal, es necesario emitir la tesis de que es la naturaleza imaginaria de esa relaci\u00f3n la que sostiene toda la deformaci\u00f3n imaginaria que se puede observar (si no se vive en su verdad) en toda ideolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para utilizar un lenguaje marxista, si bien aceptamos que la representaci\u00f3n de las condiciones reales de existencia de los individuos que se desempe\u00f1an como agentes de la producci\u00f3n, de la explotaci\u00f3n, de la represi\u00f3n, de la ideologizaci\u00f3n y de la pr\u00e1ctica cient\u00edfica, est\u00e1 determinada en \u00faltima instancia por las relaciones de producci\u00f3n y las relaciones derivadas de ellas, diremos lo siguiente: toda ideolog\u00eda, en su formaci\u00f3n necesariamente imaginaria no representa las relaciones de producci\u00f3n existentes (y las otras relaciones que de all\u00ed derivan) sino ante todo la relaci\u00f3n (imaginaria) de los individuos con las relaciones de producci\u00f3n y las relaciones que de ella resultan. En la ideolog\u00eda no est\u00e1 representado entonces el sistema de relaciones reales que gobiernan la existencia de los individuos, sino la relaci\u00f3n imaginaria de esos individuos con las relaciones reales en que viven.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si esto es as\u00ed, la pregunta sobre la\u201ccausa\u201d de la deformaci\u00f3n imaginaria de las relaciones reales en la ideolog\u00eda desaparece y debe ser reemplazada por otra: \u00bfpor qu\u00e9 la representaci\u00f3n dada a los individuos de su relaci\u00f3n (individual) con las relaciones sociales que gobiernan sus condiciones de existencia y su vida colectiva e individual es necesariamente imaginaria? \u00bfY cu\u00e1l es la naturaleza de este ente imaginario? La cuesti\u00f3n as\u00ed planteada halla soluci\u00f3n en la existencia de una \u201ccamarilla\u201d (14) de individuos (curas o d\u00e9spotas) autores de la gran mistificaci\u00f3n ideol\u00f3gica, o bien en el car\u00e1cter alienado del mundo real. Veremos el porqu\u00e9 al desarrollar nuestra exposici\u00f3n. Por el momento, no iremos m\u00e1s lejos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tesis 2: la ideolog\u00eda tiene una existencia material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ya hemos tocado esta tesis al decir que las \u201cideas\u201d o \u201crepresentaciones\u201d, etc. de las que parece compuesta la ideolog\u00eda, no tienen existencia ideal, idealista, espiritual, sino material. Hemos sugerido incluso que la existencia ideal, idealista, espiritual de las \u201cideas\u201d deriva exclusivamente de una ideolog\u00eda de la \u201cidea\u201d y de la ideolog\u00eda y, agreguemos, de una ideolog\u00eda de lo que parece \u201cfundar\u201d esta concepci\u00f3n desde la aparici\u00f3n de las ciencias, es decir, lo que practican las ciencias se representan, en su ideolog\u00eda espont\u00e1nea, como las \u201cideas\u201d, verdaderas o falsas. Por supuesto que esta tesis, presentada bajo la forma de una afirmaci\u00f3n, no est\u00e1 demostrada. Pedimos solamente que se le conceda, digamos en nombre del materialismo, un juicio previo simplemente favorable. Para su demostraci\u00f3n ser\u00edan necesarios extensos razonamientos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, para avanzar en nuestro an\u00e1lisis de la naturaleza de la ideolog\u00eda necesitamos una tesis presuntiva de la existencia no espiritual sino material de las \u201cideas\u201d u otras \u201crepresentaciones\u201d. O nos es simplemente \u00fatil para que aparezca m\u00e1s claramente lo que todo an\u00e1lisis m\u00e1s o menos serio de una ideolog\u00eda cualquiera muestra inmediatamente de manera emp\u00edrica a todo observador, aun al que no posea gran sentido cr\u00edtico. Cuando nos referimos a los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado y a sus pr\u00e1cticas, hemos dicho que todos ellos son la realizaci\u00f3n de una ideolog\u00eda (ya que la unidad de esas diferentes ideolog\u00edas particulares \u2014religiosa, moral, jur\u00eddica, pol\u00edtica, est\u00e9tica, etc.\u2014 est\u00e1 asegurada por su subordinaci\u00f3n a la ideolog\u00eda dominante). Retomamos esta tesis: en un aparato y su pr\u00e1ctica, o sus pr\u00e1cticas, existe siempre una ideolog\u00eda. Tal existencia es material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por supuesto, la existencia material de la ideolog\u00eda en un aparato y sus pr\u00e1cticas no posee la misma modalidad que la existencia material de una baldosa o un fusil. Pero aun con riesgo de que se nos tilde de neoaristot\u00e9licos (se\u00f1alemos que Marx sent\u00eda gran estima por Arist\u00f3teles) diremos que \u201cla materia se dice en varios sentidos\u201d o m\u00e1s bien que existe bajo diferentes modalidades, todas en \u00faltima instancia arraigadas en la materia \u201cf\u00edsica\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dicho esto, veamos lo que pasa en los \u201cindividuos\u201d que viven en la ideolog\u00eda, o sea con una representaci\u00f3n determinada del mundo (religiosa, moral, etc.) cuya deformaci\u00f3n imaginaria depende de su relaci\u00f3n imaginaria con sus condiciones de existencia, es decir, en \u00faltima instancia, con las relaciones de producci\u00f3n y de clase (ideolog\u00eda = relaci\u00f3n imaginaria con las relaciones reales). Diremos que esta relaci\u00f3n est\u00e1 dotada de existencia material.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed entonces lo que se puede comprobar. Un individuo cree en Dios, o en el Deber, o en la Justicia, etc\u00e9tera. Tal creencia depende (para todo el mundo, o sea, para todos los que vive en una representaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la ideolog\u00eda, que reduce la ideolog\u00eda a ideas dotadas por definici\u00f3n de existencia espiritual) de las ideas de dicho individuo, por lo tanto, de \u00e9l mismo en tanto sujeto poseedor de una conciencia en la cual est\u00e1n contenidas las ideas de su creencia. A trav\u00e9s de lo cual, es decir, mediante el dispositivo \u201cconceptual\u201d perfectamente ideol\u00f3gico as\u00ed puesto en juego (el sujeto dotado de una conciencia en la que forma o reconoce libremente las ideas en que cree), el comportamiento (material) de dicho sujeto deriva de \u00e9l naturalmente.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El individuo en cuesti\u00f3n se conduce de tal o cual manera, adopta tal o cual comportamiento pr\u00e1ctico y, adem\u00e1s, participa de ciertas pr\u00e1cticas reguladas, que son las del aparato ideol\u00f3gico del cual \u201cdependen\u201d las ideas que \u00e9l ha elegido libremente, con toda conciencia, en su calidad de sujeto. Si cree en Dios, va a la iglesia para asistir a la misa, se arrodilla, reza, se confiesa, hace penitencia (antes \u00e9sta era material en el sentido corriente del t\u00e9rmino)y naturalmente se arrepiente, y contin\u00faa, etc. Si cree en el deber tendr\u00e1 los comportamientos correspondientes, inscritos en pr\u00e1cticas rituales \u201cconformes a las buenas costumbres\u201d. si cree en la justicia, se someter\u00e1 sin discutir a las reglas del derecho, podr\u00e1 incluso protestar cuando sean violadas, firmar petitorios, tomar parte en una manifestaci\u00f3n, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Comprobamos en todo este esquema que la representaci\u00f3n ideol\u00f3gica de la ideolog\u00eda est\u00e1 obligada a reconocer que todo \u201csujeto\u201d dotado de una \u201cconciencia\u201d y que cree en las \u201cideas\u201d de su \u201cconciencia\u201d le inspira y acepta libremente, debe \u201cactuar seg\u00fan sus ideas\u201d, debe por lo tanto traducir en los actos de su pr\u00e1ctica material sus propias ideas de sujeto libre. Si no lo hace, eso \u201cno est\u00e1 bien\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En realidad, si no hace lo que deber\u00eda hacer en funci\u00f3n de lo que cree, hace entonces otra cosa, lo cual \u2014siempre en funci\u00f3n del mismo esquema idealista\u2014 da a entender que tiene otras ideas que las que proclama y que act\u00faa seg\u00fan esas otras ideas, como hombre \u201cinconsecuente\u201d (\u201cnadie es malvado voluntariamente\u201d), c\u00ednico, o perverso.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En todos los casos, la ideolog\u00eda de la ideolog\u00eda reconoce, a pesar de su deformaci\u00f3n imaginaria, que las \u201cideas\u201d de un sujeto humano existen o deben existir en sus actos, y si eso no sucede, le proporciona otras ideas correspondientes a los actos (aun perversos) que el sujeto realiza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esa ideolog\u00eda habla de actos: nosotros halaremos de actos en pr\u00e1cticas. Y destacaremos que tales pr\u00e1cticas est\u00e1n reguladas por rituales en los cuales se inscriben, en el seno de la existencia material de un aparato ideol\u00f3gico, aunque s\u00f3lo sea de una peque\u00f1a parte de ese aparato: una modesta misa en una peque\u00f1a iglesia, un entierro, un match de peque\u00f1as proporciones en una sociedad deportiva, una jornada de clase en una escuela, una reuni\u00f3n o un mitin de un partido pol\u00edtico, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Debemos adem\u00e1s a la \u201cdial\u00e9ctica\u201d defensiva de Pascal la maravillosa f\u00f3rmula que nos permitir\u00e1 trastocar el orden del esquema nocional de la ideolog\u00eda. Pascal dijo, poco m\u00e1s o menos: \u201cArrodillaos, moved los labios en oraci\u00f3n, y creer\u00e9is\u201d. Trastoca as\u00ed escandalosamente el orden de las cosas, aportando, como Cristo, la divisi\u00f3n en lugar de la paz y, por a\u00f1adidura, el esc\u00e1ndalo mismo, lo que es muy poco cristiano (\u00a1pues desdichado aquel por quien el esc\u00e1ndalo llega al mundo!). bendito esc\u00e1ndalo que le hizo mantener, por un acto de desaf\u00edo jansenista, un lenguaje que designa la realidad en persona.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se nos permitir\u00e1 dejar a Pascal con sus argumentos de lucha ideol\u00f3gica en el seno del aparato ideol\u00f3gico de Estado religioso de su tiempo. Y se nos dejar\u00e1 usar un lenguaje m\u00e1s directamente marxista, si es posible, pues entramos en terrenos todav\u00eda mal explorados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Diremos pues, considerando s\u00f3lo un sujeto (un individuo), que la existencia de las ideas de su creencia es material, en tanto esas ideas son actos materiales insertos en pr\u00e1cticas materiales, reguladas por rituales materiales definidos, a su vez, por el aparato ideol\u00f3gico material del que proceden las ideas de ese sujeto. Naturalmente los cuatro adjetivos \u201cmateriales\u201d inscritos en nuestra proposici\u00f3n deben ser afectados por modalidades diferentes, ya que la materialidad de un desplazamiento para ir a misa, del acto de arrodillarse, de un adem\u00e1n para persignarse o para indicar mea culpa, de una frase, de una oraci\u00f3n, de un acto de contrici\u00f3n, de una penitencia, de una mirada, de un apret\u00f3n de manos, de un discurso verbal externo o de un discurso verbal \u201cinterno\u201d (la conciencia), no son una sola y misma materialidad. Dejamos en suspenso la teor\u00eda de la diferencia de las modalidades de la materialidad.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta presentaci\u00f3n trastrocada de las cosas, no nos encontramos en absoluto ante un \u201ctrastrocamiento\u201d, pues comprobamos que ciertas nociones han desaparecido pura y simplemente de nuestra nueva presentaci\u00f3n, en tanto que, por el contrario, otras subsisten y aparecen nuevos t\u00e9rminos.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Ha desaparecido: el t\u00e9rmino ideas.<br \/>\nSubsisten: los t\u00e9rminos sujeto, conciencia, creencia, actos.<br \/>\nAparecen: los t\u00e9rminos pr\u00e1cticas, rituales, aparato ideol\u00f3gico.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">No se trata pues de un trastrocamiento (salvo en el sentido en que se dice que un gobierno se ha trastrocado), sino de un reordenamiento (de tipo no-ministerial) bastante extra\u00f1o, pues obtenemos el siguiente resultado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ideas en tanto tales han desaparecido (en tanto dotadas de una existencia ideal, espiritual), en la misma medida en que se demostr\u00f3 que su existencia estaba inscrita en los actos de las pr\u00e1cticas reguladas por los rituales definidos, en \u00faltima instancia, por un aparato ideol\u00f3gico. Se ve as\u00ed que el sujeto act\u00faa en la medida en que es actuado por el siguiente sistema (enunciado en su orden de determinaci\u00f3n real): ideolog\u00eda existente en un aparato ideol\u00f3gico material que prescribe pr\u00e1cticas materiales reguladas por un ritual material, pr\u00e1cticas \u00e9stas que existen en los actos materiales de un sujeto que act\u00faa con toda conciencia seg\u00fan su creencia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero esta misma presentaci\u00f3n prueba que hemos conservado las nociones siguientes: sujeto, conciencia, creencia, actos. De esta secuencia extraemos luego el t\u00e9rmino central, decisivo, del que depende todo: la noci\u00f3n de sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Y enunciamos enseguida dos tesis conjuntas:<br \/>\n1) No hay pr\u00e1ctica sino por y bajo una ideolog\u00eda.<br \/>\n2) No hay ideolog\u00eda sino por el sujeto y para los sujetos.<br \/>\nPodemos pasar ahora a nuestra tesis central.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ideolog\u00eda interpela a los individuos como sujetos<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esta tesis viene simplemente a explicitar nuestra \u00faltima proposici\u00f3n: la ideolog\u00eda s\u00f3lo existe por el sujeto y para los sujetos. O sea: s\u00f3lo existe ideolog\u00eda para los sujetos concretos y esta destinaci\u00f3n de la ideolog\u00eda es posible solamente por el sujeto: es decir por la categor\u00eda de sujeto y su funcionamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esto queremos decir que aun cuando no aparece bajo esta denominaci\u00f3n (el sujeto) hasta el advenimiento de la ideolog\u00eda burguesa, ante todo con el advenimiento de la ideolog\u00eda jur\u00eddica (15), la categor\u00eda de sujeto (que puede funcionar bajo otras denominaciones: por ejemplo, en Plat\u00f3n, el alma, Dios, etc.) es la categor\u00eda constitutiva de toda ideolog\u00eda, cualquiera que sea su fecha hist\u00f3rica, ya que la ideolog\u00eda no tiene historia.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Decimos que la categor\u00eda de sujeto es constitutiva de toda ideolog\u00eda, pero agregamos enseguida que la categor\u00eda de sujeto es constitutiva de toda ideolog\u00eda s\u00f3lo en tanto toda ideolog\u00eda tiene por funci\u00f3n (funci\u00f3n que la define) la \u201cconstituci\u00f3n\u201d de los individuos concretos en sujetos. El funcionamiento de toda ideolog\u00eda existe en ese juego de doble constituci\u00f3n, ya que la ideolog\u00eda no es nada m\u00e1s que su funcionamiento en las formas materiales de la existencia de ese funcionamiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Para comprender claramente lo que sigue es necesario tener presente que tanto el autor de estas l\u00edneas como el lector que las lee son sujetos y, por lo tanto, sujetos ideol\u00f3gicos (proposici\u00f3n tautol\u00f3gica), es decir que tanto el autor como el lector de estas l\u00edneas viven \u201cespont\u00e1neamente\u201d o \u201cnaturalmente\u201d en la ideolog\u00eda, en el sentido en que hemos dicho que \u201cel hombre es por naturaleza un animal ideol\u00f3gico\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Que el autor, al escribir las l\u00edneas de un discurso que pretende ser cient\u00edfico, est\u00e9 completamente ausente, como \u201csujeto\u201d, de su \u201cdiscurso\u201d cient\u00edfico (pues todo discurso cient\u00edfico es por definici\u00f3n un discurso sin sujeto y s\u00f3lo hay \u201csujeto de la ciencia\u201d en una ideolog\u00eda de la ciencia), es otra cuesti\u00f3n, que por el momento dejaremos de lado.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tal como dijo admirablemente San Pablo, es en el \u201cLogos\u201d (entendamos, en la ideolog\u00eda) donde tenemos \u201cel ser, el movimiento y la vida\u201d. De all\u00ed resulta que, tanto para ustedes como para m\u00ed, la categor\u00eda de sujeto es una \u201cevidencia\u201d primera (las evidencias son siempre primeras): est\u00e1 claro que ustedes y yo somos sujetos (libres, morales, etc.). como todas las evidencias, incluso aquellas por las cuales una palabra \u201cdesigna una cosa\u201d o \u201cposee una significaci\u00f3n\u201d (incluyendo por lo tanto las evidencias de la \u201ctransparencia\u201d del lenguaje), esta \u201cevidencia\u201d de que ustedes y yo somos sujetos \u2014y el que esto no constituya un problema\u2014 es un efecto ideol\u00f3gico, el efecto ideol\u00f3gico elemental (16). En efecto, es propio de la ideolog\u00eda imponer (sin parecerlo, dado que son \u201cevidencias\u201d) las evidencias como evidencias que no podemos dejar de reconocer, y ante las cuales tenemos la inevitable y natural reacci\u00f3n de exclamar (en voz alta o en el \u201csilencio de la conciencia\u201d): \u201c\u00a1Es evidente! \u00a1eso es! \u00a1Es muy cierto!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En esta reacci\u00f3n se ejerce la funci\u00f3n de reconocimiento ideol\u00f3gico que es una de las dos funciones de la ideolog\u00eda como tal (su contrario es la funci\u00f3n de desconocimiento).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tomemos un ejemplo muy \u201cconcreto\u201d: todos nosotros tenemos amigos que cuando llaman a nuestra puerta y nosotros preguntamos \u201c\u00bfqui\u00e9n es?\u201d a trav\u00e9s de la puerta cerrada, responden (pues es \u201cevidente\u201d) \u201c\u00a1Soy yo!\u201d De hecho, nosotros reconocemos que \u201ces ella\u201d o \u201ces \u00e9l\u201d. abrimos la puerta, y \u201ces cierto que es ella quien est\u00e1 all\u00ed\u201d. Para tomar otro ejemplo, cuando reconocemos en la calle a alguien de nuestro conocimiento, le mostramos que lo hemos reconocido (y que hemos reconocido que nos ha reconocido) dici\u00e9ndole \u201c\u00a1Buen d\u00eda, querido amigo!\u201d y estrech\u00e1ndole la mano (pr\u00e1ctica material ritual de reconocimiento ideol\u00f3gico de la vida diaria, al menos en Francia; otros rituales en otros lugares).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Con esta advertencia previa y sus ilustraciones concretas, deseo solamente destacar que ustedes y yo somos siempre ya sujetos que, como tales, practicamos sin interrupci\u00f3n los rituales del reconocimiento ideol\u00f3gico que nos garantizan que somos realmente sujetos concretos, individuales, inconfundibles e (naturalmente) irremplazables. La escritura a la cual yo procedo actualmente y la lectura a la cual ustedes se dedican actualmente (17) son, tambi\u00e9n ellas, desde este punto de vista, rituales de reconocimiento ideol\u00f3gico, incluida la \u201cevidencia\u201d con que pueda impon\u00e9rseles a ustedes la \u201cverdad\u201d de mis reflexiones o su \u201cfalsedad\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero reconocer que somos sujetos, y que funcionamos en los rituales pr\u00e1cticos de la vida cotidiana m\u00e1s elemental (el apret\u00f3n de manos, el hecho de llamarlo a usted por su nombre, el hecho de saber, aun cuando lo ignore, que usted \u201ctiene\u201d un nombre propio que lo hace reconocer como sujeto \u00fanico, etc.), tal reconocimiento nos da solamente la \u201cconciencia\u201d de nuestra pr\u00e1ctica interesante (eterna) del reconocimiento ideol\u00f3gico \u2014su conciencia, es decir su reconocimiento\u2014, pero no nos da en absoluto el conocimiento (cient\u00edfico) del mecanismo de este reconocimiento. Ahora bien, en este conocimiento hay que ir a parar si se quiere, mientras se hable en la ideolog\u00eda y desde el seno de la ideolog\u00eda, esbozar un discurso que intente romper con la ideolog\u00eda para atreverse a ser el comienzo de un discurso cient\u00edfico (sin sujeto) sobre la ideolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Entonces, para representar por qu\u00e9 la categor\u00eda de sujeto es constitutiva de la ideolog\u00eda, la cual s\u00f3lo existe al constituir a los sujetos concretos en sujetos, voy a emplear un modo de exposici\u00f3n especial, lo bastante \u201cconcreto\u201d como para que sea reconocido, pero suficientemente abstracto como para que sea pensable y pensado dando lugar a un conocimiento.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dir\u00eda en una primera f\u00f3rmula: toda ideolog\u00eda interpela a los individuos concretos como sujetos concretos, por el funcionamiento de la categor\u00eda de sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">He aqu\u00ed una proposici\u00f3n que implica que por el momento distinguimos los individuos concretos por una parte y los sujetos concretos por la otra, a pesar d que, en este nivel, no hay sujeto concreto si no est\u00e1 sostenido por un individuo concreto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sugerimos entonces que la ideolog\u00eda \u201cact\u00faa\u201d o \u201cfunciona\u201d de tal modo que \u201crecluta\u201d sujetos entre los individuos (los recluta a todos), o \u201ctransforma\u201d a los individuos en sujetos (los transforma a todos) por medio de esta operaci\u00f3n muy precisa que llamamos interpelaci\u00f3n, y que se puede representar con la m\u00e1s trivial y corriente interpelaci\u00f3n, policial (o no) \u201c\u00a1Eh, usted, oiga!\u201d (18).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Si suponemos que la hipot\u00e9tica escena ocurre en la calle, el individuo interpelado se vuelve. Por este simple giro f\u00edsico de 180 grados se convierte en sujeto. \u00bfPor qu\u00e9? Porque reconoci\u00f3 que la interpelaci\u00f3n se dirig\u00eda \u201cprecisamente\u201d a \u00e9l y que \u201cera precisamente \u00e9l quien hab\u00eda sido interpelado\u201d (y no otro). La experiencia demuestra que las telecomunicaciones pr\u00e1cticas de la interpelaci\u00f3n son tales que la interpelaci\u00f3n siempre alcanza al hombre buscado: se trate de un llamado verbal o de un toque de silbato, el interpelado reconoce siempre que era precisamente \u00e9l a quien se interpelaba. No deja de ser \u00e9ste un fen\u00f3meno extra\u00f1o que no s\u00f3lo se explica por el sentimiento de culpabilidad\u201d, pese al gran n\u00famero de personas que \u201ctienen algo que reprocharse\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Naturalmente, para comodidad y claridad de la exposici\u00f3n de nuestro peque\u00f1o teatro te\u00f3rico, hemos tenido que presentar las cosas bajo la forma de una secuencia, con un antes y un despu\u00e9s, por lo tanto bajo la forma de una sucesi\u00f3n temporal. Hay individuos que se pasean. En alguna parte (generalmente a sus espaldas) resuena la interpelaci\u00f3n: \u201c\u00a1Eh, usted, oiga!\u201d. Un individuo (en el 90% de los casos aquel a quien va dirigida) se vuelve, creyendo-suponiendo-sabiendo que se trata de \u00e9l, reconociendo pues que \u201ces precisamente a \u00e9l\u201d a quien apunta la interpelaci\u00f3n. En realidad las cosas ocurren sin ninguna sucesi\u00f3n. La existencia de la ideolog\u00eda y la interpelaci\u00f3n de los individuos como sujetos son una sola y misma cosa.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Podemos agregar que lo que parece suceder as\u00ed fuera de la ideolog\u00eda (con m\u00e1s exactitud en la calle) pasa en realidad en la ideolog\u00eda. Lo que sucede en realidad en la ideolog\u00eda parece por lo tanto que sucede fuera de ella. Por eso aquellos que est\u00e1n en la ideolog\u00eda se creen por definici\u00f3n fuera de ella; uno de los efectos de la ideolog\u00eda es la negaci\u00f3n pr\u00e1ctica por la ideolog\u00eda del car\u00e1cter ideol\u00f3gico de la ideolog\u00eda: la ideolog\u00eda no dice nunca \u201csoy ideol\u00f3gica\u201d. Es necesario estar fuera de la ideolog\u00eda, es decir en el conocimiento cient\u00edfico, para poder decir: yo estoy en la ideolog\u00eda (caso realmente excepcional) o (caso general): yo estaba en la ideolog\u00eda. Se sabe perfectamente que la acusaci\u00f3n de estar en la ideolog\u00eda s\u00f3lo vale para los otros, nunca para s\u00ed (a menos que se sea realmente spinozista o marxista, lo cual respecto de este punto equivale a tener exactamente la misma posici\u00f3n). Esto quiere decir que la ideolog\u00eda no tiene afuera (para ella), pero al mismo tiempo que no es m\u00e1s que afuera (para la ciencia y la realidad).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Esto lo explic\u00f3 perfectamente Spinoza doscientos a\u00f1os antes que Marx, quien lo practic\u00f3 sin explicarlo en detalle. Pero dejemos este punto plet\u00f3rico de consecuencias no s\u00f3lo te\u00f3ricas sino directamente pol\u00edticas, ya que de \u00e9l depende, por ejemplo, toda la teor\u00eda de la cr\u00edtica y de la autocr\u00edtica, regla de oro de la pr\u00e1ctica de la lucha de clases marxista-leninista.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La ideolog\u00eda interpela, por lo tanto, a los individuos como sujetos. Dado que la ideolog\u00eda es eterna, debemos ahora suprimir la forma de temporalidad con que hemos representado el funcionamiento de la ideolog\u00eda y decir: la ideolog\u00eda ha siempre-ya interpelado a los individuos como sujetos; esto equivale a determinar que los individuos son siempre-ya interpelados por la ideolog\u00eda como sujetos, lo cual necesariamente nos lleva a una \u00faltima proposici\u00f3n: los individuos son siempre-ya sujetos. Por lo tanto los individuos son \u201cabstractos\u201d respecto de los sujetos que ellos mismos son siempre-ya. Esta proposici\u00f3n puede parecer una paradoja.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Sin embargo, el hecho de que n individuo sea siempre-ya sujeto, aun antes e nacer, es la simple realidad, accesible a cualquiera y en absoluto parad\u00f3jica. Freud demostr\u00f3 que los individuos son siempre \u201cabstractos\u201d respecto de los sujetos que ellos mismos son siempre-ya, destacando simplemente el ritual que rodeaba a la espera de un \u201cnacimiento\u201d, ese \u201cfeliz acontecimiento\u201d. Cualquiera sabe cu\u00e1nto y c\u00f3mo se espera a un ni\u00f1o que va a nacer. Lo que equivale a decir m\u00e1s prosaicamente, si convenimos en dejar de lado los \u201csentimientos\u201d, es decir las formas de la ideolog\u00eda familiar, paternal\/ maternal\/ conyugal\/ fraternal, en las que se espera el ni\u00f1o por nacer: se sabe de antemano que llevar\u00e1 el Apellido de su Padre.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Tendr\u00e1 pues una identidad y ser\u00e1 irremplazable. ya antes de nacer el ni\u00f1o es por lo tanto siempre-ya sujeto, est\u00e1 destinado a serlo en y por la configuraci\u00f3n ideol\u00f3gica familiar espec\u00edfica en la cual es \u201cesperado\u201d despu\u00e9s de haber sido concebido. In\u00fatil decir que esta configuraci\u00f3n ideol\u00f3gica familiar est\u00e1 en su unicidad fuertemente estructurada y que en esta estructura implacable m\u00e1s o menos \u201cpatol\u00f3gica\u201d (suponiendo que este t\u00e9rmino tenga un sentido asignable), el antiguo futuro-sujeto debe \u201cencontrar\u201d \u201csu\u201d lugar, es decir \u201cdevenir\u201d el sujeto sexual (var\u00f3n o ni\u00f1a) que ya es por anticipado. Es evidente que esta sujeci\u00f3n y preasignaci\u00f3n ideol\u00f3gica y todos los rituales de la crianza y la educaci\u00f3n familiares tienen alguna relaci\u00f3n con lo que Freud estudi\u00f3 en las formas de las \u201cetapas\u201d pregenitales y genitales de la sexualidad, por lo tanto en la \u201ctoma\u201d de lo que Freud se\u00f1al\u00f3, por sus efectos, como el Inconsciente. Pero dejemos tambi\u00e9n este punto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Avancemos otro paso. Lo que va a retener ahora nuestra atenci\u00f3n es la forma en que los \u201cactores\u201d de esta puesta en escena de la interpelaci\u00f3n y sus roles espec\u00edficos son reflejados en la estructura misma de toda ideolog\u00eda.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Un ejemplo: la ideolog\u00eda religiosa cristiana<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Como la estructura formal de toda ideolog\u00eda es siempre la misma, nos limitaremos a analizar un solo ejemplo, accesible a todos, el de la ideolog\u00eda religiosa: puntualizamos que puede reproducirse la misma demostraci\u00f3n con respecto a la ideolog\u00eda moral, jur\u00eddica, pol\u00edtica, est\u00e9tica, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Consideremos pues la ideolog\u00eda religiosa cristiana. Vamos a emplear una figura ret\u00f3rica y \u201chacerla hablar\u201d, es decir, reunir en un discurso ficticio lo que \u201cdice\u201d, no s\u00f3lo en sus dos Testamentos, en sus te\u00f3logos y sus Sermones, sino adem\u00e1s en sus pr\u00e1cticas, sus rituales, sus ceremonias y sus sacramentos. La ideolog\u00eda religiosa cristiana dice poco m\u00e1s o menos lo que sigue:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Yo me dirijo a ti, individuo humano llamado Pedro (todo individuo es llamado por su nombre, en sentido pasivo, y nunca es \u00e9l mismo quien se da su Nombre), para decirte que Dios existe y qu\u00e9 t\u00fa le debes rendir cuentas. Agrega: es Dios quien se dirige a ti por intermedio de mi voz (ya que la Escritura ha recogido la palabra de Dios, la Tradici\u00f3n la ha transmitido, la infalibilidad Pontificia la fija para siempre en sus puntos \u201cdelicados\u201d). Dice: he aqu\u00ed qui\u00e9n eres t\u00fa: \u00a1t\u00fa eres Pedro! \u00a1He aqu\u00ed cu\u00e1l es tu origen, has sido creado por Dios por la eternidad, aunque hayas nacido en 1920 despu\u00e9s de Jesucristo! \u00a1He aqu\u00ed tu lugar en el mundo! \u00a1He aqu\u00ed lo que debes hacer! \u00a1Gracias a lo cual, si observas la \u201cley del amor\u201d, ser\u00e1s salvado, t\u00fa, Pedro, y formar\u00e1s parte del Cuerpo Glorioso de Cristo!, etc\u00e9tera.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Es \u00e9se un discurso totalmente conocido y trivial, pero al mismo tiempo totalmente sorprendente. Sorprendente, pues si consideramos que la ideolog\u00eda religiosa se dirige precisamente a los individuos (19) para \u201ctransformarlos en sujetos\u201d, interpelando al individuo Pedro para hacer de \u00e9l un sujeto, libre de obedecer o desobedecer al llamado, es decir a las \u00f3rdenes de Dios: si los llama por su Nombre, reconociendo as\u00ed que ellos son siempre-ya interpelados como sujetos dotados de una identidad personal (hasta el punto de que el Cristo de Pascal dice: \u201cPor ti yo he derramado esta gota de mi sangre\u201d); si los interpela de tal modo que el sujeto responde \u201cS\u00ed, \u00a1soy precisamente yo! \u201d; si obtiene el reconocimiento de que ellos ocupan exactamente el lugar que ella les ha asignado como suyo en el mundo, una residencia fija (\u201c\u00a1es verdad, estoy aqu\u00ed, obrero, patr\u00f3n, soldado!\u201d) en este valle de l\u00e1grimas; si obtiene de ellos el reconocimiento de un destino (la vida o la condena eternas) seg\u00fan el respeto o el desprecio con los que traten los \u201cmandamientos de Dios\u201d, la Ley convertida en Amor; si todo esto sucede exactamente as\u00ed (en las pr\u00e1cticas de los muy conocidos rituales del bautismo, de la confirmaci\u00f3n, de la comuni\u00f3n, de la confesi\u00f3n y de la extremaunci\u00f3n, etc.), debemos se\u00f1alar que todo este \u201cprocedimiento\u201d que pone en escena sujetos religiosos cristianos est\u00e1 dominado por un fen\u00f3meno extra\u00f1o: tal multitud de sujetos religiosos posibles existe s\u00f3lo con la condici\u00f3n absoluta de que exista Otro Sujeto \u00danico, Absoluto, a saber, Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Convengamos en designar este nuevo y singular Sujeto con la graf\u00eda Sujeto con may\u00fascula, para distinguirlo de los sujetos ordinarios, sin may\u00fascula.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resulta entonces que la interpelaci\u00f3n a los individuos como sujetos supone la \u201cexistencia\u201d de otro Sujeto, \u00danico y central en Nombre del cual la ideolog\u00eda religiosa interpela a todos los individuos como sujetos. Todo esto est\u00e1 claramente escrito (20) en las justamente llamadas Escrituras. \u201cEn aquellos tiempos, el Se\u00f1or Dios (Yahv\u00e9) habl\u00f3 a Mois\u00e9s en la zarza. Y el Se\u00f1or llam\u00f3 a Mois\u00e9s: \u2018\u00a1Mois\u00e9s!\u2019 \u2018\u00a1Soy (precisamente) yo!\u2019, dijo Mois\u00e9s, \u2018\u00a1yo soy Mois\u00e9s tu servidor, habla y yo te escuchar\u00e9!\u2019 y el Se\u00f1or habl\u00f3 a Mois\u00e9s y dijo: \u2018Yo Soy El que Soy\u2019\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios se defini\u00f3 a s\u00ed mismo como el Sujeto por excelencia, aquel que es por s\u00ed y para s\u00ed (\u201cYo soy Aquel que soy\u201d), y aquel que interpela a su sujeto, el individuo que le est\u00e1 sometido por su interpelaci\u00f3n misma, a saber el individuo denominado Mois\u00e9s. Y Mois\u00e9s, interpelado-llamado por su Nombre, reconociendo que era \u201cprecisamente\u201d \u00e9l quien era llamado por Dios, reconoce que es sujeto, sujeto de Dios, sujeto sometido a Dios, sujeto por el Sujeto y sometido al Sujeto. La prueba es que lo obedece y hace obedecer a su pueblo las \u00f3rdenes de Dios.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Dios es pues el Sujeto, y Mois\u00e9s, y los innumerables sujetos del pueblo de dios, sus interlocutores-interpelados: sus espejos, sus reflejos. \u00bfAcaso los hombres no fueron creados a imagen de Dios? Como toda la reflexi\u00f3n teol\u00f3gica lo prueba, mientras que El \u201cpodr\u00eda\u201d perfectamente prescindir de ellos\u2026 Dios necesita a los hombres, el Sujeto necesita a los sujetos, tanto como los hombres necesitan a Dios, los sujetos necesitan al Sujeto. Mejor dicho: Dios necesita a los hombres, el gran Sujeto necesita a los sujetos incluso en la espantosa inversi\u00f3n de su imagen en ellos (cuando los sujetos se revuelcan en el desenfreno, en el pecado).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Mejor aun: Dios se desdobla y env\u00eda su Hijo a la tierra, como simple sujeto \u201cabandonado\u201d por \u00e9l (la larga queja del Huerto de los Olivos que termina en la Cruz), sujeto pero tambi\u00e9n Sujeto, hombre pero Dios, para cumplir aquello para lo cual se prepara la Redenci\u00f3n final, la Resurrecci\u00f3n del Cristo. Dios necesita pues \u201chacerse\u201d hombre \u00e9l mismo, el Sujeto necesita convertirse en sujeto, como para demostrar emp\u00edricamente, de manera visible para los ojos, tangible para las manos (v\u00e9ase Santo Tom\u00e1s) de los sujetos que, si son sujetos sometidos al Sujeto, es \u00fanicamente para regresar finalmente, el d\u00eda del Juicio Final, al seno del Se\u00f1or, como el Cristo, es decir al Sujeto (21).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Descifremos en lenguaje te\u00f3rico esta admirable necesidad del desdoblamiento del Sujeto en sujetos y del Sujeto mismo en sujeto-Sujeto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Observamos que la estructura de toda ideolog\u00eda, al interpelar a los individuos como sujetos en nombre de un Sujeto \u00danico y Absoluto es especular, es decir en forma de espejo, y doblemente especular; este redoblamiento especular es constitutivo de la ideolog\u00eda y asegura su funcionamiento. Lo cual significa que toda ideolog\u00eda est\u00e1 centrada, que el Sujeto Absoluto ocupa el lugar \u00fanico del Centro e interpela a su alrededor a la infinidad de los individuos como sujetos en una doble relaci\u00f3n especular tal que somete a los sujetos al Sujeto, al mismo tiempo que les da en el Sujeto en que todo sujeto puede contemplar su propia imagen (presente y futura), la garant\u00eda de que se trata precisamente de ellos y de El y de que, al quedar todo en Familia (la Santa Familia: la Familia es por esencia santa), \u201cDios reconocer\u00e1 en ella a los suyos\u201d, es decir que aquellos que hayan reconocido a Dios y se hayan reconocido en El ser\u00e1n salvados.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resumamos lo que hemos obtenido sobre la ideolog\u00eda en general.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">La estructura especular redoblada de la ideolog\u00eda asegura a la vez:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) la interpelaci\u00f3n de los \u201cindividuos\u201d como sujetos,<br \/>\n2) su sujeci\u00f3n al Sujeto,<br \/>\n3) el reconocimiento mutuo entre los sujetos y el Sujeto, y entre los sujetos mismos, y finalmente el reconocimiento del sujeto por \u00e9l mismo (22).<br \/>\n4) la garant\u00eda absoluta de que todo est\u00e1 bien como est\u00e1 y de que, con la condici\u00f3n de que los sujetos reconozcan lo que son y se conduzcan en consecuencia, todo ir\u00e1 bien: \u201cAs\u00ed sea\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Resultado: tomados en este cu\u00e1druple sistema de interpelaci\u00f3n como sujetos, de sujeci\u00f3n al Sujeto, de reconocimiento universal y de garant\u00eda absoluta, los sujetos \u201cmarchan\u201d, \u201cmarchan solos\u201d en la inmensa mayor\u00eda de los casos, con excepci\u00f3n de los \u201cmalos sujetos\u201d que provocan la intervenci\u00f3n ocasional de tal o cual destacamento del aparato (represivo) de Estado. Pero la inmensa mayor\u00eda de los (buenos) sujetos marchan bien \u201csolos\u201d, es decir con la ideolog\u00eda (cuyas formas concretas est\u00e1n realizadas en los aparatos ideol\u00f3gicos de Estado). Se insertan en las pr\u00e1cticas gobernadas por los rituales a los AIE. \u201cReconocen\u201d el estado de cosas existentes (das Bestehende ), que \u201ces muy cierto que es as\u00ed y no de otro modo\u201d, que se debe obedecer a Dios, a su conciencia, al cura, a de Gaulle, al patr\u00f3n, al ingeniero, que se debe \u201camar al pr\u00f3jimo como a s\u00ed mismo\u201d, etc. Su conducci\u00f3n concreta, material, no es m\u00e1s que la inscripci\u00f3n en la vida de las admirables palabras de su plegaria \u201c\u00a1As\u00ed sea!\u201d<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">S\u00ed, los sujetos \u201cmarchan solos\u201d. Todo el misterio de este efecto reside en los dos primeros momentos del cu\u00e1druple sistema de que acabamos de hablar, o, si se prefiere, en la ambig\u00fcedad del t\u00e9rmino sujeto. En la acepci\u00f3n corriente del t\u00e9rmino, sujeto significa efectivamente 1) una subjetividad libre: un centro de iniciativas, autor y responsable de sus actos; 2) un ser sojuzgado, sometido a una autoridad superior, por lo tanto despojado de toda libertad, salvo la de aceptar libremente su sumisi\u00f3n. Esta \u00faltima connotaci\u00f3n nos da el sentido de esta ambig\u00fcedad, que no refleja sino el efecto que la produce: el individuo es interpelado como sujeto (libre) para que se someta libremente a las \u00f3rdenes del Sujeto, por lo tanto para que acepte (libremente) su sujeci\u00f3n, por lo tanto para que \u201ccumpla solo\u201d los gestos y actos de su sujeci\u00f3n. No hay sujetos sino por y para su sujeci\u00f3n. Por eso \u201cmarchan solos\u201d.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">\u201c\u00a1As\u00ed sea !\u201d\u2026 Esas palabras, que registran el efecto a obtener, prueban que no es \u201cnaturalmente\u201d as\u00ed (\u201cnaturalmente\u201d: fuera de esta plegaria, o sea, fuera de la intervenci\u00f3n ideol\u00f3gica). Esas palabras prueban que es necesario que sea as\u00ed, para que las cosas sean como deben ser, dig\u00e1moslo ya: para que la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n sea asegurada cada d\u00eda (incluso en los procesos de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n) en la \u201cconciencia\u201d, o sea, en el comportamiento de los individuos sujetos que ocupan los puestos que la divisi\u00f3n socio-t\u00e9cnica del trabajo les ha asignado en la producci\u00f3n, la explotaci\u00f3n, la represi\u00f3n, la ideologizaci\u00f3n, la pr\u00e1ctica cient\u00edfica, etc. \u00bfQu\u00e9 implica realmente ese mecanismo del reconocimiento especular del Sujeto, de los individuos interpelados como sujetos y de la garant\u00eda dada por el Sujeto a los sujetos si aceptan libremente su sometimiento a las \u201c\u00f3rdenes\u201d del Sujeto? La realidad de ese mecanismo, aquella que es necesariamente desconocida en las formas mismas del reconocimiento (ideolog\u00eda = reconocimiento\/desconocimiento) es efectivamente, en \u00faltima instancia, la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n y las relaciones que de ella dependen.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">P.S. Si bien estas pocas tesis esquem\u00e1ticas permiten aclarar ciertos aspectos del funcionamiento de la superestructura y de su modo de intervenci\u00f3n en la infraestructura, son evidentemente abstractas y dejan necesariamente en suspenso importantes problemas, sobre los cuales debemos decir unas palabras:<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">1) El problema del proceso de conjunto de la realizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Los AIE contribuyen, como elemento de ese proceso, a esta reproducci\u00f3n. Pero el punto de vista de su simple contribuci\u00f3n se mantiene abstracto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Solamente en el seno mismo de los procesos de producci\u00f3n y de circulaci\u00f3n se realiza esta reproducci\u00f3n. Es realizada por el mecanismo de esos procesos, donde es \u201cperfeccionada\u201d la formaci\u00f3n de los trabajadores, donde le son asignados los puestos, etc. Es en el mecanismo interno de esos procesos donde va a ejercerse el efecto de diferentes ideolog\u00edas (ante todo de la ideolog\u00eda jur\u00eddico-moral).<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero este punto de vista contin\u00faa siendo abstracto, dado que en una sociedad de clase las relaciones de producci\u00f3n son relaciones de explotaci\u00f3n, por lo tanto, relaciones entre clases antag\u00f3nicas. La reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n, objetivo \u00faltimo de la clase dominante, no puede ser una simple operaci\u00f3n t\u00e9cnica de formaci\u00f3n y distribuci\u00f3n de los individuos en los diferentes puestos de la \u201cdivisi\u00f3n t\u00e9cnica\u201d del trabajo: toda divisi\u00f3n \u201ct\u00e9cnica\u201d, toda organizaci\u00f3n \u201ct\u00e9cnica\u201d del trabajo es la forma y la m\u00e1scara de una divisi\u00f3n y una organizaci\u00f3n sociales (de clase) del trabajo. La reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n s\u00f3lo puede ser, por lo tanto, una empresa de clase. Se realiza a trav\u00e9s de una lucha de clases que opone la clase dominante a la clase explotada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El proceso de conjunto de la realizaci\u00f3n de la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n se mantiene pues abstracto a menos de ubicarse en el punto de vista de la lucha de clases. Ubicarse en el punto de vista de la reproducci\u00f3n es, en \u00faltima instancia, por lo tanto, ubicarse en el punto de vista de la lucha de clases.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">2) El problema de la naturaleza de clase de las ideolog\u00edas que existen en una formaci\u00f3n social.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">El \u201cmecanismo\u201d de la ideolog\u00eda en general es una cosa. Se ha visto que se reduc\u00eda a ciertos principios contenidos en pocas palabras (tan \u201cpobres\u201d como las que definen seg\u00fan Marx la producci\u00f3n en general, o en Freud el inconsciente en general). Si hay en \u00e9l algo de verdad, ese mecanismo es abstracto con respecto a toda formaci\u00f3n ideol\u00f3gica real.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Se ha propuesto la idea de que las ideolog\u00edas eran realizadas en las instituciones, en sus rituales y sus pr\u00e1cticas, los AIE. Se ha visto que \u00e9stos contribu\u00edan a una formaci\u00f3n de la lucha de clases, vital para la clase dominante, que es la reproducci\u00f3n de las relaciones de producci\u00f3n. Pero este mismo punto de vista, por m\u00e1s real que sea, sigue siendo abstracto.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">En efecto, el Estado y sus aparatos s\u00f3lo tienen sentido desde el punto de vista de la lucha de clases, como aparato de lucha de clases que asegura la opresi\u00f3n de clases y garantiza las condiciones de la explotaci\u00f3n y de su reproducci\u00f3n. Pero no existe lucha de clases sin clases antag\u00f3nicas. Quien dice lucha de clase de la clase dominante dice resistencia, rebeli\u00f3n y lucha de clase de la clase dominada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Por esta raz\u00f3n los AIE no son la realizaci\u00f3n de la ideolog\u00eda en general, ni tampoco la realizaci\u00f3n sin conflictos de la ideolog\u00eda de la clase dominante. La ideolog\u00eda de la clase dominante no se convierte en dominante por gracia divina, ni en virtud de la simple toma del poder de Estado. Esta ideolog\u00eda es realizada, se realiza y se convierte en dominante con la puesta en marcha de los AIE. Ahora bien, esta puesta en marcha no se hace sola, por el contrario, es objeto de una ininterrumpida y muy dura lucha de clases: primero contra las antiguas clases dominantes y sus posiciones en los viejos y nuevos AIE, despu\u00e9s contra la clase explotada.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Pero este punto de vista de la lucha de clases en los AIE es todav\u00eda abstracto. En efecto, la lucha de clases en los AIE es ciertamente un aspecto de la lucha de clases, a veces importante y sintom\u00e1tico: por ejemplo la lucha antirreligiosa del siglo XVIII, y actualmente, la \u201ccrisis\u201d del AIE escolar en todos los pa\u00edses capitalistas. Pero la lucha de clases en los AIE es s\u00f3lo un aspecto de una lucha de clases que desborda los AIE. La ideolog\u00eda que una clase en el poder convierte en dominante en sus AIE, se realiza en esos AIE, pero los desborda, pues viene de otra parte; tambi\u00e9n la ideolog\u00eda que una clase dominada consigue defender en y contra tales AIE los desborda, pues viene de otra parte.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Las ideolog\u00edas existentes en una formaci\u00f3n social s\u00f3lo pueden explicarse desde el punto de vista de las clases, es decir, de la lucha de clases. No s\u00f3lo desde ese punto de partida es posible explicar la realizaci\u00f3n de la ideolog\u00eda dominante en los AIE y las formas de lucha de clases en las cuales tanto la sede como lo que est\u00e1 en juego son los AIE. Pero tambi\u00e9n y principalmente desde ese punto de vista se puede comprender de d\u00f3nde provienen las ideolog\u00edas que se realizan en los AIE y all\u00ed se enfrentan.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">Puesto que si es verdad que los AIE representan la forma en la cual la ideolog\u00eda de la clase dominante debe necesariamente medirse y enfrentarse, las ideolog\u00edas no \u201cnacen\u201d en los AIE sino que son el producto de las clases sociales tomadas en la lucha de clases: de sus condiciones de existencia, de sus pr\u00e1cticas, de su experiencia de lucha, etc\u00e9tera.<br \/>\nAbril de 1970<br \/>\nNotas<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\">(1) El texto que se va a leer est\u00e1 constituido por dos extractos de un estudio en curso. El autor quiso titularlos Notas para la investigaci\u00f3n. Las ideas expuestas s\u00f3lo deben considerarse como introducci\u00f3n a una discusi\u00f3n. (Nota de la redacci\u00f3n de la revista La Pens\u00e9e ).<br \/>\n(2) Carta a Kugelman del 11.7.1868 (Letres sur Le Capital, Ed. Sociales, p. 229). * S.M.I.G.: salario m\u00ednimo interprofesional garantizado. (N. del T.)<br \/>\n(3) Marx ha dado el concepto cient\u00edfico: el capital variable.<br \/>\n(4) En Pour Marx y Le Capital, Maspero, 1965.<br \/>\n(5) T\u00f3pico, del griego topos: lugar. Una t\u00f3pica representa en un aspecto definido los respectivos lugares ocupados por tal o cual realidad: as\u00ed la econom\u00eda est\u00e1 abajo (la base), la superestructura arriba.<br \/>\n(6) V\u00e9ase m\u00e1s adelante Acerca de la ideolog\u00eda.<br \/>\n(7) Gramsci es, por lo que sabemos, el \u00fanico que sigui\u00f3 el camino tomado por nosotros. Tuvo esta idea \u201csingular\u201d de que el Estado no se reduce al aparato (represivo) del Estado, sino que comprende, como \u00e9l dec\u00eda, cierto n\u00famero de instituciones de la \u201csociedad civil\u201d: la Iglesia, las escuelas, los sindicatos, etc. Gramsci, lamentablemente, no sistematiz\u00f3 sus intuiciones, que Gramsci, Ocuvres Choisies, Ed. Sociales, pp. 290, 291 (nota 3), 293, 295, 436. V\u00e9ase Lettres de la Prison, Ed. Sociales.<br \/>\n(8) La familia cumple, evidentemente, otras funciones que la de un AIE. Interviene en la reproducci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Es, seg\u00fan los modos de producci\u00f3n, unidad de producci\u00f3n y(o) unidad de consumo.<br \/>\n(9) \u201cDerecho\u201d pertenece a la vez al aparato (represivo) del Estado y al sistema de los AIE.<br \/>\n(10) En un texto conmovedor, que data de 1937, Krupskaia relat\u00f3 los esfuerzos desesperados de Lenin, y lo que ella consideraba como su fracaso (\u201cLe chemin pareouru\u201d).<br \/>\n(11) Lo que se dice aqu\u00ed, r\u00e1pidamente, de la lucha de clases en los AIE, est\u00e1 lejos de agotar la cuesti\u00f3n. Para abordarla es necesario tener presentes dos principios: El primer principio fue formulado por Marx en el Prefacio a la Contribuci\u00f3n: \u201cCuando se consideran tales conmociones (una revoluci\u00f3n social) es necesario distinguir siempre entre la conmoci\u00f3n material \u2014que puede comprobarse de una manera cient\u00edficamente rigurosa\u2014 de las condiciones econ\u00f3micas de producci\u00f3n y las formas jur\u00eddicas, pol\u00edticas, religiosas, art\u00edsticas o filos\u00f3ficas en las cuales los hombres toman conciencia de ese conflicto y lo llevan hasta el fin\u201d. La lucha de clases se expresa y se ejerce pues en las formas ideol\u00f3gicas y tambi\u00e9n por lo tanto en las formas ideol\u00f3gicas de los AIE. Pero la lucha de las clases desborda ampliamente esas formas, y por ello la lucha de las clases explotadas puede ejercerse tambi\u00e9n en las formas de los AIE, para volver contra las clases en el poder el arma de la ideolog\u00eda. Esto ocurre en virtud del segundo principio: la lucha de clases desborda los AIE porque est\u00e1 arraigada fuera de la ideolog\u00eda, en la infraestructura, en las relaciones de producci\u00f3n, que son relaciones de explotaci\u00f3n y que constituyen la base de las relaciones de clase.<br \/>\n(12) Gran parte. Pues las relaciones de producci\u00f3n son reproducidas en primer lugar por la materialidad del proceso de producci\u00f3n y del proceso de circulaci\u00f3n. Pero no se debe olvidar que las relaciones ideol\u00f3gicas est\u00e1n inmediatamente presentes en esos mismos procesos.<br \/>\n(13) Para la parte de la reproducci\u00f3n a la cual contribuyen el aparato represivo de Estado y los AIE.<br \/>\n* Antiguamente, obreros pertenecientes a un mismo gremio (compagnonnage ). (N. del T.)<br \/>\n(14) Utilizo adrede este t\u00e9rmino tan moderno. Pues aun en esferas comunistas es lamentablemente moneda corriente \u201cexplicar\u201d las desviaciones pol\u00edticas (oportunismo de derecha o de izquierda) por la acci\u00f3n de una \u201ccamarilla\u201d.<br \/>\n(15) Que utiliza la categor\u00eda jur\u00eddica de \u201csujeto de derecho\u201d para convertirla en una noci\u00f3n ideol\u00f3gica: el hombre es por naturaleza un sujeto.<br \/>\n(16) Los ling\u00fcistas y los que se refugian en la ling\u00fc\u00edstica con fines diversos tropiezan a menudo con dificultades que resultan de su desconocimiento del juego de los efectos ideol\u00f3gicos en todos los discursos, incluso los discursos cient\u00edficos.<br \/>\n(17) Obs\u00e9rvese que ese doble actualmente es una nueva prueba de que la ideolog\u00eda es \u201ceterna\u201d, ya que esos dos \u201cactualmente\u201d est\u00e1n separados por cualquier intervalo de tiempo. Yo escribo estas l\u00edneas el 6 de abril de 1969, ustedes las leer\u00e1n en cualquier momento.<br \/>\n(18) En la pr\u00e1ctica policial la interpelaci\u00f3n, esa pr\u00e1ctica cotidiana sometida a un ritual preciso, adopta una forma completamente especial ya que se ejerce sobre los \u201csospechosos\u201d.<br \/>\n(19) Aunque sabemos que el individuo es siempre sujeto, seguimos usando ese t\u00e9rmino, c\u00f3modo por el efecto contrastante que produce.<br \/>\n(20) Cito de manera combinada, o textual, pero s\u00ed \u201cen esp\u00edritu y verdad\u201d.<br \/>\n(21) El dogma de la Trinidad es la teor\u00eda del desdoblamiento del Sujeto (el Padre) en sujeto (el Hijo) y de su relaci\u00f3n especular (el Esp\u00edritu Santo).<br \/>\n(22) Hegel es (sin saberlo) un admirable \u201cte\u00f3rico\u201d de la ideolog\u00eda, en tanto que \u201cte\u00f3rico\u201d del Reconocimiento Universal, que lamentablemente termin\u00f3 en la ideolog\u00eda del Saber Absoluto. Feuerbach es un sorprendente \u201cte\u00f3rico\u201d de la relaci\u00f3n especular, que lamentablemente termin\u00f3 en la ideolog\u00eda de la Esencia Humana. Si se desea encontrar elementos para desarrollar una teor\u00eda de la garant\u00eda, es necesario volver a Spinoza.<\/p>\n<p style=\"text-align: justify;\"><a href=\"http:\/\/www.ucm.es\/info\/eurotheo\/e_books\/althusser\/index.html\">http:\/\/www.ucm.es\/info\/eurotheo\/e_books\/althusser\/index.html<\/a><\/p>\n<div><\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En an\u00e1lisis anteriores nos hemos referido circunstancialmente a la necesidad de renovar los medios de producci\u00f3n para que la producci\u00f3n sea posible. Hoy centraremos nuestra exposici\u00f3n en este punto.<\/p>\n<p>Dec\u00eda Marx que aun un ni\u00f1o sabe que una formaci\u00f3n social que no reproduzca las condiciones de producci\u00f3n al mismo tiempo que produce, no sobrevivir\u00e1 siquiera un a\u00f1o (2). Por lo tanto, la condici\u00f3n final de la producci\u00f3n es la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n. Puede ser \u201csimple\u201d (y se limita entonces a reproducir las anteriores condiciones de producci\u00f3n) o \u201campliada\u201d (en cuyo caso las extiende). Dejaremos esta \u00faltima distinci\u00f3n a un lado.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 es pues la reproducci\u00f3n de las condiciones de producci\u00f3n?<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[9,3],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/576"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=576"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/576\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":5172,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/576\/revisions\/5172"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=576"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=576"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.damne.net\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=576"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}